¿Qué tiene que ver el papá de Eduardo Berti con Conrad?
En “Un padre extranjero”, su nueva novela, el autor de “La mujer de Wakefield” cruza las vidas de su progenitor, un inmigrante rumano, con la del escritor inglés y algo de la suya propia. El resultado es “el más autobiográfico de mis libros”, en palabras de Berti.
El enigma, la extranjería, la paternidad y el maravilloso aunque arduo oficio de escribir se conjugan en “Un padre extranjero”, la nueva novela de Eduardo Berti, inspirada en la historia de su padre rumano que decidió exiliarse en la Argentina, y en la vida de Joseph Conrad, el escritor y marinero de origen polaco, que a fines del 1800 se vio impelido a vivir en Inglaterra.
Jugando sobre una la delgada línea entre realidad y ficción, Berti construye una novela atrapante que gráficamente puede compararse con un abanico que se abre a partir de la historia central del protagonista: un escritor argentino, de apellido Berti, que decide vivir en Francia, emulando a su padre, que llegó a la Argentina como exiliado rumano, quien antes de que su hijo emprenda el viaje, le confiesa que está escribiendo una novela.
A la vez, el protagonista está inmerso en la historia de un escritor y marinero polaco -Jósef- que vivió en Inglaterra, y cuya experiencia tiene similitudes con la condición de extranjero de su padre. Ambos guardan secretos, ambos aparecen enigmáticos a los ojos de sus familias, como una gran metáfora de todo lo que encierra el que llega desde afuera y como una gran metáfora de la extrañeza que puede guardar, a veces, quien nos es cercanamente familiar.
Berti confiesa en una entrevista con Télam que “Un padre extranjero” (Tusquets) es “el más autobiográfico” de sus libros, y explica: “Hay una base de hechos verídicos, pero los detalles son en gran medida imaginados y otros hechos directamente no ocurrieron”.
P- ¿Cuál fue la idea que dio origen a esta novela?
R- Por un lado, tres elementos ligados a mi vida. El primero, que tras la muerte de mi padre descubrí que él había dejado varios cuadernos con una novela que escribió en sus últimos años. Yo sabía que él había empezado a escribir una novela, pero ignoraba que hubiese avanzando tanto. El segundo elemento, que en sus últimos años mi padre me confió un montón de secretos que había guardado hasta entonces: secretos sobre su pasado, secretos ligados a su identidad y a sus orígenes porque él había nacido en Rumania y llegó a la Argentina cuando tenía alrededor de 22 años. Lo último, que tras la muerte de mi padre seguí descubriendo otros secretos y, desde luego, me fue imposible no leer su novela en busca de datos o de mensajes en clave. Hacía tiempo que quería escribir acerca de todo esto, pero no sé, no me convencía. Todo cambió cuando me topé, por azar, con un episodio poco conocido en la vida de Joseph Conrad. La historia de un viejo marinero alemán que está convencido de que Conrad se burla de él en un cuento llamado “Falk” y que, para vengarse, decide matar al escritor. Es difícil de explicar cómo se combinaron dos cosas tan diferentes. Pero una historia y la otra se pusieron en ruta, como si se retroalimentaran.
P- ¿Cuánto tiene de autobiográfico el libro?
R- “Un padre extranjero” es, sin ninguna duda, el más autobiográfico de mis libros. Nunca antes yo había echado mano a tantos elementos de mi propia biografía o de mi historia familiar.
P- Más allá de la tradición literaria que hay sobre la figura del padre ¿por qué te interesó escribir una historia donde se jugara el vínculo padre-hijo?
R- En el año 1998 yo tomé la decisión de irme a vivir un tiempo a Francia. En su momento pensé que lo hacía por curiosidad y por espíritu aventurero, pero pronto comprendí que también buscaba conocer la ciudad donde mi padre había pasado sus últimos años antes de emigrar a Argentina. Cuando mi padre murió y descubrí sus cuadernos (los cuadernos con su novela), me fue imposible no pensar que durante uno o dos años hubo entre él y yo una especie de trueque de vidas: él se había convertido en escritor y yo me había convertido en extranjero. Todo esto me resultó muy inspirador a la hora de ponerme a escribir.
P-¿Por qué incluís en tus libros aspectos de la realidad como parte de la ficción?
R- La mezcla entre realidad y ficción es un elemento importante en este libro. Quise que una novela que habla de extranjería explorase la idea de frontera, de límites. Entre autobiografía y ficción. Entre lector y escritor. Entre idiomas diferentes. Entre países y culturas diferentes. Entre siglos diferentes. Entre profesiones diferentes. Por otra parte, no es nada nuevo eso de meter elementos reales en una novela y de usar esos elementos como pilares para reforzar la verosimilitud. La vieja estrategia de decir, cada tanto, un par de verdades para poder mentir mejor.
“Hay una base de hechos verídicos, pero los detalles son en gran medida imaginados y otros hechos directamente no ocurrieron”.
“La mezcla entre realidad y ficción está presente en este libro. La vieja regla de decir un par de verdades para poder mentir mejor”,
Revela el escritor sobre el método utilizado para su última novela.
Extraña época, feliz y bien mirada, lúcida, donde se podía pensar la política como utopista, lo que significa tomando riesgos personales y asumiendo los peligros de los atolladeros franceses proyectados en fantasmas chinos”.
Julia Kristeva, sobre los 70, década en la que viajó a China para estudiar el feminismo allí
Datos
- “Hay una base de hechos verídicos, pero los detalles son en gran medida imaginados y otros hechos directamente no ocurrieron”.
- “La mezcla entre realidad y ficción está presente en este libro. La vieja regla de decir un par de verdades para poder mentir mejor”,