Cutral Co homenajea al primer médico otorrinolaringólogo con un bulevar a su nombre

Se trata de Neris Omar Torres. El médico terminó su actividad laboral después de 41 años en Cutral Co. Oriundo de Córdoba adoptó a la ciudad junto a su familia desde entonces.

Por Andrea Vázquez

«Cutral Co a nosotros nos dio tranquilidad. Nunca pensamos en irnos, ni siquiera a Neuquén. Tenemos todo acá», dijo el primer médico especialista en otorrinolaringología, Neris Torres. Trabajó durante 41 años atendiendo a miles de pacientes de la comarca petrolera y hoy que ya goza, junto a su esposa de la jubilación, tiene el orgullo que un bulevar llevará su nombre.

La imposición fue aprobada por el Concejo Deliberante de Cutral Co y es el que se extiende en avenida Los Cipreses, entre Eguinoa hasta JJ Valle.

El médico nacido en Alta Gracia, Córdoba llegó junto a su esposa Claudia, sus hijos Omar de 7, Claudia de 5 y Virginia de siete meses, en 1985. Al igual que muchos profesionales de la medicina, llegaron cuando las oportunidades en varios campos se multiplicaban. Desde entonces y hasta el 28 de mayo de este 2026, trabajó en Cutral Co, Huincul y Neuquén.

Cuando se radicaron en Cutral Co, hacía diez años que se había recibido y llegó obligado por las circunstancias de su salud. La agitada vida laboral que por sus treinta lo tenían entre las clases en la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Católica, los viajes para asistir a congresos en todos los puntos del país, más la atención de los pacientes encendieron un alerta. Llegó a estar entre los 20 mejores otorrinolaringólogos del país, según contó.

«Estaba en un congreso para dar una charla sobre sinusitis, en Mar del Plata. Terminé en la sala de operaciones y cuando salí el cirujano me dijo: o cambias de vida o te vas a cambiar de domicilio y me hizo señas con la mano en dirección al cementerio», relató a este diario. Había perdido 19 kilos y no tenía niguna rutina de comidas o actividad saludable.


Un aviso en el diario cordobés


A mediados de los ’80, un médico que estaba radicado en Cutral Co publicaba todos los meses en el diario La Voz del Interior un aviso clasificado, donde se requerían profesionales de diferentes especialidades para radicarse en la ciudad.

«En esa época, conocía a una fonoaudióloga, Cuqui, que era esposa del anatomopatólogo Mario Turrado que leyó el aviso. Me dijeron que iban a viajar para ver de qué se trataba», recordó. «En esa época no era como ahora, que con el (monumento) a Messi todo el mundo sabe dónde queda Cutral Co», agregó.

Entonces, a su regreso le dijeron: «mirá el lugar no es lindo, pero hay campo para hacer de todo. No hay otorrinos, solo viajan algunos médicos que operan de amígdalas y nada más». Ese fue el resumen de la primera visita.

El 28 de mayo de 2026 dejó de trabajar tanto en Cutral Co como en Neuquén (Foto: Gentileza)

Era 1985 y Torres realizaba microcirugías de oídos, de laringe, de nariz, de cabeza, de cuello. Junto a su esposa armaron las valijas y llegaron a tierras cutralquenses. «Voy a estar más tranquilo, acá me voy a poder levantar, desayunar, almorzar en horario y no estar corriendo como en Córdoba», reflexionaron y se quedaron para no mudarse más.

Mientras Claudia se encargaba de trabajar en el hogar con los tres hijos -una de ellas hoy está fallecida- Neris, podía atender el consultorio, almorzar en un horario razonable y, a veces, hasta dormir una siesta, hecho que en su provincia natal, había perdido por el trajín diario.

Junto a Turrado, quie fue presidente de Concejo Deliberante de Cutral Co y a «Lucho» Villamayor alquilaron un consultorio en la calle Saénz Peña casi Carlos H. Rodríguez y empezaron a trabajar. Se presentó en la exclínica Cutral Co, en la Neuquén; en el por entonces hospital de YPF.

A los seis meses de instalarse en la ciudad ya tenía trabajo a tiempo completo. «Ahí empecé a hacer la cadena y me quedé así durante unos siete u ocho años. No viajaba a congresos, ni a cursos, nada», apuntó. «Nos acomodamos bastante bien», aportó Claudia.

Su consultorio particular fue cambiando a lo largo de los años hasta llegar a Los Cipreses y Los Nogales, en el barrio 25 de Mayo. Frente está el bulevar que conecta esta barriada con Pueblo Nuevo y el que pronto tendrá colocado el cartel con su nombre.

En esos años comenzaron a forjarse amistades con otros matrimonios con quienes compartían encuentros y salidas. En un primer momento, los viajes a Córdoba eran frecuentes y con el tiempo empezaron a ser cada vez más espaciados. Sus hijos tenían a Cutral Co como centro de vida y sus amigos por lo que tampoco querían alejarse por mucho tiempo.

La imposición del nombre a un bulevar fue aprobada por unanimidad de los concejales de Cutral Co (Foto: Gentileza)

Entre su intensa actividad laboral, Neris se dedicó también a reunir a sus colegas especialistas y fue uno de los socios fundadores de la Asociación Patagónica de Otorrinolaringología, en 1997. «Éramos casi una veintena de profesionales entre los que estaban Emilio (hijo) y Carlos Zingoni; Osvaldo del Río; Pérez Colturi; Sánchez Soria; Varela», enumeró.

La idea es que fuera una entidad científica, de promoción de formación y organización de encuentros. En una etapa también presidió la entidad. Se realizaron congresos en distintos puntos de la Patagonia: San Martín de los Andes, Puerto Madryn, San Carlos de Bariloche, entre otras, con docentes de reconocida trayectoria en el país, docentes de las universidades nacionales.

Llegaron disertantes de los hospitales Francés y Británico, para fomentar la capacitación y especialización en la Patagonia norte.

En la última etapa de su carrera, Torres se dedicó a tratar el vértigo y en este campo es que conoció a la médica Carolina Binetti, otorrinolaringóloga dedicada a la otoneurología. «Es una de las profesionales que más sabe en Sudamérica, hicimos una amistad y ella y mi hija, la que falleció, también. Cada vez que venía de visita, se instalaba en casa», subrayó.

¿Alguna vez pensaron en irse?, fue la consulta. La respuesta fue contundente: «No, no lo pensamos nunca. Ni siquiera a Neuquén (que es lo que suele hacer muchas familias para acceder a otras opciones de vida). «Una hija (Claudia) vive acá, el hijo está en Roca. Todas las amistades están acá, Graciela y Hugo Arévalo, por ejemplo. Uno tiene todas las vicisitudes acá», apuntó.

Entonces, la pregunta siguiente fue ¿qué es Cutral Co para ustedes? y la emoción embargó a Neris. Una vez recompuesto, recordó que tenía 34 años y su esposa 30 cuando se radicaron acá. «No sé, para nosotros fue tranquilidad, porque el hecho de estar acá y poder disfrutar cosas, venir a comer en horario, descansar, y la crianza de los chicos, lo pudimos hacer acá», dijo.

Si bien trabajó muchos años en Neuquén, de hecho hasta el pasado 28 de mayo lo hizo en el centro médico FAVA, nunca fue una opción mudarse. Claudia, que lo acompañó como secretaria de media jornada cuando sus hijos ya crecieron e incluso se fueron a estudiar a la universidad, en Córdoba, dijo que también terminó de trabajar cuando cerraron el consultorio.

Neris Torres, emocionado en el momento que se trató y aprobó en la sesión la imposición de su nombre. (Foto: Gentileza)

Los viajes y la escritura de un libro


En estos pocos meses que Neris tiene como jubilado, aprovechó a realizar viajes y se dedicará también a la escritura de un libro en el que, según adelantó, se podrá conocer toda su carrera profesional.

En sus relatos, se conocerán también los tiempos en los que jugaba en el equipo de fútbol de Alianza, en la categoría Veteranos. «Me invitaron a sumarme a los seis meses que había llegado acá. Un conocido me presentó diciendo que yo había sido jugador de fútbol y ahí me integré. Ese equipo lo dirigía Carlos Lillo y cuando él no podía, me dejaba a mí a cargo» , recordó risueño.

Una de sus satisfacciones es que los hijos de quienes por entonces integraban ese equipo, se lo encuentran en la calle, lo reconocen y lo saludan con afecto. «Todo eso formó parte de mi vida», sostuvo.

Sobre el libro dijo que tiene mucho para decir porque se encontró con la posibilidad de ser practicamente menor, practicante mayor, médico de guardia, médico residente, jefe de residentes, jefe de departamento de cirugía. Hizo carrera docente como profesor adjunto en dos cátedras. Además, completó un curso sobre administración y gerenciamiento en sistemas de salud. «Me encontré con un compañero de la infancia en Buenos Aires y me contrataron en el Banco Mundial así que ahí tengo otro librito para escribir», mencionó.

Aunque consideró que todavía falta mucho para terminar el libro. Sostuvo que para escribir necesita «paz» que encuentra cuando sale al campo. «Nos hacemos unos sanguches de milanesa, nos vamos al campo (en los alrededores de Cutral Co o Plaza Huincul) y nos pasamos el día. Cuando teníamos a los hijos chicos también lo hacíamos, hasta acampábamos el fin de semana. Por suerte, nos fuimos juntando con amigos que le gustaba lo mismo y todos disfrutaban», sostuvo.

La iniciativa de imponer el nombre a un bulevar se instrumentó mediante una amiga de la familia, Nora Bravo que la presentó ante el Concejo Deliberante. Fue Jesús San Martín, el presidente del cuerpo quien una tarde se acercó junto a Nora a su casa para conversar y así salió la inquietud.

En una sesión a la que fue invitado, se le hizo entrega de la declaración correspondiente. Más adelante, habrá un acto protocolar donde se colocará el cartel con su nombre, en el bulevar, que tiene frente a su casa.


"Cutral Co a nosotros nos dio tranquilidad. Nunca pensamos en irnos, ni siquiera a Neuquén. Tenemos todo acá", dijo el primer médico especialista en otorrinolaringología, Neris Torres. Trabajó durante 41 años atendiendo a miles de pacientes de la comarca petrolera y hoy que ya goza, junto a su esposa de la jubilación, tiene el orgullo que un bulevar llevará su nombre.

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