Harán un «pañuelazo» donde funcionó un centro clandestino en Neuquén

En 2021 el Estado Nacional cedió cuatro hectáreas a la provincia para el desarrollo de un espacio de Memoria, de promoción de los derechos humanos y de "reconstrucción" de la memoria local y provincial.

Redacción

Por Redacción

El foro de organizaciones y militantes de Derechos Humanos «Memorias que Persisten» llevará a cabo en el lugar donde funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura, un acto por la instalación de un espacio de Memoria en las cuatro hectáreas cedidas a la provincia para el desarrollo y promoción de los Derechos Humanos.

La convocatoria se hizo a las 16 en la señalización del Sitio de Memoria detrás el Batallón militar, en Lanin y Chaco, donde fueron vistos por última vez varios de los desaparecidos de la región, como Oscar Ragni.

La organización convocó a los sobrevivientes y a sus familiares, a las agrupaciones solidarias y a la comunidad como parte de las actividades «50 años, 50 acciones» de visibilización federal de los hechos del Terrorismo de Estado, a 50 años del golpe cívico militar.

El cartel en el predio indica que las cuatro hectáreas en Lanín y Chaco están bajo la órbita de provincia. (Matías Subat)

«Nos convocamos para exigir que el predio se convierta en el espacio Parque de la Memoria Noemí Labrune, que «La Escuelita» sea efectivamente Sitio de la Memoria para toda la comunidad de la provincia de Neuquén», se indicó en la convocatoria de MqP.

Recordaron que el 9 de Abril de 1984 un grupo de sobrevivientes a los centros clandestinos de la dictadura junto con la dirigente de la APDH Noemí Labrune, el diario Río Negro y legisladores de la región, ingresaron al predio e identificaron que allí habían estado secuestrados de manera ilegal. «Esta acción determinó el puntapié para reconstruir cómo operó el terrorismo de Estado en la región», hechos que además se fueron probado en los juicios por delitos de lesa humanidad», se planteó.


«La Escuelita»


«La Escuelita» estuvo emplazada en terrenos del Ejército Argentino, que dependían del Comando VI Brigada de Infantería de Montaña. Por constancias judiciales, era una construcción de unos 80 metros cuadrados, con paredes blancas de mampostería, techo de loza y hormigón armado y piso de cemento alisado. Tenía cuatro habitaciones y un baño.

La edificación menor era un galpón rectangular al oeste de la casa de mampostería, construido con un armazón de madera y paredes de chapa. Medía unos 7 metros de largo por unos 5 de ancho, con piso de cemento, techo a dos aguas o abovedado, pintado con antióxido rojo. Se accedía por un portón de madera corredizo y adentro de ese lugar, funcionó la sala de torturas, con un elástico metálico de una cama y una picana operada a manivela.

Del lugar de los tormentos quedaron las bases, que fueron trabajadas por un equipo de Antropología especializado. (Matías Subat)

El primer registro del uso de “La Escuelita” como lugar de torturas fue del miércoles 9 y madrugada del jueves 10 de junio de 1976, luego de una serie de operativos del grupo de tareas con secuestros en Neuquén. Luego el 15 de junio, tras el operativo Cutral Co y Plaza Huincul en la madrugada de la noche del 14 y 15 de junio.

El pleno funcionamiento se probó a partir del 9 de agosto de 1976 con constancias del traslado de tres prisioneros y su uso regular hasta agosto de 1977 como centro de detención y torturas. Fue desmantelada entre julio y septiembre de 1978.

El 9 de abril de 1984 se produjo la incursión informal de sobrevivientes y parte de la comisión legislativa que trabajaba para la Conadep y el 20 de diciembre de ese año, el juez federal Rodolfo Rivarola hizo una inspección ocular en el lugar, con la disposición el 13 de febrero de 1986 de una medida de «no innovar», lo que fue desoído por el Ejército Argentino que desmanteló el inmueble en 1996.

En 2021 el Estado Nacional cedió a la provincia de Neuquén el predio para realizar un espacio de promoción de los derechos humanos y las tareas de recuperación, resguardo y transmisión de los hechos ocurridos en “La Escuelita”; para que se emplace allí un Parque de la Memoria, que contribuya a la reconstrucción de la memoria provincial y local, como «al desarrollo de políticas públicas tendientes a evitar su repetición, para que el compromiso con la vida y el respeto irrestricto a los Derechos Humanos sean valores constitutivos de una sociedad justa, inclusiva y solidaria».


El foro de organizaciones y militantes de Derechos Humanos "Memorias que Persisten" llevará a cabo en el lugar donde funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura, un acto por la instalación de un espacio de Memoria en las cuatro hectáreas cedidas a la provincia para el desarrollo y promoción de los Derechos Humanos.

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