Vecinos desesperados cortaron la Ruta 237 en Picún

La falta de agua hace estragos en la población. El hospital advirtió que sólo se puede tomar la envasada.

Por Redacción

PICÚN LEUFÚ (enviada especial).- Un grupo de vecinos de esta localidad donde reina el viento y escasea el líquido decidió cortó ayer la ruta nacional 237 en reclamo por la crítica situación que soportan desde hace un mes. Tras una hora de reclamo, levantaron el piquete y acordaron reunirse con el intendente hoy por la mañana.

La falta de agua hace estragos en la población y exigen soluciones inmediatas. Ayer se marchó de aquí el camión de los bomberos voluntarios de Villa La Angostura que durante algunos días y de «gauchada» acarreó agua desde Piedra del Águila hasta Picún y por la tarde se agotaron los 23 litros de agua mineral que se habían entregado el viernes. Harían falta tres litros diarios de agua mineral por persona pero sólo se están entregando tres litros por familia. «Sólo se puede tomar agua mineral», advirtió el jefe del hospital Fabián Beccan quien teme una crisis sanitaria pues en la desesperación algunos vecinos han tomado el líquido casi ocre que sale de mala gana de algunas canillas.

Los vecinos están indignados, enojados y también agotados y temerosos. El intendente en ejercicio Aníbal Jerez (MPN) no se ha puesto al frente del reclamo y tampoco ha hecho lo propio su sucesor, Facundo Suárez. Se cree que hay presiones por parte del gobierno provincial que -por otra parte- no ha enviado a ningún funcionario hasta a aquí. Y hay muchos desocupados que temen no tener subsidios y/o empleo en caso que se los indique como partícipes de las protestas que ayer subieron a la 237, clave para el tránsito que va a la zona turística del sur de Río Negro y Neuquén.

Los vecinos afirman que el agua «está dura» y se cruzan en la calle pidiendo y/o convidándose agua mineral. En estas personas se pueden ver las consecuencias de la falta de agua: en el pelo e incluso en la ropa. Es que el agua con que se bañan es escasa y llega a través de cañerías taponadas con barro que, para completar, tiene un alto contenido de un sulfato que se utiliza como decantador. Es ese sulfato el que genera las denunciadas «alergias» de los vecinos. «Que no se tome el agua, por favor, esa agua no potable. Tenemos casos de diarrea que pueden considerarse normales para la época pero estamos en riesgo de que haya una multiplicación de casos de diarreas o de hepatitis A», reclamó el director del hospital de Picún Leufú. El nosocomio está cerrado por falta de agua, sólo hay una guardia que se limita a las emergencias. Y también están cerradas las escuelas, desde hace un mes.

El concejal y el jefe de los bomberos de Picún Leufú Lucas Venancio es uno de los pocas autoridades que se ha puesto al frente del reclamo. «No hay respuestas, esto es dramático», dijo Venancio al ser consultado por «Río Negro». Ayer, este diario detectó que hay una toma de agua en el canal de La Picacita y que es de allí que se bombea agua a la planta potabilizadora que ayer dejó de funcionar.

De las tres bombas que hay en el lago Ezequiel Ramos Mexía, sólo una está en condiciones de funcionar pero está en un lugar donde sólo chupa barro. Operarios lavaban ayer las piedras que se usan para filtrar el barro.

El encargado de la planta de absorción comentó que son dos las bombas que se usan durante el invierno y tres las que se necesitan en verano. En julio hubo una que se rompió y quedó en un depósito.

La otra se quemó el 22 de octubre y no había repuesto pues la primera jamás se reparó. Recién en medio de la crisis se envió la bomba a Neuquén.


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