Siete días sin rastros de Raúl Moyano, el docente de la Patagonia buscado en Tucumán: la pista que reveló su celular

A una semana de la desaparición de Raúl Moyano en Tucumán, el operativo dio un vuelco gracias al rastreo de su línea telefónica. El relato de su hija neuquina a Diario RÍO NEGRO, los primeros momentos tras la desaparición y la decisión extrema de montar un campamento en la cumbre del cerro Ñuñorco.

La angustia mantiene en vilo Bariloche, Neuquén y Cipolletti por la búsqueda de Raúl Alfredo Moyano. Al cumplirse exactamente una semana de su desaparición en el cerro Ñuñorco de la provincia de Tucumán, el operativo de rescate cambió drásticamente de estrategia.

Las autoridades decidieron montar este lunes un campamento avanzado en la cumbre del Ñuñorco Grande para evitar el desgaste logístico de descender a diario y poder ampliar los rastrillajes.

Según detalló su hija, en diálogo con Diario RÍO NEGRO, el vuelco en la investigación llegó a través de la tecnología. Aunque el docente rural jubilado de 59 años mantuvo su último contacto el lunes 12 de octubre, la Policía confirmó que una antena ubicada en la zona de Los Sarmiento captó una señal de su teléfono celular dos días después de su extravío, el miércoles.

Este dato obligó a los rescatistas a trasladar el foco y el esfuerzo hacia el sector sureste de la montaña, en dirección a la ruta provincial 307.

Las 3 claves del nuevo operativo en altura para encontrar al docente de la Patagonia:

  • La pista tecnológica: la señal del chip telefónico ubicó el rastro hacia la zona sureste del cerro, un dato técnico que permitió delimitar un área de búsqueda prioritaria distinta a la ruta original.
  • Acampe extremo: por sugerencia de los especialistas y para no sufrir el desgaste físico de subir y bajar en el terreno barroso, efectivos de Gendarmería Nacional decidieron instalarse directamente en la cima para operar desde allí.
  • Fuerzas conjuntas: el despliegue incluye a comisarías locales, la Dirección de Comunicaciones, la Policía Federal, especialistas en drones y una división de montaña proveniente de Tinogasta que llegó la noche anterior.

«La Policía no nos tomaba la denuncia»: el crudo relato de su hija que viajó de urgencia desde Neuquén durante la búsqueda en Tucumán


La desesperación empujó a la hija de Moyano a viajar de urgencia desde Neuquén capital hacia el norte del país el mismo miércoles para seguir de cerca el operativo en El Mollar. En diálogo exclusivo con Diario RÍO NEGRO, la joven habló de las demoras y la falta de pericia inicial de las fuerzas de seguridad tucumanas.

«Mi papá se subió como a las 11 y llegó al punto máximo que quería llegar, que era el ‘banquito’ de ahí del cerro Ñuñorco, a las 5 de la tarde. Le avisó a mi tía, nos mandó videos a todos y desde ahí no tenemos comunicación», detalló sobre las últimas horas del andinista barilochense.

El accionar policial posterior sumó dolor a la incertidumbre. «Ese mismo día mis tíos fueron a buscarlo entre las 6 y las 7 de la tarde a donde él iba a bajar. A las 8 o 9 salieron a buscarlo por el cerro y no lo encontraron. Vinieron a la comisaría enseguida, pero no les estaban tomando la denuncia; recién a las 2 de la mañana los llamaron para realizarla», denunció la joven, agregando que las primeras horas de búsqueda recayeron exclusivamente en baqueanos de la zona y bomberos voluntarios sin una dirección clara.

El caos organizativo reinó hasta la llegada del especialista voluntario Hernán Augusto Parajón el día viernes, quien ofició como coordinador del rescate y ordenó las hipótesis de búsqueda del personal desplegado.

Una luz de esperanza para encontrar a Raúl Moyano en Tucumán: el pronóstico que mejora y el rastro de su celular


El hallazgo de la señal telefónica tampoco fue un trámite sencillo. La hija del andinista relató que intentó localizar el dispositivo por Google Maps sin éxito, por lo que dependían del rastreo oficial del chip.

«La Policía de acá me decía que ya habían enviado la solicitud, pero tuve que comunicarme directamente con el funcionario Ariel Zurita para ver si podían enviar el oficio formal, y ahí recién se envió. El día viernes recibimos el informe de que la señal daba hacia la zona sur», relató.

El itinerario del andinista barilochense estaba claro para su familia: ingresó al cerro Ñuñorco por el sector del «potrerillo», completó toda la subida y su objetivo era bajar hacia la zona del Cristo Rey. Con esa información, los primeros equipos de rescate barrieron incansablemente la zona norte, orientada hacia la ciudad de El Mollar.

Sin embargo, los resultados del rastreo telefónico derrumbaron esa hipótesis. La señal captada por una antena ubicada en Los Sarmientos confirmó que Moyano se desplazó hacia la zona sur. Es decir, se encontraba del lado completamente opuesto del cerro por donde se esperaba su regreso.

Este desvío inesperado explica por qué los bomberos y baqueanos que peinaron los senderos del norte durante los primeros días no encontraron absolutamente nada. Además, el dato técnico arrojó una ventana de tiempo crucial para los investigadores y la familia que viajó desde Neuquén: la última conexión registrada por esa antena del sur data del día viernes.

Con este nuevo mapa sobre la mesa, el campamento de Gendarmería Nacional y los equipos especializados en alta montaña concentran ahora todos sus recursos y drones en las peligrosas quebradas de la ladera sur, intentando descifrar qué obligó a un montañista experimentado a tomar una ruta opuesta a la planificada.

«La noticia buena es que el clima está mucho mejor, ya salió el sol. Tenemos la esperanza de que hoy, cumpliéndose una semana de la desaparición de mi papá, aparezca», concluyó.

Raúl Moyano: el viaje para visitar a su familia que terminó en su desaparición en un cerro de Tucumán


De acuerdo con la información brindada por sus familiares a medios locales, Raúl Alfredo Moyano, radicado en la Patagonia hace tiempo, había viajado a Tucumán a fines de septiembre para visitarlos y conmemorar el aniversario del fallecimiento de su madre.

El pasado lunes 12 de octubre, aprovechando un viaje a El Mollar junto a sus hermanos, decidió emprender una caminata en solitario hacia la cumbre del cerro Ñuñorco. Sin embargo, con el paso de las horas, no se volvió a saber de él.

Según el parte policial, Moyano es de contextura robusta, mide 1,70 metros, tiene cabello canoso, barba corta y característicos tatuajes de un cóndor y del escudo de River Plate en sus brazos. Al momento de su desaparición vestía campera negra, pantalón cargo verde, camiseta verde flúor, zapatillas grises y llevaba una mochila negra con lentes y una bandera azul de alpinismo.

Si bien es un aficionado experimentado al senderismo que habitualmente realiza ascensos en la Patagonia y en el norte argentino, era la primera vez que encaraba la travesía al Ñuñorco. Durante el trayecto compartió capturas de pantalla de su aplicación de navegación y cerca de las 17:00 del lunes envió un último mensaje de voz a su familia avisando que iniciaba el descenso para coordinar el reencuentro, pero nunca regresó.


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