Estados Unidos y Canadá rompen negociaciones: entrarán en vigencia nuevos aranceles entre ambas naciones

Estados Unidos culpó a la dirigencia de Ottawa como el principal impedimento para llegar a un trato. Desde Canadá calificaron las modificaciones como "injustas".

Por Redacción

El presidente Donald Trump junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney (Foto: AP)

Las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá finalizaron abruptamente sin llegar a un acuerdo para evitar la imposición de nuevos gravámenes a la importación. Al no alcanzarse un entendimiento antes de la medianoche, entraron en vigor de manera automática los nuevos esquemas tarifarios impulsados por la administración de Donald Trump.

Las negociaciones entre Washington y Ottawa concluyeron sin acuerdo antes del plazo límite, lo que desencadenó la aplicación automática de tarifas y el anuncio de represalias recíprocas «dólar a dólar«.

El conflicto se había intensificado a partir de la advertencia de la Casa Blanca sobre la aplicación de tarifas del 50% a productos de origen canadiense. Dicha cifra se consideró exagerada para el país vecino e iniciaron negociaciones estratégicas para el comercio.

Aunque esa medida se mantuvo suspendida temporalmente durante tres días para negociar excepciones en sectores clave como el automotriz, el acero y el aluminio, el fracaso de las tratativas reabrió de forma directa la disputa comercial.


Estados Unidos y Canadá rompen negociaciones: la postura de cada país


El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, confirmó el quiebre de las discusiones al señalar que la delegación canadiense declinó cerrar el pacto bajo los términos que se venían negociando. Según la Casa Blanca, la postura de Ottawa impidió concretar el acuerdo, a pesar de que Washington sostenía haber presentado una oferta con condiciones favorables respecto a otros competidores internacionales.

Por su parte, el equipo negociador canadiense, encabezado por Dominic LeBlanc, ratificó que no fue posible lograr una salida consensuada antes del vencimiento del plazo. Desde la perspectiva de Ottawa, las exigencias de último momento introducidas por la contraparte estadounidense alteraron los términos que se habían discutido durante las jornadas previas.

La respuesta del gobierno canadiense fue inmediata. El primer ministro Mark Carney calificó las modificaciones de último momento planteadas por Estados Unidos como injustas y antieconómicas, advirtiendo que este tipo de giros pone en duda la previsibilidad de los compromisos bilaterales.

En consecuencia, Canadá confirmó que aplicará medidas de represalia comercial de forma recíproca. Carney anunció que su país igualará «dólar a dólar» cada uno de los aranceles fijados por Washington, impactando sobre el flujo de bienes entre ambas naciones.

Con información de NA.


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