Ternas, «zapallitos», cámara oculta: la Justicia fue protagonista este año

La política dirimió sus diferencias en Tribunales.El debate por las vocalías vacantes eclipsó al resto.Y hubo fallos que levantaron polémica.

El TSJ en su actual composición, con interinos
NEUQUEN (AN)- La justicia provincial atravesó uno de sus años más intensos de los últimos tiempos. La polémica por las ternas de candidatos a vocales del Tribunal Superior, instalada desde el Ejecutivo y el Legislativo, contribuyó en buena medida a este protagonismo inusual de un Poder que suele preferir el bajo perfil y rehúye de la exposición pública, aunque también ayudaron algunas decisiones judiciales controvertidas en causas de enorme impacto sobre la sociedad.

Basta recordar que 2002 comenzó con la detención de Julio Fuentes y buena parte de la cúpula de la Central de Trabajadores Argentinos por las agresiones al administrador del ISSN, Gerardo Hettinger, y se cerró con la citación judicial a declarar del gobernador Jorge Sobisch, filmado con cámara oculta por el legislador Jorge Taylor.

En el medio, se produjeron la detención del ex funcionario sobischista Jorge D»Alessandro, las condenas al ex ministro Silvio Ferracioli, a la concejal Norma Miralles, y el destape del manejo irregular de subsidios en Centenario, un escándalo que se llevó puesto al intendente Luis Castillo.

Además, Sobisch y el presidente del Banco Provincia, Luis Manganaro, entre otros, fueron sobreseídos en distintas causas abiertas en su contra. Y está pendiente de resolución judicial una denuncia según la cual se cometió delito al eximir del impuesto de sellos a la empresa Repsol.

El debate por las ternas de candidatos al TSJ fue, sin dudas, el que se destacó por encima de todos. Comenzó en diciembre del año pasado, que quedará en la historia como el mes de la renuncia de tres de los cinco integrantes del máximo tribunal de la provincia.

Fernando Macome, Armando Vidal y Rodolfo Medrano abandonaron sus cargos con pocos días de diferencia, y de paso dieron lugar a otra polémica: el de las jubilaciones de privilegio.

Fue Macome el que se retiró aprovechando una antigua ley de la década del 70 que se mantenía vigente, y autorizaba a jubilarse antes de que el interesado completara el límite de edad y con pocos años de aportes. Un decreto del gobernador Sobisch le permitió acceder al beneficio.

También gracias a un decreto del Ejecutivo se jubiló otro puñado de magistrados y muchos más están en lista de espera, lo que para muchos representa un virtual vaciamiento de la justicia.

Producidas las vacantes en el TSJ, Sobisch no tardó nada en enviar la primera terna de candidatos a vocal y la polémica estalló en cuanto se supo que la encabezaba Juan Horacio Angiorama, ex fiscal de Estado y ex abogado personal del gobernador.

Las otras dos ternas no ayudaron a descomprimir: las encabezan el ex ministro felipista Carlos Silva y el ex empleado del TSJ Marcelo López Mesa. Todos son allegados al gobernador.

Sobisch las envió a la Legislatura justo cuando en Buenos Aires arreciaban los cacerolazos contra la Corte Suprema, ya que la ciudadanía pedía que se vayan los jueces designados por Carlos Menem que habían acompañado todas sus decisiones durante su mandato.

Haciendo experiencia en cabeza ajena, distintos actores sociales se pronunciaron contra la colonización del Poder Judicial que Sobisch, un declarado admirador de Menem, pretendía concretar en la provincia.

La polémica por las ternas atravesó todo el año y se convirtió en uno de los temas excluyentes de debate entre el oficialismo y la oposición, del que también participaron amplios sectores de la sociedad.

En el contexto de la pulseada, la lista de Angiorama perdió las elecciones en el Colegio de Abogados pero por estrecho margen, y el ternado fue reelecto en la presidencia.

Por su lado, el TSJ designó como vocales interinos a un juez de carrera, Federico Gigena Basombrío (según algunos, allegados al vice Jorge Sapag) y a Oscar Massei, quien compitió contra Sobisch en las últimas elecciones generales.

La designación de los interinos aumentó la irritación del gobierno, que justo unos días antes había pedido al Tribunal que en los puestos vacantes nombrara a alguno de sus ternados.

Por otro lado, el «efecto ternas» paralizó a la Legislatura (hasta la interpretación de su reglamento se dirimió en los Tribunales), dio origen a la agrupación ANA (Abogados Neuquinos Autoconvocados), y motivó una guerra de recursos judiciales.

Su importancia fue tal que se convirtió en motivo de la única fisura conocida entre el gobernador y el vice Sapag.

Como se sabe, tanto interés por imponer las ternas terminó en escándalo. El diputado Jorge Taylor, a punto de renunciar a su banca, filmó con cámara oculta a Sobisch y al vicepresidente de la Legislatura, Osvaldo Ferreyra, intentando convencerlo de que se sentara un rato más en su banca y diera el quórum tan esquivo al oficialismo. Según la fiscalía, eso se llama cohecho.

Esa causa penal, y su correlativo debate político, promete convertirse en uno de los ejes del año que comienza el miércoles.

Guillermo Berto

gberto@rionegro.com.ar


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