«Mostaza» puso su sello en el resultado

El River de Merlo no mejoró en el juego, pero dio vuelta un partido complicado.

En el debut de Reinaldo Merlo, River ganó con angustia, con sufrimiento, con escasas luces y sin convencer. En la última media hora de juego, remontó un 0-2, para quebrar la resistencia de Colón -desde los 19 minutos del primer tiempo con un hombre menos-, e imponerse, por 3 a 2.

Más allá de la victoria, el «Millonario» entregó una floja actuación colectiva y volvió a exhibir gruesos errores en defensa. Lo salvaron su empuje del final y la calidad del capitán Marcelo Gallardo, autor del gol empate y figura de la cancha.

Más que para ilusionar, el primer tiempo del equipo de «Mostaza» fue para preocupar a sus hinchas. Salvo contadas excepciones, el equipo estuvo apurado, nervioso, impreciso, frágil en el fondo, casi un calco del que era cuando lo dirigía Astrada.

Su producción fue tan floja, tan opaca, tan gris, que ni supo aprovechar el hombre de más que tuvo desde los 19 minutos. Alcides Píccoli cometió la irresponsabilidad de pegarle un puñetazo sin pelota a Jonathan Santana antes de un córner y Federico Beligoy le mostró la roja.

Colón se reacomodó en el fondo y Cristian Zurita pasó como acompañante de Federico Lussenhoff en la zaga central. Con el simple argumento de las pelotas paradas, el conjunto santafesino era más peligroso que River.

A los 43, Colón se puso 1-0. Córner de Franco Cangele, Rubén Ramírez la peinó e Iván Moreno y Fabianesi la mandó al gol. Pese a que Ga

llardo lució enchufado y de a ratos punzante, River apenas llegó con riesgo a los 21, con un centro que Gastón Fernández cabeceó desviado.

Tras el descanso, Merlo puso en cancha Diego Galvá en lugar de la Gata Fernández y cuando iban 5 minutos, la barrabrava gritó «Olé, olé, olé, olé, olá, Ameli es de River y tiene que jugar», como para calentar más la complicada tarde- noche.

Se hizo todavía más cuesta arriba sobre los 12 minutos. Cangele desairó la endeble marca de Zapata y al enfrentar a Lux definió con tiro cruzado: 2-0.

La gente sacó a relucir el clásico canto de descontento y gritó: «la camiseta de River, se tiene que transpirar, y si no, no se la pongan, váyanse y no roben más». River reaccionó y a los 15 Santana descontó con un tiro desde la puerta del área.

A partir de entonces el local fue otro. Puso garra, empuje, determinación. Farías dilapidó un par de chances netas y Zapata lo tuvo con un tiro desde afuera, pero cuando quedaban 10, Gallardo igualó con un tiro desde la medialuna.

River buscó y encontró la victoria a los 39: centro de Galván, cabezazo hacia atrás de Gabriel Zuvirikar y Oberman aprovechó el error para empujarla a la red.

River ganó y quedó a un punto de la cima, pero Merlo tendrá mucho trabajo en la semana.

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