Pequeños y muy personales
Tres departamentos de pocas dimensiones se reformaron de manera de lograr la mejor confortabilidad para sus habitantes. La decó resalta la esencia del propietario.
Resuelto en sólo 38,4 m², este departamento se ambientó con pocos muebles y mucho espacio de guardado. En dos ambientes contiene una cocina comedor y un estar que también se convierte en dormitorio y lugar de trabajo. La cocina es única y muy encantadora. Se conservaron los armarios de la década del 50 aunque se pintaron de un gris plata. Además se agregó todo un gabinete de guardado continuando el estilo de los ya existentes. Al lado de la ventana, que aporta hermosas vistas del patio, se colocó una mesita con sillas estilo retro. Aquí los colores están agregados en pequeñas pinceladas. Las cortinas, los cuadros y las plantas sirven para dar el toque juvenil al ambiente. Amueblada simplemente con una cama, un sofá y un escritorio realizado con las patas de una antigua máquina de coser, la sala da la sensación de gran espacialidad. Las paredes blancas y el piso de madera clara colaboran para lograr esa amplitud visual. Aquí el ropero se resolvió frente a la puerta de ingreso y sus líneas simples y blancas lo hacen desaparecer a la vista general. Algunos detalles: muebles, araña y espejos antiguos agregan calidez y mucha personalidad al diseño.
Este piso fue cuidadosamente restaurado con colores brillantes y mucho respeto por su historia. Bien diseñado, sus generosos espacios cuadrados hacen que se sienta más amplio de lo que es, ya que se resolvió en sólo 42 m². En la cocina se sumó espacio de guardado con simples repisas blancas que contienen spots de iluminación para ayudar a sus habitantes a la hora de cocinar. Sólo allí se colocó un piso de alisado mientras que en el resto de la vivienda se conservó el parquet aunque se lo pintó de blanco para mayor luminosidad. En un pequeño rincón se ubicó una mesita y sillas antiguas restauradas y pintadas para darles contemporaneidad. Las cortinas y la lámpara aportan femeneidad. En la sala, molduras de yeso de altísima calidad con un sutil da un toque romántico. En una esquina hay un armario incorporado, perfecto como guardarropa. El dormitorio es acogedor y práctico. Se adapta fácilmente a la cama matrimonial y tiene tres grandes armarios.
diseño
Este departamento de 52 m² cuenta con acabados brillantes, parquet sólido color cedro y una hermosa luz que ingresa por sus grandes ventanales. Además, cuenta con opciones excepcionales de almacenamiento tanto en la cocina como en el dormitorio. En la cocina el mobiliario es hogareño y muy práctico. Las manijas de acero sobre las puertas blancas dan un toque contemporáneo. La mesada y la barra de madera aportan un buen espacio de trabajo y contrastan muy bien con los azulejos de color azul profundo. La cocina es lo alberga una pequeña mesa ideal para desayunar junto al gran ventanal que invita al sol de la mañana. En el dormitorio, las paredes se pintaron de un suave color celeste pálido y los paneles del guardarropas se eligieron en tonos roble como el piso. Así, se logra gran lugar de guardado pero disimulado visualmente. Fuente: Stadshem