Fuentealba II: "Quisieron cerrar la causa con el peor de los argumentos"

Lo dijo Sandra Rodríguez, la compañera del docente asesinado. Hace una semana el TSJ le dio la posibilidad a la querella de avanzar en una investigación que había sido clausurada. Sus expectativas ante esta nueva etapa.



Las hijas de Sandra y Carlos tenían 9 y 14 años cuando él fue asesinado durante una represión policial a una protesta sobre la Ruta 22, a la altura de Arroyito. Foto: Florencia Salto.

Las hijas de Sandra y Carlos tenían 9 y 14 años cuando él fue asesinado durante una represión policial a una protesta sobre la Ruta 22, a la altura de Arroyito. Foto: Florencia Salto.

Hace una semana el Tribunal Superior de Justicia desempolvó un legajo que nació hace doce años: el caso Fuentealba II. Dejó sin efecto los sobreseimientos y la investigación contra policías y exfuncionarios que participaron del operativo represivo seguirá abierta, pero con un límite: no podrá alcanzar al exgobernador Jorge Sobisch. Para la familia del docente asesinado esta historia no admite candados. “Yo sé que esta causa es importante, estoy convencida de que se va a escribir en los libros, y como estoy convencida sigo adelante porque creo que esa va a ser la verdadera justicia. Tal vez no la vea yo, pero la van a ver mis nietos o los nietos de otros, y eso tiene que ver con la maestra que soy, ¿no? Hay que dejar una buena herencia”, contesta Sandra Rodríguez, su compañera.

P: ¿Qué expectativa te generó la resolución del TSJ?
R: A mi me sorprendió y me emocionó mucho. Esto no es empezar de cero. Es después de un largo camino, de muchos años de lucha, pero creo que hay nuevos tiempos políticos. (Siento) Muchísimo acompañamiento en lo social y cierta soledad de haber llegado hasta esta instancia no acompañada del ministerio público fiscal. Eso si es un peso enorme, que lo lleva la familia, porque aunque mis hijas no aparecen públicamente les afecta mucho.

P:¿Cuáles son los motivos por los que no se pudo avanzar en la investigación?
R: Si nos remontamos a aquellos días las trabas empezaron desde el primer momento. Dividir la causa ya fue un obstáculo.

P:¿Ese fue el error inicial?
R: La división de la causa implicaba que fuera muchísimo más difícil la responsabilidad política. Eso lo tuvimos claro desde un principio, pero si creo que se podría haber avanzado rápidamente si hubiera habido alguna forma de voluntad política y jurídica. Además de la división de la causa el tema fue dejarme sola como querellante.
El gran triunfo de este momento es que la causa jurídicamente sea considerada como una grave violación a los Derechos Humanos. Que aunque esto parece una obviedad desde el 4 de abril para todos nosotros, para los que estuvieron en Arroyito, para los que salimos a pelear, no es obvio para la justicia.

P: ¿Qué sería lograr justicia para vos en la causa Fuentealba II?
R: Me parece que hay tres instancias importantes de esta causa que uno las ve ahora a través del tiempo, pero que yo las tuve claras siempre: una cosa fue el responsable material del disparo, otro fue el responsable político que salió a reivindicar el hecho. Nosotros sabemos que no fue un operativo sin actuación ordenada. En esto están todas las responsabilidades de los policías y de todos los funcionarios que tuvieron en ese lugar. Pudo haber habido momentos que fueron confusos, que hubo idas y vueltas. Una con intencionalidad de los jueces, considero que pudo haber errores, ¿por qué no?, de parte nuestra, de la querella. Esto no implica, y no justifica, la dilación que se tomó en cada decisión hasta el fallo donde se cierra la causa con el peor de los argumentos, que fue el del plazo razonable. Una causa de estas características debería haber tenido un cierre de causa con otro argumento, no este. Yo eso no me lo trago, y no se lo traga mi familia. Es más, no se lo traga la sociedad entera. Lo impenetrable del poder Judicial es que no escucha la repercusión social, la dimensión y la demanda de la búsqueda de justicia que para nosotros son las tres instancias.

P:¿Por qué crees que Sobisch sigue teniendo legitimidad para participar de las contiendas electorales?
R: No es justo que un personaje tan nefasto para la vida política de Neuquén siga teniendo siquiera el aval de unos pocos. Muchas veces han dicho que Jorge Sobisch es un muerto político, yo jamás lo consideré un muerto político. La verdad que no accede a las instancias políticas que tenía antes, a la participación que tenía antes, pero Sobisch tiene un gran poder económico y políticos sobre la historia de Neuquén, como el partido, el MPN. Yo creo que algunos le han soltado la mano, pero otros no, pero no solamente vamos a hablar al interior del MPN, sino que hay otros sectores que jamás marcaron la posición ante esto. También creo que dentro del propio MPN es un saldo que se lo cobran internamente, no es un saldo que salen a cobrarlo externamente.

No vamos a renunciar a lo que es justo. Y es justo que Sobisch esté dentro de la causa. No sé si en esta o más adelante

aseguró el abogado querellante, Marcelo Medrano

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