Plantación de rosas

Detalles a tener en cuenta “pa’ no errarle”.





La plantación de rosales que se adquieren a raíz desnuda es un trabajo sencillo, pero hay que tener presentes ciertos detalles para asegurar un “prendimiento” total de las plantas y asegurar además un óptimo desarrollo futuro. Por eso me voy a atrever a darle algunos consejos, que son el resultado de los recibidos por parte de expertos y la práctica misma… en alemán tenemos el dicho de que “la práctica hace al maestro”… y “ansina hay de ser nomás” diría el criollo. Su madera difiere absolutamente de lo que acostumbramos a plantar en nuestra región, que son los frutales de pepita y carozo … manzanos, perales, durazneros y cerezos, por caso. Todos ellos son de madera dura y en cambio el rosal es de madera blanda, esponjosa, con alto contenido de agua y que por lo tanto se deshidrata rápidamente. Por fortuna, si esa deshidratación no ha sido muy intensa, es posible rehidratarla sumergiendo la planta completa en agua como mínimo la noche anterior y también llenar los hoyos con agua antes de la plantación, tanto para asegurar humedad como tener la certeza de un perfecto drenaje… las raíces del rosal no soportan suelos anegados. No se apure a podar sus ramas … sólo elimine lo quebrado y débil. Las ramas gruesas, principales, es más práctico cortarlas una vez plantado. También verifique el estado de las raíces y elimine sólo lo quebrado y machucado, pero si están sanas no vuelva a cortar… sería reabrir heridas que ya estarán cicatrizando. Verifique la zona del injerto, que se identifica claramente por un engrosamiento a la altura del “cuello”. Esto es importante porque al plantar, deberá estar entre 3 a 5 centímetros por debajo del nivel del suelo, ya que de esa manera queda totalmente protegido por tierra y hay menor riesgo de que brote el pie silvestre. Coloque a la planta en el hoyo, cuidando que las raíces queden “flotando” en él y no torcidas… será importante en el crecimiento futuro. Vaya tapando la planta, en lo posible con barro “chirlo”, con lo que se asegura un perfecto contacto de la raíz con el suelo y que no queden bolsones de aire. No agregue fertilizantes de ningún tipo. Por último y muy importante, cubra cada planta con un túmulo de tierra, el que se mantendrá húmedo con el riego y evitará la deshidratación de la madera. Recién en ese momento pode las ramas principales a 3 ó 4 yemas y termine de cubrir totalmente. Ese túmulo de tierra irá desapareciendo con los riegos diarios y los vientos de nuestra región… no sea ansiosa/o eliminándolo prematuramente, pues los brotes tiernos que de golpe quedan expuestos se “quemarán” con el sol… o sea “suenan como arpa vieja”. EN MACETAS Estos consejos son válidos también si se opta por plantar en grandes maceteros, teniendo la precaución de elegir variedades de poco desarrollo, especialmente los rosales enanos, pero también muchas híbridas de té y de otro tipo, menos trepadores … al menos así lo creo yo pero, si quiere, pruebe. Procure que sean macetas con por lo menos 50 centímetros de profundidad y con excelente drenaje. Tenga en cuenta el peso final.

TEODORICO HILDEBRANDT ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR

jardinería


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