Israel, el primer destino del presidente en el exterior

Fernández asistirá el jueves que viene a la conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto y la Lucha contra el Antisemitismo. Será su primera salida del país desde que asumió el 10 de diciembre.



El presidente Alberto Fernández viajará a Israel en su primera salida al exterior desde que asumió el 10 de diciembre pasado para asistir el 23 de enero próximo al “Foro Internacional de Líderes en Conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto y la Lucha contra el Antisemitismo”, que se realizará en el Museo de Yad Vashem en la ciudad de Jerusalén, informó ayer Presidencia.

El anuncio oficial fue realizado por el secretario General de Presidencia, Julio Vitobello, a la embajadora de Israel en Argentina, Galit Ronen, se añadió en un comunicado. Según se informó, Fernández aceptó e la invitación que le hicieron el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y el presidente, Reuven Rivlin. El viaje se concretará cinco días después del aniversario de la muerte del fiscal Alberto Nisman (el 18 de enero), y antes del encuentro que ya tiene agendado el presidente en el Vaticano con el Papa Francisco, el 31 de enero.

Como dicta la ley, el viaje de Fernández al exterior dejará a su vicepresidenta, Cristina Kirchner, a cargo de la presidencia de la Nación.
El director del Departamento de América Latina en la cancillería israelí, Modi Ephraim, celebró la decisión de Fernández de aceptar la invitación e indicó que“es una muy buena señal para las relaciones bilaterales”, consignó la Agencia Judía de Noticias.

A principios de diciembre, el gobierno de Israel hizo un fuerte pedido a Fernández para que mantuviera el registro creado por Macri en el que se incluyó a Hezbollah como grupo terrorista, algo que desde el albertismo pusieron en duda. Israel no envió representación de alto nivel en la asunción de Fernández, quien al asumir mantuvo sin cambios el registro.

Se cayó la designación para el Vaticano

El gobierno retiró el pliego enviado a la Nunciatura para la designación de Luis Bellando como embajador argentino ante la Santa Sede. La razón principal es que Bellando está divorciado, pero no sería la única: en el gobierno no cuenta con el respaldo político suficiente para el cargo, según trascendió.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, confirmó el freno a la designación de Bellando: “La mecánica de la Cancillería es enviar primero los nombres en consulta, porque los países tienen que estar de acuerdo con los candidatos que se proponen. En este caso se reverá y también se reverá si hace falta otro candidato para enviar como embajador o representante en la Santa Sede”, dijo.

El papa Francisco había solicitado que se designara como embajador a un diplomático de carrera y no a un político. La candidatura de Bellando –embajador en Angola y ex consul en Río de Janeiro, Brasil– habría sido propuesta por el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz. La caida de su designación se da 15 días antes de que Fernández sea recibido por el Papa en la Santa Sede.


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