Lady gaga ¿inspiradora o imitadora?
Para algunos es una imitadora de Madonna o una provocadora sin estilo. Pero lo cierto es que sus modelos han inspirado a algunos de los modistos más conocidos. Y tampoco le faltan imitadoras.
Sus vestidos, peinados y maquillaje generan tanta expectación que verla al natural también es noticia. Por eso, cuando hace poco Lady Gaga apareció en una revista con la cara lavada, la imagen corrió como la pólvora. Pero lo que de verdad ha dado portadas a la cantante -además de su música- son sus modelos más extravagantes: desde su traje de carne hasta sus vestidos galácticos o de monja.
Para algunos es una imitadora de Madonna o una provocadora sin estilo. Pero lo cierto es que sus modelos han inspirado a algunos de los modistos más conocidos. Y tampoco le faltan imitadoras.
La última artista que ha intentado seguir los pasos de la estadounidense es Nicki Minaj: en la última entrega de los Grammy, la cantante de Trinidad y Tobago se saltó el luto por la muerte de Whitney Houston para aparecer con un llamativo hábito en raso rojo y acompañada de un hombre vestido de papa. Toda la prensa la comparó inmediatamente con la intérprete de “Monster”.
Dos años antes, en un evento similar, la entrega de los premios MTV, Lady Gaga provocó uno de los mayores revuelos de su carrera al asistir vestida con un vestido de carne cruda. Pero para entonces ya había saltado a la fama gracias a sus peinados-tocado, sus tocados-máscara y sus modelos imposibles.
Para Mónica P., responsable del blog de moda “Miss at la Playa”, parte del éxito de Lady Gaga se debe precisamente a su relación con los diseñadores y las pasarelas.
“Ella ha instaurado la obsesión de crearse una imagen única que acompañe a las canciones, aunque otros artistas ya lo hicieron también en su día”, explica la experta. ¿Madonna, por ejemplo? “Fue un fenómeno mucho mayor, en mi opinión”, apunta la bloguera.
No son pocos los que ante algunos de los modelos de Lady Gaga recuerdan a la “reina del pop” ataviada con el sujetador de conos diseñado por Jean-Paul Gaultier, el símbolo de la irreverencia sobre un escenario en los años 90. De hecho, el modisto y Lady Gaga jugaron hace poco con la eterna comparación entre ambas artistas: para la promoción de una entrevista de Gaultier a la cantante, ambos se enfundaron en trajes de monja y cura similares a los que el diseñador y Madonna vistieron en la promoción de la gira “Blonde Ambition” en 1990.
Sin embargo, Gaultier no parece admirar especialmente la forma de vestir de su entrevistada. “Es especialmente provocadora y poco convencional, pero no tiene un estilo que la distinga”, apuntó recientemente. Ni siquiera el polémico vestido de filetes puede considerarse una novedad. Ya hubo algo similar en los 80, explicó el francés.
Críticas aparte, la relación de Stefani Joanne Angelina Germanotta con la moda y las pasarelas es innegable.
“Crecí con buen ojo para la moda. Lo heredé de mi madre. Todavía le robo su ropa, tiene modelos vintage de Valentino, Chanel o Ferragamo”, explica la artista en el libro de fotografías “Lady Gaga X Terry Anderson”.
Pero más allá de sus propios gustos, el verdadero “creador” de su estilo no es otro que el estilista y diseñador Nicola Formichetti, con el que trabaja desde 2009. Además, ha vestido e inspirado algunas de las prendas del fallecido Alexander McQueen e incluso llegó a subirse a sus zapatos más extravagantes.
“Escoge lo más imposible de la pasarela y lo incorpora a su look, como los zapatos ‘armadillo’ de McQueen”, señala Mónica P. O como los modelos con grandes discos metalizados del español Paco Rabbane que lució en la última gala de los premios MTV. “Es tan fuera de lo común que los críticos no clasifican su estilo en bueno o malo, sino que simplemente, ella es Lady Gaga, puede hacer lo que quiera”, opina la bloguera.
Para Mónica P., Lady Gaga “sigue las tendencias y ella misma las crea”. Ese sería el caso de otro de sus modistos de referencia, Giorgio Armani. El italiano ha confesado sentirse atraído por “el genuino interés” de la diva por la moda y ha diseñado piezas exclusivas para ella, como el vestido galáctico que lució en la entrega de los Grammy de hace dos años.
Las cantantes pop, con Lady Gaga a la cabeza, se han convertido además en el mejor escaparate y reclamo publicitario para los grandes modistos. La propia Roberta Armani, relaciones públicas de la marca italiana, lo reconocía recientemente: Lo importante es que un actor o una estrella como Lady Gaga vista las creaciones de Armani en un evento mediático. Y que los comentarios y fotos fluyan a continuación en la red, explicó la sobrina del diseñador.
En el camino inverso, de vuelta a las pasarelas, también se nota la influencia de la cantante. Sin ir más lejos, en el último desfile de Armani en París, donde pudieron verse algunos tocados de corte futurista que muchos expertos asociaron inmediatamente al estilo Lady Gaga.
Y es que además de su extravagancia, su gusto por los peinados y tocados ha sido precisamente una de las señas de identidad que la han diferenciado de otras artistas de su generación. Y si bien no parece fácil emular los lazos o pamelas esculpidos con su propio pelo, no es de extrañar el auge de tocados y diademas de los últimos años, tanto en las pasarelas como, de forma más discreta, a pie de calle.
Por Laura del Río (dpa)