La industria en Argentina
María Jesusa Izaguirre (*)
El fenómeno de la concentración económica y la extranjerización de la estructura productiva distan de ser temas nuevos en el país. Pero la aceleración de ambos procesos en la década del 90 y su consolidación durante el régimen económico de la posconvertibilidad (posterior al uno a uno) invitan a reflexionar en torno de una problemática sumamente compleja con hondas repercusiones sobre la dinámica macroeconómica a través de su influencia en variables como la inflación, la distribución del ingreso, la inversión, las cuentas externas (exportaciones e importaciones) y fiscales (ingresos y egresos del Estado). Y, sobre todo, de las serias limitaciones del margen de maniobra estatal que esta situación provoca: en primer lugar, por la superior capacidad de veto de las grandes corporaciones y, en segunda instancia, por la ostensible pérdida de “decisión nacional” asociada a la notable expansión del capital extranjero. El decreto ley 21382 de Inversiones Extranjeras, aún vigente, fue producto de la gestión de José Alfredo Martínez de Hoz en 1976, que reemplazó la ley de Radicaciones Extranjeras (ley 20557) anulando un importante número de regulaciones que se establecían sobre el ingreso de los capitales extranjeros al país. Entre los cambios introducidos se eliminaron las restricciones al capital extranjero para instalarse en sectores económicos y áreas geográficas consideradas sensibles a la seguridad nacional y requisitos ambientales y sociales, así como de contratación de mano de obra nacional y transferencia de tecnología El gobierno de Carlos Menem aprobó el texto reordenado del decreto ley 21382 y no sólo ratificó el decreto de la dictadura, sino que lo hizo aun más liberal, estableciendo la colocación de capitales extranjeros sin aprobación previa y la repatriación de sus utilidades en cualquier momento. Estas modificaciones se llevaron a cabo para avanzar en el profundo proceso privatizador, que se constituyó en un elemento central del proceso de extranjerización de la economía. También resolvió comprometer internacionalmente al país mediante la firma de numerosos Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) y la adhesión al convenio del Ciadi (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones, institución del Banco Mundial con sede en Washington), prorrogando la jurisdicción en caso de disputa a favor de tribunales extranjeros. Las políticas económicas neoliberales, como la de la última dictadura militar o el menemismo en los noventa, dejaron un saldo de fuerte extranjerización de la estructura económica del país. Fue durante esas etapas de la historia argentina donde se implementaron numerosas medidas que fueron edificando un marco institucional favorable al capital extranjero en desmedro del interés nacional. El economista, investigador y maestro de economistas Daniel Azpíazu, fallecido lamentablementre en el 2011 a la temprana edad de 62 años, nos brinda los siguientes datos en su libro “ La Argentina en la posconvertibilidad”: 1) La concentración económica global (el peso de las 200 firmas líderes en el valor bruto de producción nacional) trepó del 20% en la convertibilidad al 28% en la posconvertibilidad, mientras que en la industria las 100 firmas líderes aumentaron del 33 al 41%. 2) El grado de concentración del comercio exterior es aún más notable: las 200 empresas más grandes alcanzaron a explicar el 73% de las exportaciones totales del país en 2003-2009. En ese período, el saldo comercial de las grandes corporaciones fue muy superavitario, 160.000 millones de dólares, lo que contrastó con el “resto de la economía”, que registró déficits comerciales por 64.000 millones. 3) En cuanto al nivel de extranjerización, en 1993 un cuarto de las 200 empresas más grandes del país eran controladas por el capital extranjero y explicaban el 23% de las ventas totales. Tras el intenso proceso de desnacionalización del entramado empresario en la década de 1990 y su consolidación en la posconvertibilidad, en el 2009, 117 compañías transnacionales pasaron a ocupar el ranking de las 200 líderes, alcanzando a representar más de la mitad de la facturación. 4) Si bien las inversiones foráneas se expanden a lo largo del tejido económico, son muy acentuadas en los mercados con ventajas comparativas y/o institucionales de privilegio, que fueron los más beneficiados durante la posconvertibilidad. Tales son los casos de las ramas asentadas en el procesamiento de recursos básicos con escaso grado de transformación local como minería, hidrocarburos, agroindustria, commodities industriales y la armaduría automotriz. 5) Dentro de las 500 empresas más grandes, durante la posconvertibilidad la participación del salario en el ingreso fue mucho más baja en las compañías extranjeras (16%) que en las de capital nacional (37%). Y entre otros aspectos a destacar, la tasa de ganancia de las corporaciones foráneas fue del 34%, mientras que la tasa de inversión alcanzó el 17%, lo que manifiesta una baja reinversión de utilidades (“reticencia inversora”). Deben tomarse, en consecuencia y entre otras, medidas tales como el reemplazo de la ley de Inversiones Extranjeras sancionada durante la última dictadura cívico-militar y denunciar los Tratados Bilaterales de Inversión aprobados profusamente durante el menemismo, establecer limitaciones al giro de utilidades a través de la imposición de niveles de ganancias que deben reinvertirse en el país, implementar un régimen efectivo de “compre nacional” que condicione a las grandes empresas que reciben algún tipo de subvención estatal a demandarles sus insumos y bienes de capital a los proveedores locales, aplicar adecuada e integralmente la legislación vigente en materia de defensa de la competencia y controlar rigurosamente las fusiones y adquisiciones, que son la principal modalidad de la extranjerización actual. (*) Lic. en Economía. Secretaria de Economía Social, Partido Socialista de Río Negro. Centro Socialista Luis Beltrán, Valle Medio
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios