Cardiología infantil: Neuquén trata arritmias de alta complejidad y evita las derivaciones

Estos tratamientos avanzados permiten atender a niños y niñas en su ciudad de origen, sin necesidad de ser derivados al hospital Garrahan.

Redacción

Por Redacción

El Hospital Provincial Neuquén dio un paso fundamental en la atención hospitalaria de las infancias durante el último año. A partir de la incorporación de procedimientos de alta complejidad en cardiología infantil, fortaleció su capacidad para resolver patologías cardiovasculares en pacientes pediátricos como arritmias, permitiendo que niños y niñas puedan ser atendidos en su ciudad de origen.

Esta semana se realizaron nuevos procedimientos de ablación por radiofrecuencia y con tecnología de mapeo tridimensional en niños y adolescentes con arritmias cardíacas. Según explicó Dr. Sebastián Maldonado, electrofisiólogo infantil del Hospital Garrahan, «la ablación por radiofrecuencia es una estrategia terapéutica en la que ingresamos por las venas del paciente con tres catéteres, que son cables muy finitos, con los que viajamos hasta el corazón».

A partir de ahí, según cuál sea el cortocircuito eléctrico que tenga el paciente, «lo identificamos, vemos dónde está y, si se encuentra en un lugar seguro, aplicamos calor en la punta del catéter para cauterizar ese circuito eléctrico de más”.

El profesional detalló que en algunos casos, el circuito eléctrico anormal se encuentra cerca de estructuras esenciales del corazón, lo que impide el uso de calor. En esas situaciones, se utiliza una energía diferente: el frío, mediante la técnica de crioablación.

Esta tecnología no se encontraba disponible en Neuquén, pero eso está a punto de cambiar porque “a partir de mediados de este mes va a estar disponible también acá, lo cual va a ser un gran avance”, señaló Maldonado.

Según difundió el hospital provincial, la semana pasada se realizaron cuatro nuevos procedimientos en pacientes de entre 6 y 16 años. Dos de ellos requirieron una tecnología especial de primera línea: el sistema de mapeo tridimensional (3D), que el Hospital Provincial Neuquén utiliza desde julio de 2025.

“En esta semana se operaron cuatro pacientes, de los cuales dos son de mayor complejidad, como una taquicardia muy poco frecuente llamada taquicardia de Coumel, que requiere esta tecnología especial para tener mayor éxito en el procedimiento”, explicó el especialista.

Agregó que el otro caso complejo «es un paciente en el que la primera vez no se pudo identificar el cortocircuito, así que con esta tecnología vamos a intentar detectarlo”.

Como detalló el establecimiento, el sistema de mapeo 3D ofrece múltiples beneficios: permite trabajar prácticamente sin rayos X, mejorando la seguridad del equipo de salud y del paciente, y posibilita una visualización mucho más precisa de las estructuras cardíacas y de la activación eléctrica del corazón en tres dimensiones.

Más allá del avance tecnológico, Maldonado destacó el impacto que estas intervenciones tienen en la vida de los pacientes y sus familias: “Los beneficios son muchos, empezando por resolver el problema del paciente en su lugar de origen, evitando viajes, estrés y estar en una ciudad desconocida”.

Es que en Argentina existen solo tres centros pediátricos que realizan este tipo de procedimientos de alta complejidad, entre ellos el Hospital Garrahan. “Muchas veces termina asumiendo pacientes de todo el país y hoy tenemos un año de demora en ablaciones. Por eso es muy beneficioso poder hacerlo en Neuquén, teniendo en cuenta la formación del Dr. Salvi, para poder descentralizar”, afirmó Maldonado.

Respecto al postoperatorio, el especialista explicó que la evolución suele ser rápida: “Los pacientes se quedan internados una noche y, si todo está bien, al otro día se van de alta. En el 99 % de los casos es así, y luego el seguimiento clínico lo realiza el equipo del hospital”.

Además, remarcó que uno de los principales beneficios de la ablación es la mejora sustancial en la calidad de vida de los pacientes pediátricos. “Son chicos que viven polimedicados, tomando medicación todos los días durante años, lo que altera su vida cotidiana, su rendimiento físico y su participación en juegos y deportes. Además, cada episodio de taquicardia implica ir a la guardia, internarse, el estrés de la hospitalización. Todo eso cambia completamente después de la intervención”, explicó Maldonado.

“Es una de las pocas cosas que nosotros como profesionales realmente curamos en cardiología, sobre todo cuando el paciente no tiene cardiopatías”, cerró.

Guido Salvi es cirujano pediátrico, tiene 37 años y es el primer electrofisiólogo infantil del Castro Rendón. Tal como dijo en una entrevista a este medio, “el Castro Rendón siempre apuesta a tener cada vez más complejidad, desde varios ámbitos, con distintas cirugías, se ve que hay una apuesta en complejizar la atención a la salud y la calidad del paciente”, destacó.

Así, destacó la continuidad del trabajo que se viene realizando: “Continuamos haciendo intervenciones de estas características desde el año pasado, y en los próximos días ya vamos a contar con la consola de crioablación para poder tratar a los únicos pacientes que hoy todavía estamos derivando a Buenos Aires”

Salvi explicó que esta terapia se utiliza cuando el circuito anómalo se encuentra muy cerca del sistema eléctrico normal del corazón: “En esos casos no se puede aplicar calor, sino que se utiliza frío”.

El cirujano remarcó la importancia del trabajo en equipo en este tipo de procedimientos: “En casi todas las intervenciones se necesita más de un operador. En este caso somos dos: el Dr. Maldonado y yo, tanto para la parte técnica y manual como para la interpretación de lo que está pasando», explicó.

Salvi señaló que «en electrofisiología se necesitan al menos dos electrofisiólogos: uno con los catéteres y otro que interpreta la actividad eléctrica del corazón desde la computadora”. Y agregó “además venimos trabajando con el equipo de electrofisiólogos de adultos que son Ramón Raña, Pablo Coluccini y Gonzalo Luna”.

Finalmente, Salvi destacó el carácter interdisciplinario del abordaje: “Participa el equipo con el que venimos trabajando hace más de un año, electrofisiólogos de adultos, pediatría, terapia pediátrica, psicoprofilaxis, cardiología infantil, anestesiólogos, enfermería, técnicos, personal administrativo, entre otros”.


El Hospital Provincial Neuquén dio un paso fundamental en la atención hospitalaria de las infancias durante el último año. A partir de la incorporación de procedimientos de alta complejidad en cardiología infantil, fortaleció su capacidad para resolver patologías cardiovasculares en pacientes pediátricos como arritmias, permitiendo que niños y niñas puedan ser atendidos en su ciudad de origen.

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