Francisco rechazó escolta, pese a versiones de enojo de la mafia

El pontífice visitó al presidente luego de que un diario señalara que la ’Ndrangheta podría tenerlo en la mira.

Redacción

Por Redacción

AP

ROMA (AP/AFP).- El papa Francisco visitó ayer al presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, al que solicitó medidas para fortalecer a las familia y el trabajo, en crisis por la recesión económica que afecta a Italia. El papa argentino cruzó la Ciudad Eterna en un simple vehículo y rechazó la escolta presidencial , mientras algunas voces manifiestan preocupación por su seguridad en su campaña reformista. El sencillo Ford Focus de Francisco y el pequeño convoy del Vaticano llegaron discretamente al Palacio del Quirinal sin las sirenas que suelen acompañar a políticos y dignatarios extranjeros cuando transitan por el centro de Roma. Pero su deseo de estar próximo a la grey y su propósito de luchar contra la corrupción en el Vaticano han planteado nuevos temores a su seguridad, más allá de la ocasional aglomeración de fieles en torno de su automóvil abierto. Un fiscal antimafia, Nicola Gratteri, planteó esta semana la alarma de que la limpieza de las finanzas del Vaticano hicieran al papa blanco de las iras del hampa italiana, aunque no suministró evidencias de que existiera dicha amenaza ni de que el crimen organizado planeara un golpe. La semana pasada, Francisco denunció a los padres que alimentan a sus hijos con el “pan impuro’’ ganado por medio de soborno y corrupción por considerar que el trabajo deshonesto priva de dignidad a padres e hijos. Los comentarios de Gratteri, en una entrevista con el periódico Il Fatto Quottidiano, se relacionan con su reciente libro “Agua bendita’’, que detalla la alianza innoble entre la Iglesia católica y la mafia calabresa n’drangheta. En la entrevista, Gratteri dijo que el pontífice hacía lo correcto al “quebrar el centro del poder económico en el Vaticano’’. “Los que se han nutrido por medio del poder y la riqueza directamente derivada de la Iglesia están nerviosos’’, dijo Gratteri. Agregó que no sabía si la mafia podía atacar al papa, “pero por cierto lo estará pensando”. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi dijo que “no existe ninguna razón concreta de preocupación y no corresponde hacer cundir el pánico. Estamos tranquilos”. En su visita al presidente italiano, un excomunista laico, de 88 años Francisco señaló que “Vivimos un momento marcado por la crisis económica, que con dificultad se logra superar y que entre los efectos dolorosos que causa es la falta de un trabajo disponible”, señaló el papa. “Es necesario multiplicar los esfuerzos para aliviar las consecuencias de ello y para reforzar todo señal de reactivación”, agregó Francisco.


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