Tsunami

Con el anuncio de su renuncia a la candidatura a gobernador, Quiroga apuntó sobre todo a la fuerza propia.



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Héctor mauriño vasco@rionegro.com.ar

El desenlace de la crisis policial tuvo en Neuquén características especiales. Por un lado, el acuerdo con los sectores amotinados se alcanzó sin mayores costos sociales. Hubo robos y algunos enfrentamientos, pero no se registraron grandes saqueos y la tranquilidad pública no se vio perturbada al extremo observado en otros puntos del país. No hubo, en fin, que lamentar el costo irreparable de ninguna vida. Pero por otro lado, el tenor del acuerdo alcanzado ante la extorsión de los autoacuartelados no sólo lesionó el principio de autoridad –como ocurrió en todas las provincias que se vieron envueltas en el conflicto– sino que además creó un precedente económico de graves consecuencias: ahora el gobierno enfrenta un cúmulo de demandas salariales de similar tenor al policial por parte de los restantes trabajadores del Estado. Así las cosas, a la administración Sapag le resultará difícil encontrar argumentos para justificar la dilación de ocho meses en solucionar un problema tan agudo como el de los profesionales de Salud. O explicar que es razonable que un cabo de la Policía gane más que algunos docentes o estatales. Es cierto que el tsunami policial fue un fenómeno nacional que se llevó puestos a todos y, aunque en Neuquén se logró preservar la paz social, ello no fue sin costos para el Estado. Si el sueldo de 10.000 pesos que gana desde ahora un cabo es el que ordenará toda la economía, hay motivos para pensar que la provincia está en dificultades. En el gobierno reconocen que lo ocurrido con la policía fue un desmadre, más aún cuando dan por sentado que las reivindicaciones fueron lideradas por “sectores subalternos fogoneados desde afuera de la institución y de la provincia” (se habla de que hubo inclusive planes para tomar la Casa de Gobierno). Pero destacan que la oficialidad y los jefes se mantuvieron al margen y por eso dejan a salvo al jefe de la institución. “Esto no fue ni por asomo como lo de Córdoba, no sólo porque no hubo saqueos, sino porque acá los policías ganaban un mínimo de 6.500 pesos en lugar de 3.000 como allá”, sintetizó una fuente cercana al gobernador. En ese tren, justificó el alto sueldo de bolsillo para el policía, “que está todo el día en la calle. Sin contar con que en Neuquén un petrolero gana 25.000 o 30.000 pesos por mes”. Respecto de los restantes trabajadores del Estado, la fuente se mostró confiada en que la nueva propuesta que será presentada la semana entrante conformará al sector Salud y que otro tanto ocurrirá luego con Educación. ¿Cómo se pagará todo esto? El gobierno neuquino aspira a cubrir el gasto extraordinario de los aumentos con grandes inversiones en petróleo, gas y grandes obras, y con una recomposición de las regalías en relación al valor del dólar. Reveló que la misión a Rusia mostró el interés de ese país por invertir y que el próximo 20 el gobierno nacional anunciará la nueva licitación de Chihuido I, el 10 de enero saldrán a la venta los pliegos y el 10 de abril se recibirán las ofertas. En el plano político, Sapag postergará la reestructuración del gabinete que tenía planeada para el pasado 10. El principal cambio será la creación de la Secretaría de Estado de Coordinación Interior, que estará a cargo del exministro Jorge Lara. La fuente rechazó la posibilidad, muy sonada esta semana, de que el ministro de Energía, Guillermo Coco, pase a desempeñarse como jefe de Gabinete. “El gobernador lo necesita donde está, buscando inversiones”, apuntó. La mayoría de los cambios, agregó, se verificarán a partir de marzo, cuando la Legislatura pueda reestructurar la ley de Ministerios. El hombre del gobernador admitió que la actual coyuntura es delicada, pero se consoló pensando que la política en la Argentina no es dinámica sino vertiginosa: “Esto también va a pasar”, reflexionó. Desde una óptica opuesta a la del sapagismo, una fuente cercana al intendente Horacio Quiroga confió que en opinión del líder de Nuevo Compromiso Neuquino el acuerdo alcanzado por Sapag con la policía “destruyó la disciplina interna” de la fuerza y cargó las tintas sobre las responsabilidades del jefe de la fuerza y del ministro de Seguridad. Respecto de la factura salarial sostuvo que “Sapag ya volcó”, en ácida alusión a la advertencia sobre el límite a los reclamos salariales lanzada estos días por el gobernador. Respecto de otro de los hechos políticos de la semana, los dichos de Quiroga en el sentido de que ya no le interesa tanto ser candidato a gobernador y que el 2015 lo encontrará en una plaza dando de comer a las palomas, la fuente explicó que “Pechi está harto de quienes dentro de su propia fuerza ven sólo la parte que les conviene. Acá no hay problemas de gestión sino de conventillo”, remató. Para la fuente el desplante de Quiroga estuvo dirigido sobre todo a los integrantes de la fuerza propia, sean de Nuevo Compromiso o radicales a secas. “Es como si les hubiera dicho: dejen de traer problemas inútiles que me bajo y se quedan sin candidato”, deslizó. Precisó que si Quiroga revisa lo de la gobernación, lo hará más cerca del final de su gestión, cuando se demuestre que ésta fue suficientemente buena. Adelantó, también, que para intentar un cambio en la provincia “habría que contar con un programa”. Y en esa hipótesis consideró necesario sumar a Ramón Rioseco. Cuando se le preguntó quién iría arriba en la fórmula, dijo que eso “no es lo más importante”. El otro hecho que no pasó inadvertido esta semana fue la sanción de la ordenanza que le permite a Rioseco postularse indefinidamente a la intendencia de Cutral Co. Para la oposición emepenista la jugada del líder del Frente y la Participación apunta a ganar primero la próxima elección municipal por paliza –aseguran que en su pueblo es imbatible– y, desde esa victoria, catapultarse a la gobernación.


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