Sesión para olvidar en el Deliberante de Roca

Raúl Abaca estaba a cargo del Ejecutivo y presidió igual la reunión en la que debía tratarse la incompatibilidad de Cinthya Hernández. El tema se debatió, pero no por la vía correspondiente.

ROCA (AR)- El Concejo Deliberante de Roca demostró otra vez anoche su carencia de seriedad para resolver un tema importante.

Raúl Abaca no podía presidir la sesión porque está a cargo del Poder Ejecutivo y lo hizo igual, el debate sobre la incompatibilidad de Cinthya Hernández ocupó varios minutos pero habrá que esperar varios días más para que se defina a raíz de una estrategia del oficialismo y como si fuera poco, la reunión puede quedar en la nada porque el PJ presentó una impugnación a todo lo votado en el recinto.

Desde el primer minuto se supo que la reunión de anoche tendría discusiones acaloradas. Abaca no había terminado de tomar asistencia cuando el presidente del bloque del PJ, Alejandro Gorsky, solicitó que se retire ya que está imposibilitado de ocupar su lugar en el cuerpo legislativo.

Basando su reclamo en el artículo 22 de la Carta Orgánica, recordó que el intendente Ricardo Sarandría estará ausente por más de cinco días, situación que derivó en la toma del mando en el Ejecutivo por parte de Abaca.

«Por tratarse hoy cuestiones político institucionales de importancia considero necesaria mi presencia», respondió el presidente del Concejo, quien horas antes delegó, vía la resolución 650, la responsabilidad de la firma del despacho de intendencia en el secretario de Gobierno, Carlos Rodríguez.

Este sucesivo traspaso de responsabilidades hizo entender a la concejala del MPP, Mary Mancini, que era algo «vergonzoso», a lo que Gorsky agregó que «no puede manejar las designaciones a su antojo. La letra de la Carta Orgánica es clara y hay que cumplirla».

Acto seguido, anunció que impugnarían todo lo resuelto en la sesión por la falta de validez del voto de Abaca.

Como si nada pasara, el presidente del cuerpo siguió adelante. Así se llegó al expediente que definiría si los desempeños de Hernández en el Concejo roquense y la empresa estatal Transcomahue son incompatibles.

Sin embargo, cuando debía votarse si el tema se trataba sobre tablas (en la misma reunión que el tema toma estado parlamentario), Abaca anunció que no dejaría votar nada.

«Se trata de un tema que atañe a la Carta Orgánica (art. 14) y por ende se necesita -lo dice el art. 22 del reglamento interno- un dictamen de comisión», explicó.

En consecuencia, Mancini presentó una moción para hacer una excepción al reglamento interno, pero perdió la votación con el oficialismo.

«Es sano para este Concejo y toda la población que esta cuestión se dilucide de una buena vez», argumentó Gorsky.

Allí arremetió Mancini, quien pidió a Abaca que explique qué era lo importante a tratar como para que él abandone su función en el Ejecutivo y estuviera presente si después impediría el debate sobre el caso Hernández.

«Problema político»

En medio de las acusaciones, irrumpió la propia Hernández, quien -con medio centenar de colaboradores políticos barriales y familiares como marco- hizo una extensa argumentación para demostrar que no incurre en incompatibilidades.

«Acá el problema dejó de ser jurídico y pasó a ser político – ético. Pero yo me pregunto si no es falta de ética ser concejal de un partido y militar en otro (en alusión a Mancini) o trabajar escondido en una sociedad anónima», expresó.

La discusión sobre un tema que «no estaba en discusión» siguió varios minutos.

«Entraron por la ventana a un debate al que debieron abordar por la puerta», sostuvo indignado Gorsky.


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