Viveros, clave para el éxito

“La calidad de las plantas es básica para lograr los objetivos de alto rendimiento y calidad”, confiesa uno de los ejecutivos de la empresa Chilean South Apple (Chisa). Para la industria frutícola del vecino país, es responsabilidad del productor obtener la planta que necesita para iniciar su explotación. Cada planta posee internamente un potencial productivo y genético, el cual se debe desarrollar a su máxima expresión, por lo tanto la homogeneidad de una plantación y sus características de calidad son consecuencia de la suma de individuos particulares. Es por lo tanto un requisito fundamental contar con plantas adecuadas, bien tratadas y con seguridad en sus características genéticas. Está claro que la elección del portainjerto tiene repercusión directa sobre la variedad injertada y la calidad de fruta a obtener. Una práctica aconsejable es describir con mucha precisión todos los detalles posibles y todas las características de las plantas que se van a comprar, tales como altura, grosor, número a plantar, sanidad, tiempo de entrega, estado y número de raíces, las cuales deben ser parte del contrato, con cláusulas de compensación. Porque es habitual en muchos viveros tomar compromisos que no son capaces luego de cumplir, con entrega de plantas de bastante menor calidad y heterogéneas, como también muchas veces con contaminación de otras variedades, perjudicando los resultados esperados en el proyecto realizado a gabinete. Un problema muy recurrente es la poca anticipación de un productor para reservar las plantas a los viveros. Un chacarero bien planificado en Chile debe reservar las plantas por lo menos con dos años de anticipación y así poder comprar lo que se necesita y poder aplicarlas en el campo en tiempo y forma.


Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios