Querían su casa y lo mataron: el dramático final de un abuelo de un paraje cerca de El Bolsón

Es la principal hipótesis que maneja la fiscalía para explicar el motivo del homicidio de Federico Rodríguez, que ocurrió a principios de marzo del año pasado. Hay un varón y una mujer imputados por el crimen. La investigación se acerca al final.

Por Jorge Villalobos

El 3 de marzo del 2024 no fue un día cualquiera para los pobladores del paraje Los Repollos, distante a unos 25 kilómetros de El Bolsón. En ese lugar no pasan muchas cosas que sorprendan y mucho menos un domingo. Sin embargo, esa jornada fue muy distinta. El hallazgo del abuelo Federico Rodríguez muerto en el arroyo Rincón causó mucho dolor.

Las sospechas apuntaron de inmediato en dirección a la pareja que Rodríguez había cobijado en su hogar y que en pocos días había cambiado su rutina. Rosa Marianela Rubilar se instaló con sus hijos y su pareja Juan Pablo Carrasco, en la vivienda de Rodríguez. La familia necesitaba una mano y Rodríguez se la dio.

Pero la convivencia se complicó y Rodríguez se enfrentó a situaciones de violencia. Y sintió temor. Por eso, la mañana del viernes 1 de marzo del 2024 se presentó, angustiado, en la comisaría de la Familia de El Bolsón y denunció que Rubilar lo amenazaba con que quería quedarse con su casa. Y expuso que pretendía que la mujer se retirara de su domicilio. Horas después, Rodríguez despareció. Y el domingo 3 de marzo lo hallaron muerto. Tenía 80 años.

La fiscal jefa Betiana Cendón relató las circunstancias que rodearon el crimen en dos audiencias que se hicieron en los últimos días. El 11 de abril último, Cendón imputó a Carrasco por haber participado en el homicidio del abuelo.


Comprende la criminalidad de sus actos


Cendón le pudo formular cargos a partir del informe que la psiquiatra forense del Poder Judicial Verónica Martínez hizo del sospechoso, cuya punibilidad estuvo en duda en un primer momento.

La fiscal explicó al juez de garantías Ricardo Calcagno que, según la pericia, el imputado comprende la criminalidad de sus actos, pero presenta un retraso madurativo, lo que representa que se trata de una persona con una imputabilidad disminuida.

Desde hace un año que Carrasco está alojado en el área de Salud Mental del hospital Ramón Carrillo, con custodia del Servicio Penitenciario Provincial. Seguirá alojado allí hasta el 30 de este mes, según dispuso Calcagno, con el aval de la fiscalía, la querella y la defensa del imputado.


Cómo mataron a la víctima


Cendón le atribuyó a Carrasco el hecho ocurrido entre la tarde del viernes 1 de marzo y la mañana del domingo de 3 de marzo 2024, en el paraje Los Repollos, en el sector del arroyo Rincón, ubicado a unos 700 metros río arriba de la vivienda de Rodríguez.

Relató que Carrasco y Rubilar “actuando de manera conjunta y coordinada le dieron muerte a Rodriguez”. Indicó que lo atacaron, lo ataron de las manos y lo golpearon en la cabeza con un elemento contundente, lo que le causó una fractura en el cráneo grave y quedó inconsciente.

Según la fiscalía, los imputados arrojaron a la víctima, que aún estaba con vida,al arroyo Rincón donde murió ahogado.

Dijo que los imputados desplegaron diversas conductas para procurar su impunidad. Quemaron, por ejemplo, dos celulares en la chimenea de la vivienda para destruir evidencias y Carrasco se dirigió nuevamente hacia el cauce del arroyo donde manipuló la escena del hallazgo y el cadáver. Cendón calificó el hecho como un homicidio simple.

Calcagno admitió los cargos contra Carrasco y extendió el plazo de la investigación hasta el 30 de abril. La defensa no se opuso.


Una reformulación que excluyó el agravante de la alevosía


El miércoles se hizo la audiencia para reformular los cargos contra Rubilar. La fiscal le atribuyó el mismo hecho que a Carrasco y con idéntica calificación legal. El año pasado, la fiscalía había imputado a la mujer de cometer un homicidio agravado por la alevosía.

Cendón indicó las evidencias recolectadas y dijo que faltaban dos informes periciales. Por eso, el pedido de la prórroga de la investigación.

La defensora oficial Natalia Araya se opuso a los cargos que la fiscalía le atribuyó a Rubilar. «Me voy a oponer a esta reformulación. Si bien favorece a mi asistida, lo cierto es que el hecho continua siendo el mismo. Y ya estamos a más de un año», sostuvo Araya.

«Acá tenemos una imputación de manera genérica, donde hay una coautoría. Ambos actuaron de manera conjunta y coordinada», indicó la defensora pública. «¿Cuál fue el rol de la señora Rubilar? ¿Ella golpeó, ella tiró al río? ¿Qué hizo la señora Rubilar?», preguntó Araya.

«En forma literal, lo dice la fiscalía: de manera conjunta atacaron, pegaron y golpearon en la cabeza. Esa es la acción típíca. Por eso, son coautores», afirmó el juez. «La imputación es clara. Se sabe de qué se tiene que defender la señora Rubilar: que atacó, que golpeó a la víctima Rodríguez», destacó Calcagno, que desestimó los planteos de la defensora.


Dos fugas en menos de un año


Y dispuso la extensión de la prisión preventiva de la mujer hasta el 30 de este mes, en el penal de Bariloche. Rubilar estuvo con arresto domiciliario en dos oportunidades, pero se fugó tras romper el dispositivo electrónico que se le colocó para controlar sus movimientos.

El 3 de julio del año pasado, la mujer rompió la tobillera electrónica que se le había colocado para controlar que cumpla la prisión domiciliaria, y se fugó. La detuvieron el 19 de agosto, en un control de rutina en una ruta nacional, cerca de Río Gallegos, en Santa Cruz. 

Pidió cumplir la prisión preventiva en el penal de Bariloche. Allí, estuvo varios meses, pero le dieron una nueva oportunidad de cumplir la preventiva en el domicilio de un familiar directo. También, huyó. La arrestaron a finales de marzo pasado, en Dina Huapi.


Temas

Bariloche

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar