“Vivir o morir en el Canalito”

Me dirijo, en especial, a las autoridades de tránsito de General Roca y todo aquel que tenga que ver con hacer cumplir las leyes de tránsito: Si es que la ciudad o gran parte de ella desconoce que todas las noches el preciado espacio público de “el Canalito” se convierte en un circuito callejero de alta velocidad para motos y autos –que no están en condiciones de circular, por lo menos como dicta la ley de tránsito–, los invito a presenciar las destrezas conductivas que se desarrollan noche tras noche. En el caso de las motos, hay para todos los gustos: escapes libre, decibeles por las nubes, sin luces. Obviamente ¡son cuasi de competición! Los motociclistas, jóvenes que pasan muy divertidos corriendo a toda velocidad, sin ninguna protección… Lo de competición se lo gastaron en el ciclomotor, porque casco protector, casi ninguno. Menos esperemos que tengan algún tipo de seguro. Y como si todo esto fuera poco, tenemos las categorías de autos símil turismo carretera, pero los verdaderos, no los que corren en los autódromos. Éstos son de aquellas épocas del Falcon y el Chevy; sí, son de los años 60, 70 y algunos privilegiados de los 80. Algunos parecen arrastrarse por el asfalto por lo destartalados –ojo, pero con escape ruidoso y buena velocidad de arranque para el cuarto de milla del Canalito–. En cuanto al sistema de frenos, no hay datos concretos, ya que las esquinas parecen simples chicanas. Yo me pregunto qué compañía tiene asegurados esos vehículos, qué contactos políticos tendrá esta gente que circula con estos autos con la vieja patente R00005467 –tiene muchos ceros por la antigüedad del auto–, cómo es que pasan por delante de la pick-up de control de tránsito de la Municipalidad local y no les secuestran el coche o lo que queda de él. Señores, qué están esperando para actuar, sólo tienen que hacer cumplir la ley. En cualquier momento tendremos que lamentar otra víctima de un imbécil que cree ser Norberto Fontana o el “Flaco” Traverso, circulado a lo que ese desvencijado auto puede dar. Tal vez ya se olvidaron de ese Chevrolet Súper Sport viejo, sin papeles, sin seguro y con conductor alcoholizado que mató a una niña en la calle Tucumán –perdón, no fue en la calle; este imbécil asesino se subió arriba de la vereda luego de perder el control del auto y asesinó con su miserable vehículo, contra la pared de un corralón, a una niña que regresaba a su casa con sus amigas–. Quizás las autoridades estén esperando otra muerte. Quizás no sea negocio secuestrar autos viejos que no están en condiciones de circular, seguramente el dueño lo abandonaría porque la multa y poner en condiciones ese vehículo le saldría una pequeña fortuna. Señor jefe de tránsito de la Municipalidad de General Roca, señores inspectores de tránsito, es su responsabilidad, es su trabajo. No pueden decir que desconocen esta situación. Trabajen, hagan las cosas como corresponde y no estaremos ante una muerte ridícula y evitable. Jorge A. Casalini, DNI 23.648.123 Roca

Jorge A. Casalini DNI 23.648.123 Roca


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