Detrás de los sabores de Bariloche a la Carta: el trabajo persistente de los productores de la Patagonia
Desde pequeños emprendimientos familiares hasta empresas con décadas de trayectoria, elaboradores de distintos puntos de la región llevan a la feria productos que reflejan la identidad patagónica. Historias de esfuerzo, materias primas locales y proyectos que buscan crecer sin perder sus raíces.
En la 13° edición de la Feria de Bariloche a la Carta, con un predio cada año más grande en superficie y en propuestas, 200 productores regionales exponen y venden sus productos en la carpa instalada sobre el Centro Cívico de la ciudad. «Es una feria de otro nivel», señaló una elaboradora de mermeladas de Bariloche.
Con una amplia variedad de licores, especias, tés, alfajores, dulce de leches, truchas y turrones, el mercado de productores es un recorrido indespensable dentro del BALC. Desde El Bolson y Villa la Angostura, más de 15 elaboradores de productos artesanales se presentaron este fin de semana en el centro turístico de Bariloche.
Lilia Ciafardini y Diego Sustaita empezaron a elaborar té hace más de dos décadas. Hoy, junto a sus hijas, siguen a cargo de Raku y es su primera vez en la Feria BALC. «Raku quiere decir placer o disfrute en japonés, pero también es una técnica tradicional de alfarería japonesa», explica Lilia. Cuando nació su primera hija, ella quería seguir trabajando pero también compartir con la familia, en su casa. Desde ese deseo surgió Raku.

«Quería elaborar con materiales de acá, de la tierra, pero no las típicas mermeladas o alfajores sino algo distinto», cuenta la mujer, que hoy trabaja junto a sus dos hijas. «Ellas desarrollaron el nuevo producto, que es el té helado en lata, sin azúcar ni aditivos. Y para homenajearnos, hicieron el primero con la misma variedad de frutos con los que lanzamos el primer té allá por el 2000«, relata Lilia.
Con el empuje de sus hijas, se animó a participar del BALC y aprovecharon para lanzar la nueva variedad. «Para los pequeños productores como nosotros, es muy importante estar acá», remarca la dueña de Raku, mientras saluda a un grupo de gente que se acerca al puesto.
Entre frutos secos y aceites de oliva, un puesto diferente destaca entre los regionales: el gin es uno de los rubros de bebidas que más creció en los últimos años en la Patagonia. En las afueras de Bariloche, cerca del río Limay, Sergio Pérez elabora el gin Avante. «Los inviernos fríos me dieron la idea. Soy apasionado de la bebida, me compré un alambique y empecé a destilar», contó el emprendedor.

Al tiempo, combinando los diferentes botánicos de la zona, Sergio logró el sabor que se imaginaba. «Recibí buenas críticas y junto a mi mujer decidimos seguir adelante», afirmó. El uso del enebro patagónico y la materia prima principal que es el agua, vinculan a la industria del gin directamente con la región. Sobre el evento, Pérez aseguró que «vienen muy bien las ventas» y destacó «tener la posibilidad de estar acá y darnos a conocer entre la gente local y el turismo».
La producción del Alto Valle también tiene su lugar en Bariloche a la Carta. La Testaruda es una sidra elaborada a partir de manzanas de la región, un proyecto de la empresa frutícola Hacienda Martínez que busca darle una nueva expresión a una de las producciones más tradicionales de Río Negro.
La propuesta combina la actividad frutícola del Valle con la elaboración de una bebida que busca ampliar su presencia en el circuito gastronómico. En julio de este año, La Testaruda fue presentada ante cocineros y referentes del sector en un encuentro realizado en la base del cerro Catedral, donde la sidra fue protagonista de una degustación y una conversación sobre el vínculo entre los productos regionales y la gastronomía.
Su participación en BALC permite acercar esta producción al público de Bariloche y a los turistas que recorren la feria. [Aquí incorporar el testimonio sobre las variedades que presentan, la respuesta de los visitantes y las expectativas comerciales del emprendimiento].
Hace 10 años, Daniela y familia compraron el fondo de comercio de las galletitas Libélula e hicieron crecer el emprendimiento. De unos pocos sabores, ahora hacen más de ocho y siguen elaborando sin aditivos ni conservantes. «Estamos muy contentos de estar en Bariloche a la Carta en esta etapa de expansión que estamos llevando adelante», señaló Daniela y contó que, junto con su hermano, están construyendo un nuevo espacio para poder ampliar su capacidad de elaboración.

Si bien muchos de los productores están participando por primera vez en la Feria, también los hay quienes vienen acompañando el evento año a año. La familia Galuzzi, dueña de la empresa Nontué, tiene una gran experiencia de exposición en BALC y en otras ferias del país. «Empezó con la empresa mi papá, haciendo aguardiente. Con el tiempo nos fuimos sumando y desarrollando otros productos», contó Natalia Galuzzi. Hoy producen 13 sabores de licores, y también mermeladas. Desde su fábrica en Bariloche, comercializan en toda la Patagonia, en Buenos Aires y en otras provincias del país.

La emoción de los pequeños productores
Ailén produce dos veces por semana en la cocina comunitaria del barrio La Habana. Este año, logró un ritmo de producción que le permitió ampliar sus horizontes y sumar algunos sabores. Es la primera vez que participa de la Feria de Bariloche a la Carta, gracias al stand que la Secretaría de Producción y Empleo tiene dentro de la feria.
«Está bueno porque todos ofrecemos los productos, sean propios o no», explicó Ailén. Dentro del stand pueden encontrarse alfajores, galletas saludables, arepas, mermeladas y barritas de cereal. Los emprendedores se turnan para atenderlo y vender las distintas variedades.
Su emprendimiento, llamado Ricas Recetas Patagónicas, surgió de la necesidad de combinar el trabajo y la maternidad. «Yo cocinaba y salía a vender por el centro. Cuando tuve a mi segunda hija, no podía salir a ofrecer las comidas. Necesitaba producir algo que no se echara a perder y que pudiera vender por internet», relató Ailén.
Con fruta que le mandan desde una chacra en El Hoyo, ella elabora y vende mermeladas de 8 sabores diferentes. «En mi primera venta habilitada, llegué a 320 familias. Es un gran crecimiento para mí», señaló la mujer y agregó «me gustaría poder crecer y hacerme mi propia cocina profesional en mi casa».
En la 13° edición de la Feria de Bariloche a la Carta, con un predio cada año más grande en superficie y en propuestas, 200 productores regionales exponen y venden sus productos en la carpa instalada sobre el Centro Cívico de la ciudad. "Es una feria de otro nivel", señaló una elaboradora de mermeladas de Bariloche.
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