La tranquilidad más cercana al centro
En sus casas, la mayoría bajas, aún viven los primeros vecinos.
los álamos | rosauer
El barrio Los Álamos es más largo que ancho y, en sus pocas cuadras, alberga la historia de muchos de los pioneros de Cipolletti. También instituciones importantes como el Sanatorio de Río Negro y Neuquén, la biblioteca popular Bernardino Rivadavia, los juzgados penales, el Correo Argentino, el Centro Municipal de Artes Visuales y la Universidad de Río Negro. Además, entre sus calles viven aún muchos de los primeros vecinos que llegaron a poblar este sector que supo estar rodeado de chacras y que ahora sólo se diferencia del centro porque aún la mayoría de sus casas son bajas y el tránsito (salvo en algunas calles troncales) es menos intenso. “Llegué a Cipolletti el 3 de mayo de 1954”, relató uno de los primeros pobladores de ese barrio, Luis “Chano” Zanellatto. “Por acá pasaba una acequia que regaba las chacras y ahí enfrente estaba el galpón de Félix Mabellini”, señaló el edificio de los tribunales cipoleños que está justo enfrente de su casa. También contó que, a pocas cuadras, en el barrio Don Bosco estaba el tambo de los Kossman. Recuerdos que no se han podido borrar de su memoria. “Chano”, que nació en Italia, se mudó al barrio Los Álamos dos años después de llegar a Cipolletti por lo que conoce su historia como pocos. En una conversación con “Río Negro” aseguró que el crecimiento del sector, ubicado a poquísimas cuadras del centro, comenzó alrededor de 1960 y no se detuvo. Es más, en la actualidad está altamente cotizado por la tranquilidad de sus calles y la cercanía con el centro. En este barrio, donde actualmente vive con su mujer, nacieron y se criaron sus tres hijos y también falleció su madre con la que llegó de Italia hace más de 60 años. “Me acuerdo que cuando llegamos al barrio vinieron todos los vecinos a darnos la bienvenida y cuando murió mi mamá llamaron a tres curas”, contó con una sonrisa al recordar la solidaridad y la camaradería que reinaba por entonces cuando Los Álamos era apenas un caserío y aún dominaban los manzanos y los perales. “Soy fanático de Cipolletti. De la ciudad de Cipolletti”, se sinceró y reconoció que una de las cosas que diferencia a la ciudad ahora es que “antes había más seguridad”.
los álamos | rosauer
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios