No hubo propuesta y mantienen el corte en Puente 83
La provincia no les acercó la respuesta que esperaban. "Estaremos aquí el tiempo que sea", dijeron.
CIPOLLETTI (AC).- Los integrantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) seguían anoche cortando la ruta 22 en el Puente 83, a la espera de una respuesta al pedido de 500 planes Trabajar que efectuaron el lunes.
Ayer por la tarde tuvieron un encuentro con funcionarios provinciales pero no hubo acuerdo.
«No nos trajeron ni una propuesta para analizar. Estamos indignados», dijeron los manifestantes apenas se marchó Adrián Torres, subsecretario de Promoción Social de la provincia.
Los desocupados están solicitando 500 puestos de Trabajar, 500 bolsones de alimentos, 200 becas para estudiantes, 200 ayudas en materiales para la construcción y un subsidio para el pago de los servicios de luz y gas.
A partir de este reclamo, desde el lunes al mediodía la ruta nacional 22 quedó paralizada en el barrio cipoleño conocido como Puente 83. Para evitar inconvenientes con el tránsito, la policía caminera desvía a los automovilistas antes de llegar al piquete.
Un patrullero está ubicado en uno de los accesos a Fernández Oro y el otro en la Avenida Julio Salto (la continuación del camino a la isla Jordán) en Cipolletti.
En ese tramo, la ruta 65 se congestiona terriblemente con el paso de camiones que habitualmente utilizan la ruta 22.
Las personas que llevan adelante la protesta pertenecen a la C.C.C. en distintas ciudades de la región. Los planes que están reclamando son para repartir en cada una de las localidades según la cantidad de desocupados que tienen registrados.
Están pidiendo 150 cupos para Cipolletti, 130 para Roca, 80 para Mainqué, 50 para Huergo, 50 para Bariloche, 20 para Cervantes y 20 para Lamarque.
«Tenemos los medios para estar acá el tiempo que sea», advirtieron ayer los desocupados.
Los manifestantes -entre los que hay una embarazada de seis meses y varios chicos- están instalados en carpas bajo la sombra de frondosos árboles a un costado del Puente 83. En tres partes de la ruta en ese sector colocaron gruesos troncos para evitar que algún automovilista intente pasar.
«Estamos luchando porque necesitamos ayuda. Estamos llamando a nuestros gobernantes porque tenemos un problema concreto que es la desocupación. Que se hagan responsables y que se acerquen a la ruta», dijo Diego Vargas, uno de los piqueteros de Roca.
Además de los reclamos generales, los dirigentes de cada una de las localidades que están participando de la protesta, tienen sus pedidos concretos.
En Cipolletti (la mayoría son de Puente 83) exigen que entuben el desagüe que pasa por el barrio y que contínuamente los perjudica. «A veces no se puede estar por el olor», aseguraron.
Los del barrio J.J. Gómez de Roca piden que les arreglen una pasarela que les permite cruzar hacia Alta Barda, que les instalen un teléfono público y que pase por el barrio un colectivo urbano. Y los de Cervantes solicitan materiales para un plan de viviendas.
«Ayuda alimentaria y planes Trabajar», aparecen en los pedidos de todos los piqueteros.
La medida la iniciaron unas 80 personas pero ayer había una cantidad inferior realizando la protesta.
El único contacto con funcionarios provinciales lo tuvieron por la tarde, cerca de las 17,30.
«Nos dijeron que nos anotáramos en las municipalidades y que se iban a evaluar los casos», contaron.
Ellos tomaron esa propuesta como «una burla, una provocación», porque según dijeron, necesitan soluciones en forma inmediata.
«Acá nos vamos a quedar hasta que nos den una respuesta», dijeron.
No descartaban endurecer el reclamo.
Cambiaron las caras y sigue la protesta
CIPOLLETTI (AC).- Si bien la Coordinadora de Desocupados de Cipolletti levantó ayer por la tarde el asedio al municipio con una manifestación de victoria, porque logró parte de su objetivo, anoche otro sector denominado «Grupo de Desocupados» tomó la posta, aunque en menor cantidad, y estableció campamento en las puertas de la comuna, dejando una franja de calle librada al tránsito. También esta gente pretende ayuda y subsidios para el pago de facturas de servicios.
«La provincia tuvo que cumplir con su compromiso y darnos los cien cupos de trabajo prometidos en diciembre, que los tenían retenidos en la municipalidad», dijo Lilia Calderón, líder de la CDC.
«Somos 40 y queremos los cupos que nos corresponde. De aquí no nos vamos hasta que tengamos una solución», expresó Rosana Alberti, una de las voceras del «Grupo» que llegó ayer sobre el filo de las 20 al perímetro de la sede municipal.
Para destrabar la situación con la Coordinadora llegaron a la ciudad el subsecretario de Promoción Social de la provincia, Adrián Torres, y el director de Empleo, Gustavo Otero.
Estos dos funcionarios, más el responsable de Desarrollo Social y la directora del área a nivel local, Luis Bardeggia y María Marta Arriaga, y los representantes de la CDC, Calderón, Jeremías Navarro y Esther Castillo, se reunieron en el juzgado de Paz y rubricaron un acta pautando lo acordado.
Con el nuevo grupo plantado en sus exigencias será problemático el reinicio de las actividades municipales, este viernes, tras el receso de enero.
El municipio tiene disponibles la totalidad de los 370 cupos que llegaron vía provincia desde Nación, porque de ahí no salió nada para la Coordinadora. A las 17, y en plena calle, Calderón expuso las pautas del acta. Con la aprobación de la asamblea la delegación volvió al juzgado de Paz y se produjo el acuerdo.
La CDC también logró ayer un subsidio «entrega en mano» para el pago de boletas de luz, gas y otros servicios a familias de humilde condición contenidas en sus registros -no se dio la cifra pero serían 4.000 pesos- y 100 bolsas de alimentos divididas en dos entregas, 50 por quincena, también para familias muy carenciadas.
Los 100 cupos de trabajo que recibirá la Coordinadora no llegarán en una sola entrega: serán 30 ahora, 20 los primeros días de febrero y 50 en marzo.
En tanto, los militantes del «Grupo» comenzaron a juntarse en la esquina de España e Yrigoyen a las 19.30 y cuando parecía que iban a quedarse en ese sitio iniciaron la caminata hacia la comuna. A las las 20 ya estaban cortando la calle, aunque luego llegó la policía y los intimó.