La muerte de Diego: Hoy edición especial y póster

Objeción




A propósito de una nota sobre la urgencia de la sanción de la ley sobre el aborto quisiera hacer algunas observaciones:

1) “Las restricciones legales no se traducen en menor cantidad de abortos”. Su legalización tampoco hará desaparecer el aborto clandestino tal como lo confirman datos de Europa. Siempre existen los que necesitan de la discreción y el secreto que no garantizan los hospitales públicos.

2) “El aborto clandestino produce muertes evitables”. Esta afirmación no tiene en cuenta al niño, cuya muerte está asegurada. Respecto de las madres, según el Ministerio de Salud de la Nación, se producen unas doscientas cuarenta muertes por año, en cambio quinientos mil niños son sacrificados con éxito en nuestro país. Si los abortos clandestinos fueran tan inseguros el número de madres fallecidas sería mucho mayor. El aborto afecta a dos personas: la madre y el niño en su vientre. No es un quiste que se puede extirpar.

3) “La despenalización no aumenta la cantidad de abortos”. Da como prueba solo que en España luego de la sanción del IVE no aumentaron los abortos.

4) “El aborto legal implica menores costos económicos que el aborto clandestino”. El aborto clandestino al contribuyente no le cuesta un centavo, mientras que el legal y gratuito estará a cargo del Estado, o sea, lo pagaremos nosotros.

En este momento el aborto no es una urgencia, sino una cortina de humo para ocultar cosas como un brutal ajuste, la agonía del comercio y la industria, el robo a los jubilados, la miseria generalizada, etc.

Humberto Guglielmin

DNI 10.401.180

Bahía Blanca


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