Lula declaró ante el juez Moro por la causa de corrupción en Petrobras
El expresidente llegó a la audiencia clave para su futuro político rodeado de miles de seguidores que denuncian una persecución política contra el líder del PT. Si lo procesan por recibir un departamento de una constructora, no podría competir en el 2018.
El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva se vio ayer por primera vez cara a cara con el juez federal que preside la investigación de una extensa red de corrupción que ha creado cambios drásticos en Brasil, para testificar en un caso en su contra.
El exmandatario de izquierda (2003-2010), de 71 años, ingresó poco antes de las 14 locales (misma hora argentina) al recinto rodeado por un importante despliegue de seguridad y vitoreado por cientos de partidarios.
El encuentro entre el carismático Lula y el juez Moro, convertido desde hace meses en el emblema de la lucha anticorrupción en Brasil, electrizó al país. Pese a las acusaciones de corrupción, Lula aspira a volver a ser electo presidente en 2018 y una sentencia podría inhabilitarlo o incluso condenarlo a prisión.
La audiencia fue cerrada la prensa y no fue transmitida en vivo, dos de varias medidas tomadas por el juez y por autoridades de Curitiba, en el sureste del país, por cuestiones de seguridad. Planeaban divulgar una grabación de la audiencia unas horas después de que terminara.
Lula llegó al tribunal en un auto negro, escoltado por la policía.
Miles de simpatizantes, tanto de Lula como de Moro, se amontonaron a varios kilómetros (millas) de distancia y cientos de policías con equipo antimotines controlaron varias manzanas alrededor del tribunal federal.
Lula testificó sobre denuncias que lo acusan de recibir un apartamento en la playa como soborno de la empresa de construcción OAS. La fiscalía también alega que OAS hizo remodelaciones al apartamento y pagó para almacenar pertenencias de Lula. El expresidente refuta las acusaciones, al igual que otros cargos en contra suya.
Lula testificó después de que sus abogados defensores trataron de aplazar la audiencia varias veces. La última apelación, ante el Tribunal Federal Supremo fue rechazada solo una hora antes del inicio de su audiencia.
Los abogados de Lula argumentaron que necesitaban más tiempo para analizar el caso. Pero los oponentes del expresidente decían que eso era una excusa para retrasar el proceso. La defensa también dijo que quería llamar a más de 80 testigos.
Lula tiene motivos para alargar el proceso. Está interesado en postularse para presidente en el 2018, y va a la cabeza de las encuestas . Sin embargo, sería inapto si es declarado culpable y luego pierde la apelación.
“El político brasileño más popular de los últimos 30 años está ante un juez como un ciudadano regular. Eso es muy raro en la política brasileña”.
Mauricio Santoro, cientista político de la Universidad de Río de Janeiro.
Un duelo judicial y político
El duelo con Moro puede ser crucial para el futuro de Lula que dejó la presidencia con un 80% de popularidad.
Ahora, el juez de Curitiba deberá determinar si procesa a Lula por recibir un lujoso apartamento como parte de la red de sobornos a Petrobras .
El exlíder sindical lo niega y denuncia persecución judicial y mediática para evitar que el PT vuelva al poder, ya que lidera todas las encuestas .
Datos
- “El político brasileño más popular de los últimos 30 años está ante un juez como un ciudadano regular. Eso es muy raro en la política brasileña”.
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