No hay pruebas directas contra Carrascosa 28-5-03



Los fundamentos de la liberación de Carlos Carrascosa generan controversia.
Buenos Aires- Carlos Carrascosa fue liberado porque para el juez de la causa no hay elementos directos para considerarlo autor del asesinato de su esposa, María Marta García Bel- sunce, y porque el fiscal no trabajó “lo suficientemente duro” sobre las distintas líneas de investigación del crimen.

En el fallo dictado el viernes último, al que Télam tuvo acceso ayer, el juez de Garantías Diego Barroetaveña fundamentó la libertad del viudo en la falta de prueba directa en su contra y en la actitud de Carrascosa de haber estado siempre a disposición de la Justicia, circunstancias que, al parecer, no tuvo en cuenta al dictarle la prisión preventiva una semana antes, el 16 de mayo.

Lo llamativo de la resolución es que el juez realizó esas consideraciones una vez dictada la prisión preventiva y no en la etapa previa de análisis, cuando debía evaluar los elementos de cargo para concluir, como lo hizo, que el viudo es “coautor material del delito de homicidio calificado por el vínculo”, dijeron fuentes judiciales consultadas.

También, a diferencia de lo que escribió hace dos semanas al procesar a Carrascosa, Barroetaveña se remitió reglas de Nacio-nes Unidas y doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para fundamentar la morigeración de la prisión preventiva que le otorgó a Carrascosa a pedido de su defensa.

El juez requirió al acusado una caución real de 100 mil pesos y le exigió que fije un domicilio, del cual no podrá ausentarse por más de 24 horas.

Carrascosa, según fuentes judiciales, eligió fijar residencia en la casa de su cuñado Guillermo Bártoli, esposo de la media hermana de María Marta, Irene Hur-tig, y uno de los ocho imputados por el encubrimiento agravado del asesinato de la socióloga.

Las fuentes agregaron que, además de esas condiciones, Carrascosa deberá dar el presente en la fiscalía entre el 1 al 5 de cada mes, si quiere continuar gozando del beneficio que le otorgó el magistrado.

“La libertad de Carrascosa se impone máxime cuando, como bien indica la defensa, Carrascosa siempre estuvo a derecho (…) Atento a las características del hecho y el patrimonio de Carrascosa impongo como condición de su soltura la prestación de una caución patrimonial de 100 mil pesos”, resolvió el magistrado de San Isidro.

Y agregó: “Dadas las circunstancias que provocaron el inicio tardío de la pesquisa, lo que generó que no se despejaran todas las restantes dudas existentes, es de privilegiar en este estadío la libertad de Carrascosa durante la tramitación de la investigación, puesto que hasta tanto se demuestre lo contrario aquel se encuentra investido de la presunción de inocencia”.

Sin embargo, hace 17 días, al dictar la prisión preventiva del acusado, Barroetaveña consideró que Carrascosa debía estar tras las rejas para asegurar su comparencia al proceso.

“Por entender que, por el momento, el encarcelamiento preventivo es la medida cautelar que asegura la comparencia del encausado al proceso (…) y habida cuenta de las medidas que aún se encuentran pendientes de diligenciamiento, se verifica peligro procesal, atento a la magnitud de la pena en expectativa -prisión o reclusión perpetua-“, justificó el magistrado.

El cambio de posición de Barroetaveña en su intervención en la causa, causó sorpresa y revuelo entre los funcionarios judiciales de San Isidro, varios de los cuales dijeron que es “inusual” que una persona acusada de homicidio sea beneficiada con una morigeración de la prisión preventiva. (Télam/AR)


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