Sconochini y su esperada revancha

La sanción por dóping le complicó los planes, pero le sobra confianza para quedar en el plantel



La de Hugo Sconochini es una de esas películas dramáticas en la que seguramente habrá un final feliz. Su sanción por dóping se termina un día antes del arranque del Premundial que se hará en el "Ruca Che" y por eso, está con todas las pilas para ganarse un puesto en la selección argentina de básquet.

El jugador de la Kinder Bolonia respondió a cada pregunta. Por momentos, el italiano tapó al castellano, pero sus conceptos fueron claros. Se banca la sanción porque sabe que hay revancha y le sobra fe para estar entre los elegidos.

¿Te imaginabas contar con otra chance en la selección?

"La verdad que si y le agradezco a Rubén (Magnano) que confió y me dio la oportunidad de estar en el plantel a pesar de todo lo que pasó. Por suerte, voy a poder jugar después del 15 y aportar para el grupo".

¿Qué fue lo que sucedió?

"Para nadie está claro. Descubrieron a más de 40 deportistas con la misma sustancia (nandralona) y no saben bien de dónde puede venir. Pero no tengo que pensar en eso, sino en jugar y ganarme un lugar en el equipo".

¿El Premundial es la mejor revancha?

"Si, sin dudas. El hecho de estar cinco meses sin jugar dificulta las cosas, pero voy a trabajar con todas las ganas".

Vos venís "caminando" a la selección, ¿qué pensás de los que se niegan?

"Cada uno tiene sus motivos y uno no es nadie para juzgar a los chicos que no aceptaron jugar".

¿Te ves entre los doce?

"(Risas)...Si Rubén me convocó, me imagino que es para jugar el torneo".

¿Seguís en el Kinder Bolonia?

"Aún no lo tengo resuelto. Prefiero esperar y pensar en la selección. Cuando haya tiempo, pienso en la próxima temporada".

Sconochini fue un pionero a la hora de buscar nuevos rumbos. En 1990 se incorporó al Panasonic Reggio Calabria, tres temporadas más tarde pasó al Recoaro Milano, en el "94 fue a Stefanel Milano, después a Nuova Tirrena Roma.

Su única salida de Italia se dio en el 96, cuando pasó al Panathinaikos griego y después volvió al Kinder Bolonia, equipo que este año ganó todo, de la mano de Emanuel Ginóbili. El se perdió parte de los festejos, pero siempre estuvo con el plantel.

¿Cuál es la clave para mantenerse diez años en el máximo nivel?

"Adaptarse a distintas situaciones. Me han llamado para hacer cosas muy diferentes y como no tuve inconvenientes, lo valoraron y encontré continuidad".

¿Qué sentiste cuando te eligieron en el equipo ideal del Premundial "99, con Gary Payton y Kevin Garnett?

"Más allá del tercer puesto y de no clasificar para los Juegos Olímpicos, el equipo hizo un excelente papel. Fue un gran trabajo colectivo. Hice mi tarea, pero no sirvió de nada porque no no clasificamos para Sydney. Fue sólo una nominación".

¿Cómo llega Argentina a los torneos que se vienen?

"Muy bien. Necesitamos jugar juntos y lograr un buen rendimiento en conjunto".

¿Es el mejor equipo de la historia?

"Los nombres están, pero el mejor equipo es el que cumple con el objetivo y nosotros todavía no lo hicimos".

Boca, Sport y los apodos

En Italia, a Hugo Sconochini lo conocen como "Cóndor" o "SuperHugo". Es ídolo de la mayoría de los clubes por los que pasó, está muy identificado con la liga de aquel país y, por ahora, no piensa en la vuelta al básquet nacional.

¿Cómo surgieron los apodos?

"El "Cóndor" me lo puso una persona a quien quiero como si fuera de mi familia, como Enzo Grandi -preparador físico del Kinder-. El me ayudó para que siguiera en el básquet a pesar de las lesiones. Lo de "SuperHugo" fue acá en Argentina, pero me gusta más el otro".

¿Tenés ganas de jugar volver en Argentina?

"Me gustaría estar un año en Boca, que es el equipo de la infancia, pero no por ahora".

Y Sport...

"Ahí está. El otro día fui y me quisieron cobrar la entrada".

¿Hay problemas con los directivos?

"No... Lo que pasa es que hay dirigentes nuevos y no los conozco".

Cristian Helou

¿Se desmantela el campeón?

NEUQUEN (AN).- En el plantel "albiceleste" que trabaja en esta capital hay tres jugadores que vienen de ser campeones con Estudiantes de Olavarría, pero parece que ninguno seguirá en el equipo que orienta Sergio Hernández, durante la próxima temporada.

Víctor Baldo ya confirmó su vínculo con el Alicante español y hay muchas posibilidades de que Daniel Farabello y Gabriel Fernández sigan el mismo camino.

Los dos reconocieron que tienen propuestas de clubes europeos y en las próximas horas arreglarían su situación contractual. Además, el "Bataraz" ya perdió a Gustavo Ismael Fernández, que jugará en Estudiantes de Bahía Blanca.

Ante estas bajas, Hernández le pidió a los dirigentes que inicien tratativas por dos jugadores que también están en esta ciudad: Diego Osella -tiene más chances- y Andrés Pelussi -seguiría en Atenas-.

Uno de los seleccionados que cambió de aire fue Pablo Moldú, quien abandonó Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia y ahora será el escolta del "Albo" bahiense.

En medio de tantos rumores y pases ya concretados, hay otros que están tranquilos y tienen club para la próxima edición de la Liga Nacional: Leonardo Gutiérrez y Wálter Herrmann continuarán en Atenas y Román González, en Libertad de Sunchales.

Los "extranjeros", en tanto, tienen decidido seguir en Europa, pero no saben dónde jugarán. Lucas Victoriano y Andrés Nocioni esperan una determinación del Real Madrid y el TAU Cerámica, respectivamente; Alejandro Montecchia y Leandro Palladino tienen chances de permanecer en el Reggio Calabria; Silvio Gigena continuaría en el Scavolini; mientras que Hugo Sconochini se alejaría del Kinder Bolonia.

En tanto, el que sí cambió de aire fue Carlos Delfino, quien jugará en el Kinder. El club italiano pagó por su transferencia al Reggio Calabria 900.000 dólares, mientras que el jugador cobrará 1.000.000 por cuatro años.


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