Manu, en la galería de los elegidos

"Es algo muy grande que me comparen con Maradona o Vilas".

Redacción

Por Redacción

Emanuel Ginóbili entró en la galería de los grandes y para lograrlo, algo le «robó» a cada uno de esos ídolos, que hace un par de semanas tienen un nuevo compañerito. El doble sobre la chicharra ante Serbia y Montenegro fue una «Manu de Dios», su coraje para defender bien podría compararse con la garra que tuvo Vilas para acumular Grand Slams, y su cabeza fría, pensante, sirvió para «manejar» partidos, tal como lo hacía Fangio en los GP.

Si rescató lo mejor de cada uno y encima llevó al básquet a la conquista más importante de su historia, ¡cómo no poner a 'Manu' en el grupo de selectos!

Es una carga pesada, pero él, cada vez más acostumbrado a rol de famoso, lo asume. «El hecho de que me comparen con Maradona, Fangio o Vilas es algo muy grande, que excede a lo basquetbolístico», afirmó en una conferencia realizada en su Bahía Blanca.

Y agregó que «nunca voy a opinar si merezco o no tal distinción, porque no está en mí. Para eso están los periodistas y l gente que vive el deporte de esa manera».

En un país tan futbolero como el argentino, resulta extraño que el nuevo integrante del salón de famosos llegue de la mano del básquet y el jugador de San Antonio opinó que «el básquetbol es otra cosa. Hace más de una década era un deporte de la minoría que se practicaba con intensidad en Bahía, Córdoba y algún que otro lado de Buenos Aires. Pero ahora estamos hablando de gente que conoce a todos los jugadores de la selección en cualquier lugar».

Sobre su futuro en el equipo nacional advirtió que «es difícil tomar decisiones tan adelantadas. Yo viví un Juego Olímpico por primera vez y es algo que repetiría sin dudas»

El escolta bahiense, que en noviembre arrancará la tercera temporada en la NBA, cumplió con una nutrida agenda. Después de la rueda de prensa fue recibido por el intendente Rodolfo López y más tarde se trasladó al Concejo Deliberante, donde le entregaron la «Medalla al Mérito».

En las últimas semanas, no para de recibir placas y plaquetas, medallas y medallitas. Pero en realidad, lo más importante es que se recibió de ídolo.


Emanuel Ginóbili entró en la galería de los grandes y para lograrlo, algo le "robó" a cada uno de esos ídolos, que hace un par de semanas tienen un nuevo compañerito. El doble sobre la chicharra ante Serbia y Montenegro fue una "Manu de Dios", su coraje para defender bien podría compararse con la garra que tuvo Vilas para acumular Grand Slams, y su cabeza fría, pensante, sirvió para "manejar" partidos, tal como lo hacía Fangio en los GP.

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