“Un tren que salga y llegue siempre”

Una nota del diario me llevó a mis archivos, donde tengo aquel recorte donde escribí sobre el comienzo del Tren Patagónico. Hoy la nota se titula “¿Tren social o turístico?” Aquella del 11 de octubre de 1994 la titularon “¿Tren Patagónico o tren político?” Veinte años atrás (y más aún) planteaba los reclamos que por estos días sigo haciendo gracias a este medio, exactamente los mismos, y creo que más agravados aún. Hay mucha hipocresía respecto de la defensa que hacen dirigentes de la región sobre la continuidad del servicio del Tren Patagónico. Vale preguntar, ¿viajarán en este tren los funcionarios que hacen los reclamos? ¿Les habrá tocado quedarse tirados por ahí con frío, calor y viento cuando se rompe y tardan horas en socorrer a los pasajeros o cuando descarrila, etc.? Quiero decir que lejos estamos de aquellos visionarios que hace más de un siglo llegaron con esta maravillosa obra de arte a aquella Línea Sur pujante, una estructura prácticamente íntegra de aquella época, casi sin ser mantenida. Miremos simplemente como ejemplo la construcción del puente Nahuel Niyeo hecho recientemente, ¿cuánto duró? Como una burbuja en el aire, con maquinarias de última generación; aquéllas, hechas a pala y pico, a ese tren hay que volver, el de Plaza Constitución, San Carlos de Bariloche; pero con un tren que salga y llegue siempre. ¿Qué sentido tiene hoy brindar un servicio pésimo y con un desembolso de más de cuarenta millones de pesos, con un sistema de salud devastado, arruinado? Es cierto que debe volver el tren y no salgan los dirigentes a jetonear, a decir “Yauhar no quiere el tren”, pero hay que ser consciente de lo que se quiere en verdad y no buscar a cualquier costo hacer política con este ahora denominado “el tren turista”. Pregúntenle a los turistas, a los pasajeros que han vivido penurias arriba de las vías sin tan siquiera agua para tomar, o la mamadera de leche para los bebés, etc. Siempre he dicho del conformismo de una dirigencia absolutamente obsecuente con cada gobierno de turno. Han sido y son los únicos responsables de nuestra decadencia. Para finalizar y porque a las críticas hay que acompañarlas con propuestas, le ofrezco al señor gobernador que permita hacerme cargo del ferrocarril patagónico, eso sí, sin ningún funcionario ni directorio, sólo con los empleados de estación, de vías, con los talleres de reparación de San Antonio y Jacobacci, con el presupuesto actual y con facultades para salir en busca de soluciones y de fondos para lograr el servicio que nos merecemos. Me conformo con la remuneración de un policía, diez mil pesos, y lógicamente todos los gastos que demande mi tarea para poner al Tren Patagónico, en los dos años que le quedan señor gobernador, en perfecto estado de funcionamiento. Rubén Ali Yauhar LE 8.211.757 Los Menucos

Rubén Ali Yauhar LE 8.211.757 Los Menucos


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