Un estadounidense, varón y culto, envió el ántrax

El FBI publicó los análisis de la caligrafía de las cartas que acompañaban al ántrax. El autor sería un hombre educado y no musulmán, cuya identificación demandará "mucho tiempo".

Redacción

Por Redacción

NUEVA YORK (ANSA) – Un norteamericano, de mediana edad, educado y no musulmán es el perfil del responsable del envío de las cartas con ántrax que convence cada vez más al FBI.

Sin embargo, se estima que la individualización del hombre podría llevar mucho tiempo, también gracias a una serie de pasos en falso que dio el propio FBI en la primera investigación sobre bioterrorismo de su historia.

Después de los cuatro muertos de las pasadas semanas, desde hace unos días no se conocen nuevos episodios de contagio y el «zar» de la seguridad interna, Tom Ridge, se declara optimista.

«Tenemos la esperanza de que no haya otros casos, aunque no puedo garantizarlo «, afirmó.

Pero los resultados de la investigación tardan en llegar y Ridge admite que «no nos hemos aproximado a identificar específicamente el origen del ántrax o la identidad de quien lo difunde».

Por ello los investigadores se dirigen a los ciudadanos del país. El FBI comenzó a difundir los resultados de los análisis sobre la caligrafía de las cartas que acompañaban el ántrax realizados por los «profiler», investigadores que intentan reconstruir el perfil de un asesino serial o de un grupo criminal estudiando los elementos a disposición.

La conclusiones fueron recogidas en tres páginas tituladas «Amerithrax» -el nombre de la investigación- y publicadas también en Internet (www.fbi.gov).

Pero si el FBI tiene entre sus manos escasos indicios sobre los cuales trabajar, también lo debe a sus propios errores. El New York Times reveló que a comienzos de octubre, después del primer caso de ántrax en Florida, el FBI autorizó al Iowa State University, en Ames, a destruir su colección de cepas de ántrax custodiadas en 100 ampollas.

Los científicos temían que no fuese más seguro poseer esporas letales, en un período de ataque bioterrorista. Pero al destruirlas suprimieron un banco de datos precioso -las esporas más antiguas estaban en el laboratorio desde 1928- que representaban un instrumento de investigación importante. El ántrax presente en el correo de EE.UU. resultó provenir justamente de la cepa Ames y las ampollas destruídas.

«Cada día, cada hora, aprendemos algo» se defendió uno de los investigadores del FBI. «Respecto de algunas semanas atrás, estamos mucho más adelante».

No es suficiente, sin embargo, para dar con el camino que lleve a la solución del caso.

Las cartas no dieron muchas pistas a los investigadores, que igualmente decidieron compartirlas con la opinión pública. Algunos errores gramaticales que aparecen en el texto y algunas características de la grafía, como la manera en la que está escrito el número «1» podrían ser reconocibles.

Más vaga es la descripción sobre el autor. Fuentes del FBI, citadas por la Cbs, dijeron que las sospechas se concentran sobre un «hombre de una cierta edad», con toda probabilidad nacido en Estados Unidos y no musulmán.

La hipótesis de que el ántrax sea obra de seguidores de Osama Ben Laden no se descarta, pero según Gregg McCrary, ex «profiler» del FBI, los investigadores buscan «tal vez un paranoico solitario». No son muchos los elementos que se pueden recabar de cartas de 39 palabras, pero también un célebre «espía» literario trabaja en el caso.

Se trata de Don Foster, un docente universitario que tiempo atrás desenmascaró al verdadero autor de «Colores Primarios» -libro que aborda la intimidad de las campañas presidenciales norteamericanas- cree que el autor de las cartas vivió en Nueva Jersey (desde donde se enviaron las cartas destinadas al Congreso y a los medios de prensa de Nueva York), pasó un tiempo en Canadá y tal vez esté en condiciones de hablar árabe o persa. Para Foster, no se trata de una persona con gran manejo del inglés y posiblemente esté acostumbrado a escribir de derecha a izquierda, como los árabes.

En tanto las autoridades sanitarias informaron que unas 32.000 personas fueron sometidas a la cura con antibióticos en Estados Unidos.

Primeras diferencias entre Bush y Blair

Las primeras divergencias sobre el objetivo de la guerra en Afganistán comenzaron a plantearse entre el presidente norteamericano, George W. Bush, y el premier británico, Tony Blair. En público, la tensión entre Washington y Londres no aparece pero el diario británico The Guardian dedicó un gran espacio a las primeras «serias diferencias» entre las dos administraciones, subrayando que en el gobierno británico «crece el malestar» por la gestión Bush.

La preocupación se registra «en los frentes diplomático y militar -dice el periódico citando fuentes ministeriales anónimas- en relación con el conflicto entre israelíes y palestinos, la estrategia militar en Afganistán, la falta de consulta de parte de Estados Unidos con sus aliados y una atención insuficiente de los norteamericanos hacia la crisis humanitaria».

Los cuestionamientos no terminan aquí y El Guardian subraya, además, que el gobierno británico está tratando de oponerse a una posible ampliación del conflicto fuera de las fronteras de Afganistán. La administración estaría horrorizada por algunos «elementos del Pentágono que impulsan un ataque total contra Irak».

La fuente principal de las divergencias entre los dos líderes sería, sin embargo, el manejo del conflicto israelí-palestino. Downing Street teme que la ambigüedad de Washington en el proceso de paz en Medio Oriente pueda alejar a la opinión pública árabe, una de las bases de la coalición contra el terrorismo. (ANSA)


NUEVA YORK (ANSA) - Un norteamericano, de mediana edad, educado y no musulmán es el perfil del responsable del envío de las cartas con ántrax que convence cada vez más al FBI.

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