Un luchador inquebrantable
–Hola pibe, ¿cómo andás? –Bien, Hugo, te llamo porque quiero hacerte una nota para el suplemento aniversario del 12 julio. ¿Cuando venís para Zapala? –Estoy varado por el tema de los vuelos y no puedo viajar en colectivo porque hice una mala fuerza y me jodí la columna. Te mando un mail con los datos, cualquier duda nos hablamos para ampliar. Esto de estar encerrado en un departamento me tiene harto, ¡ja ja ja! A principios de este mes “Río Negro” mantuvo el último contacto con el escritor Hugo Saccoccia. A pesar de las dificultades de su salud nunca perdía las ganas de hacer cosas por el teatro y por la ciudad que adoptó como propia y que tanto quería. Desde su jubilación en el Poder Judicial le había puesto toda su energía al desarrollo de la actividad como delegado de Argentores ante los dramaturgos del país. “Profesional de vasto conocimiento de la realidad teatral en la Argentina e individuo sumamente respetado por sus colegas de todo el territorio, Saccoccia es por su experiencia y tenacidad tal vez la persona más indicada para esta labor que le ha sido recomendada”, resumieron con acierto las autoridades del organismo nacional al designarlo hace un tiempo para una función clave. Poco antes de su fallecimiento, Saccoccia había recibido el premio Teatro XXI que acuerda la Universidad de Buenos Aires a la trayectoria de un teatrista del interior. Hace unos meses había estado en El Cairo, Egipto, donde fue distinguido con otro reconocimiento. La noticia de su muerte causó profundo dolor en todo el ámbito teatral, donde se lo reconocía como un luchador inquebrantable. (AZ)
–Hola pibe, ¿cómo andás? –Bien, Hugo, te llamo porque quiero hacerte una nota para el suplemento aniversario del 12 julio. ¿Cuando venís para Zapala? –Estoy varado por el tema de los vuelos y no puedo viajar en colectivo porque hice una mala fuerza y me jodí la columna. Te mando un mail con los datos, cualquier duda nos hablamos para ampliar. Esto de estar encerrado en un departamento me tiene harto, ¡ja ja ja! A principios de este mes “Río Negro” mantuvo el último contacto con el escritor Hugo Saccoccia. A pesar de las dificultades de su salud nunca perdía las ganas de hacer cosas por el teatro y por la ciudad que adoptó como propia y que tanto quería. Desde su jubilación en el Poder Judicial le había puesto toda su energía al desarrollo de la actividad como delegado de Argentores ante los dramaturgos del país. “Profesional de vasto conocimiento de la realidad teatral en la Argentina e individuo sumamente respetado por sus colegas de todo el territorio, Saccoccia es por su experiencia y tenacidad tal vez la persona más indicada para esta labor que le ha sido recomendada”, resumieron con acierto las autoridades del organismo nacional al designarlo hace un tiempo para una función clave. Poco antes de su fallecimiento, Saccoccia había recibido el premio Teatro XXI que acuerda la Universidad de Buenos Aires a la trayectoria de un teatrista del interior. Hace unos meses había estado en El Cairo, Egipto, donde fue distinguido con otro reconocimiento. La noticia de su muerte causó profundo dolor en todo el ámbito teatral, donde se lo reconocía como un luchador inquebrantable. (AZ)
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