Silva no se dejará “influir” por Rousseff y Serra

Lula instruyó a sus aliados para que hagan campaña.

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BRASILIA.- La candidata del Partido Verde (PV) a la presidencia brasileña, Marina Silva, no se dejará influir por las presiones para expresar apoyo a la oficialista Dilma Rousseff o al opositor José Serra, quienes disputarán la segunda ronda de los comicios que definirán al sucesor de Lula da Silva.

“Marina tiene una personalidad muy fuerte y no se deja influir. Hará lo que esté en su corazón y en su mente”, aseveró ayer concejal “verde” Alfredo Sirkis, quien coordinó la campaña de Silva para los comicios de este domingo, en los que la ambientalista obtuvo casi 20 millones de votos, ahora codiciados por Rousseff y por Serra.

“Ambos me llamaron para felicitarnos por la contribución que hemos dado al país, por las propuestas que presentamos y ambos, muy rápidamente, manifestaron el deseo de tener una oportunidad para conversar”, reveló ayer la candidata, que obtuvo la mayor votación de la historia para un político ubicado en tercer lugar de la disputa presidencial.

Tanto la “delfín” de Lula y representante del Partido de los Trabajadores como el ex gobernador de Sao Paulo que busca la presidencia por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) están ansiosos por atraer los votos de la “ola verde” que se generó en el país en la recta final de la campaña.

Silva, sin embargo, dejó en claro que no tiene prisa. Tras convocar una reunión de su partido para definir la posición hacia la segunda ronda y recomendar consultas a “los núcleos vivos de la sociedad” sobre el tema, afirmó ayer que la decisión será conocida “en hasta dos semanas”, o sea, ya en la recta final de la campaña.

Ecologismo en la agenda

Los 20 millones de votos que lograron “los verdes”, serán determinantes para definir el balotaje y convierten al medio ambiente en protagonista de las elecciones, ya que obligarán al próximo presidente a adoptar una agenda ecológica.

“Es impensable que los presidenciables consigan esos votos sin incorporar, al menos en parte, las cuestiones ambientales que Marina Silva defendió en la campaña; sin duda, el medio ambiente tendrá que ocupar un lugar en el centro de la agenda de los candidatos, que meses atrás prestaron poca atención a ese asunto”, estimó el politólogo y consultor Rodolfo Teixeira.

“Se acabó ese mito de que el político que defiende el medio ambiente en Brasil pierde votos: el resultado de la elección el domingo mostró que Marina Silva obtuvo 20 millones de votos y que los diputados que se identificaron con la deforestación perdieron electores”, destacó ayer Greenpeace.

“La agenda ecológica que los presidenciables tendrán que asumir va mucho más allá de preservar el medio ambiente, significa una planificación estratégica a mediano y largo plazo sobre cómo podremos aprovechar mejor los recursos y también una nueva evaluación de las grandes obras en la Amazonia y el aprovechamiento del petróleo”, en los gigantes yacimientos que Brasil descubrió en aguas ultraprofundas de su costa, dijo Teixeira.

El presidente Lula Da Silva se metió ayer de lleno en la campaña del Partido de los Trabajadores, y reunió a los gobernadores y senadores que forman parte de la alianza electoral oficialista para pedirles que participen activamente en respaldo de Rousseff. (AFP/AP)

La alegría del “Tiririca” –elegido diputado con 1,4 millones de votos– podría trastocar en tristeza si demuestra ser analfabeto.

El partido ecologista impone agenda de medio ambiente a quien triunfe en la segunda vuelta.


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