Lavagna presionará para reducir el gasto
Habría recortes para combatir el aumento constante de la inflación.
BUENOS AIRES.- Tras el gran triunfo que obtuvo el gobierno nacional en las elecciones legislativas del domingo, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, no quiere euforia y busca implementar algunas medidas de enfriamiento del gasto público, que podría implicar incluso determinados recortes como un elemento central para combatir el aumento constante de la inflación.
Así lo aseguró a «Río Negro» un importante funcionario del equipo económico que comanda el ministro Lavagna, quien estuvo reunido en las últimas horas con el titular de la cartera económica y con otras autoridades de ese Ministerio, donde se percibía un clima alegre pero acotado.
Según confió esa fuente, el titular de la cartera económica admitió que si bien el resultado electoral es muy satisfactorio para el Ejecutivo, el gobierno no puede quedarse quieto y debe tomar medidas urgentes de carácter fiscal para luchar contra la escalada inflacionaria, ya que el costo de vida de este año se estima que oscilará en torno del 11%.
«Lo que nos dijo Lavagna es que el instrumento central para combatir el aumento constante de precios es el lado fiscal. Considera que si se continúa con el aumento del gasto en la forma en que se ha dado en los últimos meses, eso puede ser muy peligroso para el objetivo de bajar el nivel de inflación», comentó el mismo funcionario.
Se supo también que este fue un tema profundamente conversado y analizado por Lavagna con el presidente Néstor Kirchner, quien se habría mostrado de acuerdo para que se adopten las medidas que sean necesarias con el fin de atenuar el ritmo de aumento de precios.
Otro de los funcionarios que acompañan a Lavagna advirtió que en los encuentros que se mantuvieron tras el resultado eleccionario se analizó puntualmente el problema de los precios y quedó totalmente descartado utilizar cualquier otro instrumento, como la política monetaria o cambiaria.
«En esto el ministro es muy claro. Está decidido a no efectuar ninguna modificación en la política monetaria o cambiaria. Además, nos comentó que si esto se hiciera se estaría otra vez generando un gravísimo problema con los precios relativos, lo que promovería una enorme inestabilidad nuevamente», aseguró el integrante del gabinete económico.
De allí es que la parte fiscal se considera un punto neurálgico, a tal punto que se ha considerado la posibilidad de que en los últimos dos meses del año efectuar una sub ejecución del gasto público (utilizar menores partidas).
Por otro lado, en el entorno de Lavagna se evaluó que el lado positivo del resultado de las elecciones es que el gobierno adquiere más poder y consenso general para llevar adelante las políticas y medidas que hagan falta.
«Pero también está el lado negativo, que pasa por una excesiva algarabía sobre todo de determinados sectores del gobierno, lo que podría complicar la adopción de esas medidas», se sinceró el mismo funcionario.
Lo concreto es que la inflación y el aumento de la inversión, entre dos y tres puntos del Producto Interno Bruto son algunos de los enormes desafíos que tiene por delante el gobierno y particularmente la gestión económica.
«Los dos temas están absolutamente relacionados. No se puede seguir expandiendo el frente fiscal con más gasto, porque nos genera aumento de precios y por otro lado hay que tener una mayor disponibilidad de la oferta de productos y servicios, para lo cual se requiere un aumento considerable de la inversión. Estos dos temas son urgentes y sin dudas que dominan la agenda de prioridades del gobierno», concluyó la fuente. (ABA)