“No fue accidente, fue una masacre militar”
“No fue un accidente deportivo, fue una masacre militar”, gritaba ayer la multitud en la Plaza Tahrir de El Cairo, pidiendo la renuncia del nuevo hombre fuerte de Egipto el mariscal Husein Tantawi. El fútbol desde hace tiempo está ligado con la política en el mundo árabe, donde es más que un simple juego. Antes de la Primavera Árabe, acudir a los partidos era una de las pocas maneras para que la gente descargara sus frustraciones contra los líderes autocráticos. En Egipto, las barras bravas jugaron un papel importante en la insurrección que derrocó a Mubarak. El estadio de Port Said donde detonó la violencia no es uno de primera clase como el Bernabéu del Real Madrid, pero tampoco era una trampa mortal. Construido en la década de los 50, fue remodelado para el Mundial Sub 20 de 2009. “Conozco el estadio y es bueno. No es un estadio peligroso para los espectadores’’, comentó Walter Gagg, asesor en seguridad de la Confederación Africana de Fútbol. Gagg insinuó que la violencia fue premeditada y que las autoridades sabían que habría problemas. “Incluso se planteó cancelar el partido’’, dijo.
“No fue un accidente deportivo, fue una masacre militar”, gritaba ayer la multitud en la Plaza Tahrir de El Cairo, pidiendo la renuncia del nuevo hombre fuerte de Egipto el mariscal Husein Tantawi. El fútbol desde hace tiempo está ligado con la política en el mundo árabe, donde es más que un simple juego. Antes de la Primavera Árabe, acudir a los partidos era una de las pocas maneras para que la gente descargara sus frustraciones contra los líderes autocráticos. En Egipto, las barras bravas jugaron un papel importante en la insurrección que derrocó a Mubarak. El estadio de Port Said donde detonó la violencia no es uno de primera clase como el Bernabéu del Real Madrid, pero tampoco era una trampa mortal. Construido en la década de los 50, fue remodelado para el Mundial Sub 20 de 2009. “Conozco el estadio y es bueno. No es un estadio peligroso para los espectadores’’, comentó Walter Gagg, asesor en seguridad de la Confederación Africana de Fútbol. Gagg insinuó que la violencia fue premeditada y que las autoridades sabían que habría problemas. “Incluso se planteó cancelar el partido’’, dijo.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora