La historia del blues sube al escenario de Casa de la Cultura
Hoy, a las 22, se presentará el músico norteamericano Tail Dragger con clásicos del Mississippi
ROCA.- Hoy, a las 22, el blues sonará fuerte en la Casa de la Cultura. Es que Tail Dragger hará una parada en la ciudad en medio de su gira por Estados Unidos, España, Rusia y Brasil. El showman, considerado una “leyenda viviente del blues y heredero de Howling Wolf”, no estará solo sobre el escenario. Tras presentarse ayer en Allen, el músico volverá a subir junto a Netto Rockefeller de Brasil; Quique Gómez de España, y el reconocido guitarrista argentino radicado en España, José Luis Pardo. Las entradas, que se venden en la misma Casa de la Cultura, 9 de Julio 1043, cuestan entre 60 y 90 pesos. La productora local que se encarga de esta clase de eventos, Fiske Menuco, afirmó que este es “un acontecimiento a nivel internacional, ya que es la primera presentación del artista en la zona, en la que son abundantes los músicos y el público que siguen del género”. Según los especialistas, Tail Dragger “es un verdadero showman, dueño de una de las más auténticas y destacadas voces del Blues de Chicago”. Influenciado vocalmente por Sonny Boy Williamson, Muddy Waters, Jimmy Reed y más directamente por Howlin’ Wolf, su estilo es sumamente original. En sus shows busca constantemente que nadie en la audiencia se pierda el más mínimo detalle de lo que está ocurriendo en el escenario. Suele intercalar sus canciones con anécdotas de la vida real, que en su mayoría son historias desopilantes. Cuando canta, Tail puede ser trágico o cómico, pero jamás podría ser ignorado, es como si transportara a su público a los campos de algodón de su juventud y a los Blues Clubs del Ghetto de Chicago en los que actualmente se lo puede ver en acción. Nacido en Altheimer, Arkansas en 1940, Tail Dragger llega a Chicago a mediados de los sesenta, en donde comienza a ganarse la vida como mecánico y donde también cae bajo el hechizo de las más grandes figuras del blues de la época, principalmente Howlin’ Wolf. Wolf lo invita a participar de sus shows, le enseña cómo cantar en tiempo y con ritmo, ya que su característica era cantar lento, y le da el nombre de Tail Dragger (Cola Pesada) porque siempre entraba a cantar fuera de tiempo. También se lo conoció con el nombre de “Crawlin’ James”. Como showman es absolutamente extravagante: en su juventud solía arrastrarse por el piso, tal como lo hacía Howlin’ Wolf. Ahora, Tail Dragger mostrará que tan bien suena su blues en el escenario de Casa de la Cultura.
Tail Dragger es un verdadero showman y lo demostrará hoy en Casa de la Cultura.