Rural
Tras la temprana muerte de su esposo, Miguel Pivas hijo,
Carolina Sosa se hizo cargo del destino de la empresa y del de sus empleados. Se vio en la obligación de aprender y de tomar decisiones, pero apoyada en la gran nobleza de ese producto ideado por su suegro. La sociedad, radicada en Entre Ríos, se completa con sus hijas Daiana y Micaela.