Pappo encontró la muerte arriba de su Harley Davidson
Murió al ser atropellado tras caer de su moto. Emotiva despedida.
Norberto «Pappo» Napolitano, el más grande guitarrista de blues de estas tierras, murió ayer a la madrugada a los 54 años, al ser atropellado por un automóvil cuando circulaba en una moto por la ruta 5, kilómetro 71, en la localidad bonaerense de Luján.
El cuerpo del músico salió ayer en cortejo fúnebre desde su casa de Artigas al 1.900 de La Paternal y recibió el último adiós en el cementerio de la Chacarita. Una multitud enfervorizada, aplaudiendo y al grito de «Y Pappo no se va… Pappo no murió», siguió al féretro y la misa. Podían verse a Guillermo Vilas, Jorge Rodríguez, Alejandro Lerner y Juanse, entre otros.
Según fuentes policiales y periodísticas, Pappo, su hijo y su nuera viajaban en dos motos cuando al llegar al paraje Estancia La Blanqueda, los dos vehículos se habrían rozado y a consecuencia de ello la moto del roquero, tras perder el equilibrio, cayó al pavimento. De acuerdo a esta versión, Pappo resultó arrollado por otro rodado, un Renault Clío. Otra versión señalaba que Pappo habría caído sobre el asfalto tras ser impactado por un auto Renault Mégane. Con todo, este trascendido también concluyó que el roquero fue atropellado por el Clío.
Voceros de la Policía informaron que Pappo murió instantáneamente a consecuencia de las graves heridas recibidas. En cambio, su hijo y su nuera resultaron ilesos. Tras permanecer por largos minutos en la ruta, el cadáver del músico fue trasladado a la morgue de Luján, luego de que personal de la Comisaría Segunda de Flandria labrara las actuaciones del hecho para girarlas al juzgado de turno de Mercedes.
De acuerdo con lo que trascendió, Pappo había alquilado una casaquinta en la zona donde ocurrió el accidente para pasar allí la temporada de verano. Una fuente del Ministerio de Seguridad bonaerense informó a DyN que las pericias toxicológicas realizadas en la morgue al cuerpo de Pappo determinaron «un alto nivel de alcohol en sangre», y se determinó que la responsabilidad en el accidente recae en la víctima. En el mismo sentido se manifestó el dueño de la parrilla de Luján donde cenó Pappo antes de accidentarse con su moto. Reveló que el músico y su hijo consumieron «unos tres litros de vino» antes de retirarse del establecimiento. «Tomaron unos tres litros de vino y después se retiraron. (Pappo) andaba con el ánimo de siempre: alegre, siempre de joda. Subieron a las motos y salieron en forma violenta, arando», explicó el propietario de la parrilla, que se identificó como Marcelo. Marcelo sostuvo que Pappo bebió «más él que el hijo», y que, cuando se retiró, comentó con uno de sus empleados que «éste no va a llegar muy lejos». «Por las condiciones en las que salió vos lo presentís. Fue la primera vez que lo vi así».
Con la muerte de Pappo el rock nacional pierde a una de las figuras más emblemáticas de su historia. Nacido en el barrio de La Paternal el 10 de marzo de 1950, Pappo redondeó una trayectoria de más de 35 años que, aún con altibajos, alcanzó picos notables, como cuando tocó con su maestro B. B. King (el «Rey» del blues) en el mismísimo Madison Square Garden.
El guitarrista cobró gran popularidad en la Argentina y países vecinos por su actuación en famosas bandas de rock como Los Gatos, Los Abuelos de la Nada, Conexión Nº 5, La Pesada del Rock and Roll y luego en su propio conjunto, Pappo's Blues. Grabó unos ocho discos que alcanzaron amplia difusión. En la década de los 70, Pappo viajó a los Estados Unidos, donde se conectó y actuó con intérpretes como Peter Green, Lemmy Kilmister y Sam Gopal. Por mencionar sólo algunos de sus mayores hits -siempre en una línea de rock duro, pirotécnico y directo- fueron por «El Tren de la Hora 16», «Hombre Suburbano», «Susy Cadillac» y «Desconfío». Pappo se hizo definitivamente masivo en la Argentina cuando impuso en el programa de Tato Bores el rock -de autoría de Alejandro Borenstein, el hijo de Tato- «Mi Vieja», en el que conminaba, con su voz cavernícola, pero no desafinada, a que «nadie se atreva a tocar a mi vieja…».
Hincha de San Lorenzo y fóbico al matrimonio (vivió con sus padres y hermana en La Paternal hasta bien grande), el roquero que ya se convirtió en leyenda, además de su afición por las guitarras Gibson, sentía gran atracción por la velocidad. Tanta que tenía un taller donde se preparaban coches de carrera. Pero su gran debilidad era su moto Harley Davidson, la misma con la que encontró su final en una ruta bonaerense.
Norberto "Pappo" Napolitano, el más grande guitarrista de blues de estas tierras, murió ayer a la madrugada a los 54 años, al ser atropellado por un automóvil cuando circulaba en una moto por la ruta 5, kilómetro 71, en la localidad bonaerense de Luján.
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