Sólo palabras…

Los encargados de Rally Argentino apenas pueden sostener la categoría, pero pretenden tener ingerencia en la Vuelta de la Manzana. Una falta de respeto para la AVGR y sus dirigentes. Qué puede sorprender de los iluminados que en los últimos años le soltaron la mano a los que confiaron en sus proyectos.

El rally argentino no está bien, por más que sus dirigentes se empeñen en desconocerlo.

Tienen dos súper pilotos en el Grupo N-4, como son Federico Villagra y Marcos Ligato. También una decena más, con buenos presupuestos y autos de última generación, por caso Alejandro Cancio, Sebastián Beltrán, Claudio Menzi, Raúl Martínez, Luciano Bernardi y Nicolás Madero.

¿Con esto alcanza? El año anterior, tanto en la «Manzana» como en Plaza Huincul, quedó demostrado que no. Encima, hay un manifiesto desinterés por las divisiones de tracción simple.

Plaza Huincul quedó afuera del nuevo certamen. Gabriel Raies, uno de los integrantes de Rally Argentino, aseguró que la decisión se tomó porque nadie quiere ir a la Comarca Petrolera.

Hace unos días la categoría sacó un comunicado señalando que la Vuelta de la Manzana, a disputarse en agosto, llegaría a Plaza Huincul, como una forma de responderle a Héctor «Letín» Cancio lo mucho que hizo por Rally Argentino.

Rally Argentino no tiene ningún derecho de meterse en la Vuelta de la Manzana. La prueba fue, es y será de la AVGR, que

puede organizarla por el Argentino o regional. Es una marca registrada, que sobrevivió a todos los cambios de la categoría.

Jorge «Goyo» Martínez, el presidente de la AVGR, fue claro cuando se le preguntó por Plaza Huincul. «Para la 'Manzana' falta mucho, en mayo recién nos vamos a empezar a ocupar de la prueba», aseguró.

Cancio aportó lo suyo. «No me interesa que vengan con la 'Manzana', quiero mantener la fecha de Plaza Huincul», señaló.

Pero lo más grave de Rally Argentino, donde están el citado Raies, los hermanos Villagra y Barattero, es la falta de respeto para los que confían en sus proyectos.

Hace años crearon la Copa Palio. Duró un suspiro. Los que habían invertido en un auto tuvieron que seguir gastando.

El año anterior embarcaron a unos cuantos, incluidos Cancio, en la revolucionaría categoría Súper R. Más de 50.000 dólares desembolsaron los que creyeron en el proyecto.

Ni reglamento tuvo la categoría, ahora casi desaparecida del Argentino. Es más, los autos pueden participar del Grupo N-4 Light, todo con la complicidad de los representantes de la CDA, quienes parecen estar pintados.

Ahora hablan de una nueva categoría, Grupo N-3 con no más de 145 hp. Primero, quién puede confiar en este proyecto con los antecedentes que hay; segundo, para que sumar más divisiones cuando se podría reflotar la que está o promover el Grupo N-2.

No quieren mezclarse con los regionales, no miran hacia donde las cosas funcionan bien. Si no hay un sinceramiento de los que manejan la categoría, y dejan de jugar con los bolsillos ajenos, al rally argentino no le espera un año tranquilo. Ojalá tengan la verdad.

 

RAÚL BERNAL


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