Una mezcla de emociones encontradas. Eso sintió Irineo Toconás, el papá de Mario, el submarinista oriundo de Sierra Grande, cuando se enteró del hallazgo del ARA San Juan. Por un lado, alivio por la culminación de la búsqueda. Por otro, desesperación por reunirse con el cuerpo de su hijo. Y finalmente angustia, al inferir que podrían haberlo hallado antes.

“Cuando comenzó la búsqueda varios sonoristas detectaron ruidos de casco, como si ellos estuvieran golpeando en señal de auxilio. Los familiares insistimos en que ese sitio se rastrillara. Y recién ahora lo hicieron. Al cumplirse el año”, se lamentó, entre lágrimas.

“Les estuvimos pidiendo por favor que los buscaran. Es un dolor tan grande el que siento”, agregó quebrado en llanto.

Ese dolor empezó a carcomerlo por dentro desde que, mediante una comunicación con el resto de sus hijos que estaban en Mar del Plata, se enteró de la aparición de la nave. Y es tan imperioso como la necesidad de ver el cuerpo de su hijo.

“Esto cierra una parte. Sabemos donde está. Pero para mí lo más importante es que puedan recuperarlos (en alusión a los cuerpos de los tripulantes). Traerlo (a Mario) a nuestra familia” dijo, todavía conmocionado por el impacto de la noticia.

Por otra parte, su desesperación aumentó debido a las complicaciones que se le presentaron para viajar rápidamente hacia Mar del Plata, a reunirse con el resto de la familia. Y aguardar allí las alternativas que se desencadenen.

“No consigo pasajes (para la ciudad costera bonaerense) por el feriado largo -se lamentó ayer-. Todos mis hijos están allá porque viajaron al cumplirse el año de la desaparición e iban a quedarse unos días para estar con mis nietos (Ryan de 10 y María Luz de 7 meses, los hijos del marino serrano)”, relató el hombre.

“En mi caso, opté por quedarme (en la provincia) porque tenía que estar en Sierra Grande para participar de unos homenajes que, por el año transcurrido, iban a organizar. Recién ayer viajé desde Sierra para regresar a Viedma (donde reside ahora). Y por la noche me entero de esto”, detalló, conmovido.

En el caso de los hermanos que recibieron la noticia en Mar del Plata, las primeras angustias por la aparición del Aras San Juan fueron descargadas a través de posteos en las redes sociales. Y también mediante estados de Whatsapp.

Los mismos que, al ser leídos por los amigos, vecinos y allegados que dejaron aquí, se multiplicaron luego en muestras de dolor y mensajes de aliento hacia ellos.

“Te extraño Marito. Jamás me di por vencido. Y acá, estoy muriendo, cayéndome a pedazos... Quiero verte hermanito. Mi héroe....”, escribió Miguel Toconás en su página de Facebook.

Mientras que, poco antes de las 3 de la madrugada de ayer, reflejó en su estado de Whatsapp el comunicado que hicieron circular las Fuerzas Armadas, oficializando el hallazgo de la nave.

De esta forma, en plena madrugada, la noticia de la aparición del ARA San Juan se difundió hasta viralizarse. Sembrando pesar entre aquellos que, desde la distancia, acompañaron el derrotero de los Toconás durante este interminable año de búsqueda.

“Esto cierra una parte. Sabemos dónde está. Pero para mí lo más importante es que puedan recuperarlos”,
aseguró Irineo Toconás, el papá de Mario.
“Son los nuevos héroes de la patria”

El 38° Congreso Provincial de Veteranos de Guerra de Río Negro, sobrevivientes de Malvinas homenajearon a los tripulantes del Ara San Juan con un minuto de silencio y pidieron que oren por sus familiares. “Ellos son los nuevos héroes, ellos estaba ahí defendiendo a la patria”, resaltó Ricardo Flores, presidente de la Asociación Civil de Veteranos de Guerra de Roca, donde se realizó el Congreso.

Luego el vicegobernador de Río Negro Pedro Pesatti, agregó que “no sabemos si tomar esta noticia como algo bueno o malo. Solo esperamos que ahora los familiares de los 44 tripulantes del Ara San Juan tengan paz, tranquilidad.

Muestras de mucha tristeza en Sierra Grande

“No hablé con ellos (por los Toconás) porque me imagino como deben estar. Estoy acá, trabajando sin ganas y con la cabeza en otra parte. En que encontraron al Ara (por el submarino). Leí todo lo que publicó la familia por las redes. Y la verdad es que estoy muy triste”.

Con estas palabras Carlos Arce, excompañero de colegio de Mario Toconás, definió como recibió la noticia del hallazgo de la nave.

Su pesar es similar al que reflejan todos los vecinos del pueblo, que ayer, desde temprano, no hablaron más que de este tema y siguieron, a través de los medios, los anuncios.

“Por el momento no nos pusimos a pensar en ningún homenaje porque estamos todavía asimilando esto” confió Arce. Es que el hombre encabezó, junto a Irineo, el papá de Mario, la última convocatoria que se realizó al cumplirse un año de la desaparición del submarino. No descartó que en los próximos días realicen una nueva movilización. “En estos días la tristeza lo ocupa todo” graficó.