El juego que nació en una tesis y busca conquistar Steam: “Todo es por amor a los videojuegos»

De una tesis universitaria a un lanzamiento en Steam, One Mind es el proyecto indie de un equipo patagónico que apuesta a una mecánica desafiante —controlar dos personajes a la vez— y a la visibilidad global.

Por Mario Ñehuen

One Mind nació como un proyecto universitario y terminó convirtiéndose en un videojuego indie con ambición internacional. Su creador contó cómo surgió la mecánica de dos personajes controlados al mismo tiempo, los desafíos de desarrollar sin financiamiento y la apuesta por ganar visibilidad en Steam.

PREGUNTA: ¿Cómo nace One Mind y la idea de controlar dos personajes al mismo tiempo?

RESPUESTA: One Mind nació como un proyecto de la facultad, a partir de una tesis en la Universidad Da Vinci. Con cuatro compañeros empezamos a desarrollar la idea, aunque al principio era un producto totalmente distinto. Inicialmente, se manejaba un solo personaje, con la posibilidad de cambiar a otro que era una banana; la idea era un mono y una banana intercambiables. El problema es que el juego era bastante aburrido, no apuntaba a nada, así que tuvimos que darle una vuelta de rosca para no arruinar la tesis. Entonces surgió la idea de mi compañero Matías, que diseña los niveles: en vez de cambiar de personaje, que los dos se muevan al mismo tiempo. Hicimos un prototipo, se lo mostramos al profesor, le gustó la idea y a partir de ahí empezamos a formar lo que es One Mind hoy.

P: En cuanto al diseño, ¿cómo equilibraste frustración y satisfacción? Eso lo vuelve más complejo.

R: Sí, encontrar ese punto justo fue difícil. La idea era que no sea demasiado frustrante, que te enoje, pero que sepas que podés lograrlo porque no es imposible. Se hicieron muchos testeos con amigos, familiares y testers, como Bautista y Sofía, que fueron los que más probaron el juego. También mostramos el juego en eventos en Buenos Aires y en Neuquén, observando cómo jugaba la gente. A veces no te dicen qué les gusta o qué no, pero viendo cómo juegan, te das cuenta de qué mejorar.

P: Respecto del desarrollo indie en la región, ¿qué desafíos y ventajas tuvo este proyecto?

R: Soy de Plottier, Neuquén. En 2022 me fui a Buenos Aires a estudiar diseño y programación de videojuegos en la Universidad Da Vinci. El desarrollo indie tiene pros y contras. Lo bueno es que sos tu propio jefe: tomás decisiones sobre la idea, el arte y el diseño sin alguien encima. En nuestro caso, aunque era una tesis, teníamos bastante libertad creativa. La contra es que, al ser un equipo chico, no hay plata. Todo lo hacemos por amor al arte: la publicidad, los testeos, todo sale de nosotros. Los actores de voz, Mauro y Valentín, también trabajaron ad honorem. Todo en One Mind sale de nuestro bolsillo.

P: En cuanto a la tecnología, ¿qué herramientas usaron y qué fue lo más difícil a nivel técnico?

R: Usamos Unity en 3D para la programación y el ensamble del juego. Para el modelado 3D usamos Autodesk Maya; para el texturizado, Substance Painter, que lo maneja Micaela, líder de arte del proyecto; y ZBrush para el esculpido. También usamos Photoshop para el diseño 2D. En total, son unos cinco programas entre motor y herramientas de arte.

P: Sobre el futuro del proyecto, ¿qué feedback recibieron y cuáles son los próximos planes para One Mind?

R: El juego salió el miércoles 11 de febrero y la recepción fue muy buena. Mucha gente nos manda mensajes, y varios streamers chicos dijeron que lo van a probar. Queremos llegar a streamings más grandes y expandir la visibilidad a nivel internacional. Ahora estamos pagando una campaña en Instagram en Argentina, y la idea es apuntar a España y Estados Unidos. Todo sale de nuestro bolsillo, así que buscamos que la gente lo agregue a su lista de deseados en Steam, porque eso nos ayuda a mostrar interés del público y sirve como respaldo si queremos buscar un publisher o financiación en el futuro.

P: ¿Hay algo que quieras destacar?

R: Quiero destacar a los cinco integrantes de One Mind: Matías Monetti, diseñador de niveles; Juan Ignacio Guastini, encargado del environment, modelado 3D y shaders; Felipe Bábaro, animaciones y arte 2D; Micaela Felicitato, líder de arte y texturizado; y bueno, yo, que me encargo de la programación. También agradecer a la comunidad GameDev Neuquén, que me abrió las puertas en la ciudad y gracias a ellos conocí al equipo.

* Matías Sepúlveda es desarrollador de Plottier. Estudió diseño y programación de videojuegos en la Universidad Da Vinci. Lidera la iniciativa surgida como tesis universitaria. Junto a su equipo, trabaja con la meta de ganar visibilidad en Steam y conseguir apoyo de un publisher. En Instagram: @onemindofficial


One Mind nació como un proyecto universitario y terminó convirtiéndose en un videojuego indie con ambición internacional. Su creador contó cómo surgió la mecánica de dos personajes controlados al mismo tiempo, los desafíos de desarrollar sin financiamiento y la apuesta por ganar visibilidad en Steam.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar