La «Berlinale» partió en dos el Oso de Oro

La norirlandesa "Domingo Sangriento" y un dibujo animado japonés compartieron la mayor distinción. El Oso de Plata al mejor director fue para Otar Iosseliani por su "Lundi matin", de Francia e Italia.

BERLIN (EFE)- La 52 Berlinale partió salomónicamente en dos su Oso de Oro, que se fue ex aequo para el político «Bloody Sunday» (Domingo Sangriento), de Paul Greengrass, y a los dibujos animados de «Spirited Away» de Hayao Miyazaki, mientras que reservó su Premio Especial al cine «anfitrión», con «Halbe Treppe», del alemán Andreas Dresen.

El jurado del Festival Internacional de Cine, presidido por la directora india Mira Nair, hizo un esfuerzo de concentración para responder a su propósito de «mimar» a lo innovador, al cine de alto voltaje político y, además, a la maravillosa «Lundi matin», de Otar Iosseliani, que se llevó el Oso de Plata al director. Los premios de interpretación, a la actriz Halle Berry, por «Monster»s Ball», y a Jacques Gamblin, por «Laissez-passer», eran una manera indirecta de distinguir al alegato antirracista de Marc Forster, así como de no hacer marchar de vacío a Bertrand Tavernier, a pesar de que su película no convenció.

«El Oro a «Bloody Sunday» me llena casi de orgullo, porque de alguna manera esa película no sólo refleja el conflicto norirlandés, jamás extinguido, sino también otros conflictos de muchas partes del mundo y muchas cosas que pasan ahora mismo en Argentina «, explicó a EFE la directora argentina Lucrecia Martel, miembro del jurado.

La película de Paul Greengrass, filmada en formato de documental, cámara en mano, y con un reparto mixto entre actores profesionales y testigos presenciales, relata el baño de sangre en que derivó la carga del ejército británico, en 1972, en Derry.

«El otro Oro para Miyazaki es asimismo muy satisfactorio, por la pequeña revolución que implica premiar a los dibujos animados en un gran festival internacional», añadió Martel, quien calificó a su director de «Lewis Carroll japonés».

«Por un lado, hemos premiado a la pura diversión; por la otra, el cine de alto contenido político», explicó por su parte el director alemán Oskar Roehler, asimismo miembro del jurado.

En un aparte, tras darse a conocer los premios de esta 52 Berlinale, Martel confesó asimismo que el premio que «más me ha salido del corazón» es el de Iosseliani, quien el día anterior se llevó el premio de la Asociación de la Crítica Internacional.

«Lundi matin», una película donde aparentemente no ocurre nada y que tiene aires de Aki Kaurismaki, mezclado con Jacques Tati, es un mosaico de personajes «que te quedan dentro y que reflejan un mundo con una sonrisa, a veces un gesto», explicó Martel.

La directora, quien en 2001 se llevó el Premio Alfred Bauer al mejor debut, con «La ciénaga», destacó asimismo la importancia del Premio Angel Azul a la mejor película europa que recibió la danesa Annette K. Olesen, por su primera película, «Minor Mishaps».

Martel evitó diplomáticamente -tal como establece el reglamento del jurado internacional de la Berlinale- caer en «indiscreciones» sobre luchas internas del tribunal para el reparto de premios.

Algo más explícito fue su compañero Roehler, quien pese a dejar claro que «no se ha premiado a ninguna película que haya sido rechazada de plano por uno de nosotros», sí que admitió la existencia de «ciertas presiones» en las decisiones.

La 52 edición de la Berlinale era el «estreno» de Dieter Kosslick como director del festival, debut que se caracterizó por la abultada presencia de cine alemán, ya que los cuatro realizadores incluidos a concurso suponían la mayor presencia germana desde 1990.Se daba por hecho que el cine anfitrión se iba a llevar un premio importante y «Halbe Treppe» -una excelente película rodada como un vídeo doméstico en el económicamente deprimido este del país- se recibió como un posible Oro para Alemania, que desde «Stammheim», de Reinhard Hauff, en 1986, no se ha llevado el máximo galardón.

La película de Dresen cayó bien entre el jurado -y se acentuó así la presión psicológica-, pero «nos desprendimos elegantemente de argumentos ajenos para dejar vencer nuestra intuición», explicó a EFE, oficiosamente y en tono irónico, un miembro de ese tribunal.

Menos sutiles fueron los «argumentos» a favor de «8 femmes», la película de Francois Ozon con Catherine Deneuve, Fanny Ardant y otras seis divas, que trajo el mayor desembarco de «glamour» y risas de esta Berlinale y a la que Kosslick quería ver con premio. Todo quedó en un Oso de Plata para la «contribución artística individual al conjunto de sus actrices».

Los premios

-Oso de Oro a la mejor película: «Bloody Sunday», de P. Greengrass (Gran Bretaña/Irlanda), y «Spirited Away», H. Miyazaki (Japón).

-Oso de Plata, Gran Premio del Jurado: «Halbe Treppe», de Andreas Dresen (Alemania).

-Oso de Plata al mejor director: Otar Iosseliani, por «Lundi matin» (Francia/Italia).

-Oso de Plata a la mejor actriz: Halle Berry, por «Monster»s Ball».

-Oso de Plata al mejor actor: Jacques Gamblin, por «Lessez-passer», de Bertrand Tavernier.

-Oso de Plata para a una «contribución artística individual»: Las ocho actrices de «8 Femmes» (Francia).

-Oso de Plata a la mejor música de cine: Antoine Duhamel por «Laissez-passer».

-Premio «El Angel Azul» a la mejor película europea: «Minor Mishaps», de Annette K. Olesen (Dinamarca).

-Premio Alfred Bauer, en memoria del primer director del festival, a una innovación: «Baader», de Christopher Roth (Alemania).


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