Ideas para personalizar muebles estándar

‘Tunnear’ objetos de decoración, una tendencia que crece y se impone en el mundo.

Por Redacción

Cortan la silla con una sierra, forran con papel pintado la cómoda y construyen lámparas utilizando artilugios de cocina: los “hackers” de Ikea son ardientes defensores del fabricante sueco de muebles, pero no quieren vivir como cualquier otra persona. Por eso, compran los muebles estándar, que se venden masivamente y son exactamente iguales en todas las tiendas de Ikea en todo el mundo, para cambiar su aspecto o incluso su uso.

En el blog ikeahackers.net se difunden las ideas más variadas para reconstruir los modelos. “Hay muchos motivos por los que los ‘ikea-hackers’ modifican los muebles comprados”, dice la bloguera Jules Yap. “Muchos buscan un mobiliario que se ajuste a lo que quieren tener en casa, pero no encuentran exactamente lo que desean. Por eso, transforman muebles estándar en algo que les sirva”. Por ejemplo, un bloguero estaba buscando un mueble divisorio, utilizó en su lugar una simple puerta de armario.

“Otros modifican los muebles estándar porque no quieren una pieza de producción masiva, sino algo más individual”, dice Yap. Un “hacker” creativo compró una sencilla silla plegable y sustituyó los apoyos del asiento y el respaldo por bates de béisbol.

Mientras tanto, los propios fabricantes de los muebles han descubierto el deseo de individualización: “Antes ofrecíamos un sofá con cinco telas de funda diferentes, y eso era todo”, explica Ursula Geismann, portavoz de la Unión de la Industria Mobiliaria de Alemania.

“Hoy se elige la altura, el ancho y la profundidad del asiento, con brazos fijos o ajustables. ¿Se puede ver la base o no?, ¿De qué material está hecho?”. Sólo después de esas respuestas se eligen las telas, los colores y los estampados.

Tales modificaciones satisfacen las necesidades específicas de los compradores. Por ejemplo, si el comprador tiene unos juegos de porcelana fina, colocará una vitrina en una pared de la habitación. En cambio, quien tiene muchos CD dedicará más espacio a los estantes, explica Geismann.

Sin embargo, los reformadores jóvenes buscan algo más: el mueble debe parecerse a ellos. A quien no le gustan o no puede recurrir a agujas, hilos y martillos, Internet les proporciona varias ofertas. Allí se pueden encargar, por ejemplo, fundas para sillas y sofás. Con esas fundas, cuya existencia muchas veces está limitada, un sofá estándar tiene un aspecto totalmente diferente.

Para la analista de tendencias Nicolette Naumann, todo esto confirma una nueva tendencia importante en la instalación del mobiliario. Desde hace algún tiempo ella ha estado comprobando que son cada vez más las empresas que ofrecen en las ferias complementos para los muebles de otros grandes fabricantes. El sector de la decoración también se ha adaptado a esta nueva realidad: tatuajes de pared autoadhesivos, que también se pueden pegar en muebles, o pomos para puertas de armario ya se ven casi por todas partes.

Sobre todo a los jóvenes –estudiantes o recién recibidos– les gusta modificar sus muebles, ya que les falta dinero para comprar muebles de diseño caros y aún están buscando su propio estilo, según un estudio realizado por la Feria de Francfort.

Ese grupo da mucha importancia, según el informe, a una instalación individual de su vivienda. “Los objetos deben evitar la impresión de que sean productos fabricados en masa. Por ello, son utilizados o combinados de tal forma que satisfagan el deseo de individualidad”, señala el estudio.

La gente está combinando cosas compradas en compraventas y objetos heredados con muebles nuevos o mezclan varios estilos de instalación que le gustan, explica el profesor Peter Wippermann, analista de tendencias. “Utilizan accesorios de su vivienda para modificarlos cada año, por ejemplo”.

El siguiente paso, que se está imponiendo cada vez más, consiste en que uno mismo intenta modificar de forma creativa e individual los objetos. El ejemplo viene del mundo de la moda, dice Wippermann. Por ejemplo, algunos fabricantes de zapatillas deportivas ya están ofreciendo a sus clientes la posibilidad de diseñar sus zapatillas ópticamente, de forma totalmente individual. El color, el modelo y el material lo pueden combinar ellos mismos a través de Internet. El objetivo es el mismo: la zapatilla se ajusta a mi personalidad, al igual mi estante.


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