Liliana, guardiana de emergencias en el Oleoducto Vaca Muerta Sur: del consultorio al helicóptero sanitario
Tiene 55 años, es médica aeroevacuadora y trabaja a bordo del helicóptero sanitario que asiste al mega proyecto VMOS en Río Negro. Es mamá, abuela e incansable voladora de los cielos del país. Conocé su historia.
Luego de 19 años de experiencia en emergentología, la médica Liliana Maldonado se enorgullece de lo lejos -y lo alto- que llegó en su trayectoria como guardiana de vidas en peligro.
El consultorio le quedaba pequeño, algo la impacientaba. Una ambulancia fue la primera fuente de inspiración, más tarde un avión sanitario fue la clave para encontrarse con su pasión: el traslado de pacientes críticos por aire y por tierra.
“Si hay una emergencia, salimos. Estamos todos preparados”, cuenta la profesional bonaerense a metros del hangar en Choele Choel; alistando equipos para despegar cuando llegue el llamado, con una sonrisa en el rostro.
La vocación de cuidar se fundió con la adrenalina de volar para dar como resultado una profesional formada en el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica (Inmae). Hoy, con 55 años, sus servicios son requeridos en múltiples rubros, uno de ellos es el de hidrocarburos.
“Trabajo como médica aeroevacuadora de la empresa Módena Flight Express, para el oleoducto Vaca Muerta Sur”, se presenta a Diario RÍO NEGRO. Una de las bases está en Sierra Grande, también hay otra en Neuquén. “Cumplimos rotaciones cada 15 días, cambiamos pilotos y médicos”, comenta.
Vive en La Plata y pasa buena parte del mes en Río Negro para cubrir las guardias. En territorio patagónico cuida de los operarios en pozos. La médica está siempre expuesta a situaciones límites. “Uno se prepara para afrontar esas situaciones, es como que está en el ADN”, asegura.
Ejerció durante varios años como médica de atención primaria de la salud. Hasta que un día común y corriente, vio pasar una ambulancia y se embarcó en una idea que la llevó a vivir entre la adrenalina y la velocidad. Las emergencias cambiaron para siempre su rutina y su modo de abordar la salud.
El trabajo en equipo es fundamental y Liliana es un eslabón en la cadena. La tarea consiste a auxiliar a personas en situación de emergencia médica o en la que su salud corra riesgo. “Acudimos a buscarlas para trasladarlas, auxiliarlas, ayudarlas”, asegura.

Paralelamente, hace 19 años presta servicios en la Dirección de Emergencias Sanitarias en el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires como médica de traslado de pacientes críticos, tanto terrestres como aéreos. “Hago traslados en ambulancia y, eventualmente, en helicóptero sanitario o en avión”, asegura. Además, trabaja en el sector privado para distintas compañías, una de las cuales la trajo hasta la Patagonia.
“Mi pasión pasa por conjugar el trabajo desde lo médico con la adrenalina de volar. Es algo que no cambiaría por nada y cada año que pasa, aumenta más”.
Liliana Maldonado, médica aeroevacuadora.
«Me marcan mucho las situaciones críticas que vivimos cuando estamos de operativo», comenta. Sobre todo rescates con helicóptero en las rutas de la Provincia de Buenos Aires donde se encuentra con situaciones extremas. Realiza distintos tipos de traslados: primarios y secundarios.

«Vamos al lugar del incidente donde se produce el evento y rescatamos víctimas que están atrapadas», comenta. En muchos casos, se trata de familias con politraumas o víctimas fatales en contexto de sus vacaciones, en esta época. Sin embargo, los más frecuentes son los traslados secundarios, de pacientes que están estables y se derivan a un hospital de mayor complejidad para resolver su patología.
Un día de trabajo en el Oleoducto: de principio a fin
Hay jornadas en las que Liliana vive más en el aire que en el suelo; y la rutina es de sol a sol. En el autódromo de Sierra Grande, comienzan la rutina laboral a las siete de la mañana y terminan a las 20. El equipo de trabajo está compuesto por pilotos, médicos y un mecánico.
“Nuestra salida se desencadena con un llamado de un coordinador de emergencias que nos informa que hay un paciente a evacuar desde un pozo”, comenta.

“Es gratificante saber que estás haciendo lo mejor con compromiso y con eficiencia para que esa vida salga adelante”.
Liliana Maldonado, médica aeroevacuadora.
“Si el paciente no es trasladable en ese momento, lo estabilizamos en terreno porque durante el vuelo es muy difícil realizar alguna práctica avanzada, entonces lo hacemos todo en tierra”, explica.
Hasta ahora no tuvo que lidiar con ninguna tragedia en estas latitudes. Llevó adelanterescates de pacientes politrauma o con dolor precordial (de pecho) o cuadros clínicos para evacuar. «Son personas sumamente cuidadas, y son muy puntuales los casos», admite.

Para Liliana, hay cada vez más mujeres en los roles dentro de VMOS. «Ha cambiado un montón (…) es un ambiente bastante masculino pero uno aprende con el tiempo a desenvolverse», admite la médica.
De la atención en consultorio a sobrevolar los cielos
En el año 1988 ingresó a la carrera de medicina en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En medio de sus estudios, quedó embarazada y fue mamá por primera vez. A pesar de los cuidados y la crianza de su bebé, logró recibirse e hizo la residencia en Medicina General.

“Empecé trabajando en ambulancia y después me formé en un curso de posgrado, porque en ese momento no había residencia, como médica emergentóloga”, relata. Luego, hizo la especialización en el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica (Inmae). «Me encantó y es como que la vida misma me fue llevando más para ese lugar», cuenta.
Por su profesión y múltiples trabajos, la mujer pasa tiempo fuera de casa. La conjugación de ser mamá, abuela y médica no es tarea sencilla. Además, de las horas laborales, debe repartir su tiempo en cuidados familiares: con su nieto, sus hijas y su madre.

“Siempre con mucho compromiso, me gusta estar presente en todo y a veces eso te lleva no a estar al cien, sino a estar a mil”, afirma.
Qué es el Oleoducto Vaca Muerta Sur
El Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) es un megaproyecto energético en la Patagonia argentina liderado por «YPF». Esa obra, de más de 400 kilómetros de longitud, tiene la misión de transportar petróleo crudo no convencional para exportación, desde la cuenca neuquina hasta una nueva terminal portuaria en Punta Colorada, Río Negro.
Varias empresas de diversos rubros prestan servicios para el desarrollo de la obra en sus distintas etapas.
Luego de 19 años de experiencia en emergentología, la médica Liliana Maldonado se enorgullece de lo lejos -y lo alto- que llegó en su trayectoria como guardiana de vidas en peligro.
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