Tiempo de acumulación

La “poda en verde” permite disfrutar a pleno la primavera.

Redacción

Por Redacción

Vivir en una región especializada en el cultivo productivo de árboles frutales, a los jardineros nos juega en contra. Consciente o inconscientemente se busca repetir un modelo de podas que tiene como único objetivo obtener la mayor cantidad de frutas, de un tamaño comercial adecuado y que “se coma” con los ojos… los árboles dejan de ser tales, para convertirse en objetos netamente productivos y la estética o “calidad de vida” de los árboles no interesa demasiado. En nuestra Patagonia tenemos el privilegio de vivir a pleno el cambio de estaciones. Especialmente la transición del verano al otoño con sus follajes de brillantes colores, así como del invierno a la primavera en su nuevo despertar, son mucho más intensos en nuestra región que en climas más cálidos y ni hablar de la región andina, donde son aún más espectaculares. “CALIDAD DE VIDA” A usted le podrá sonar risueña esta definición para un vegetal, pero si lo piensa un poquito verá que tiene los mismos derechos que otros seres vivos de disfrutar a pleno de su existencia. Los errores que cometemos por copiar el modelo productivo, reducen ese placer tanto para las plantas como para nosotros. Tenemos en nuestros jardines una infinidad de arbustos y árboles que ya han formado sus yemas vegetativas y florales y que ahora, con el lento aumento de las temperaturas ambientes, comienzan a romper sus tejidos protectores y a desplegarse. Una poda antes de que finalice este proceso, nos priva de un espectáculo que hemos estado esperando impacientemente. ASIMILACIÓN FOTOSINTETICA El otro concepto equivocado, es que sí o si hay que podar “porque siempre se hizo así”, copiando a la fruticultura, que lo debe hacer obligadamente porque en el invierno se dispone de más tiempo y más mano de obra. En realidad, está comprobado que la mejor poda es la que se realiza “en verde”, cuando la savia está circulando activamente. Las plantas no cicatrizan sus heridas como las personas o los animales en general, sino que aíslan la zona lastimada para evitar el ingreso de aire y agentes que provocan enfermedades. RECARGA DE NUTRIENTES Un fisiólogo estadounidense, Alex Shigo, fallecido hace pocos años, desarrolló un nuevo concepto de cómo las plantas en general reaccionan ante las heridas recibidas y lo llamó “compartimentación”. Por ese mecanismo, lo primero que procuran ante una herida es evitar el ingreso de aire a los vasos conductores de savia y a los tejidos. No se crea un tejido nuevo en lugar del lesionado sino que se encierra, encapsula, la lesión, en un proceso de aislamiento que depende obviamente del tamaño de la herida. Este aislamiento es lentísimo en invierno y mucho más rápido en primavera y verano, con la savia en movimiento. La brotación primaveral significa consumo de energía y por eso la poda “en verde” debe realizarse una vez que cada arbusto o árbol ya ha desplegado parte de su nuevo follaje. A medida que las nuevas hojas se van desarrollando, asimilan nutrientes por medio de la fotosíntesis, cargan nuevamente la “despensa” y se minimiza el debilitamiento. Debemos cambiar el paradigma frutícola, productivo, por otro más amable con nuestras plantas. No es fácil, pero sí necesario.

TEODORICO HILDEBRANDT ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR

Yemas florales preformadas y a punto de abrir de una lila (género Syringa). Se impone una poda “en verde” luego de la floración. Hacerlo antes eliminaría muchas flores.

jardinería


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora