Ya es ley el Pacto Fiscal

El acuerdo que previamente alcanzaron Nación y las provincias fija la distribución de los fondos coparticipables hasta el 2005 y establece el congelamiento del gasto por un plazo de cinco años. Sólo un grupo de frepasistas votó en contra. Dejaron para más adelante el tratamiento del “dos por uno”.



La Cámara de Diputados convirtió ayer en ley el Pacto Fiscal, que fija un límite para el incremento del gasto en las provincias hasta el 2005 y compromete un aumento de 225 millones de pesos en los recursos para la ayuda social, durante una sesión donde aunque se escucharon críticas la mayoría de los partidos votó a favor.

Así lo hicieron la mayor parte de la Alianza; el Justicialismo y los cavallistas de Acción por la República.

En contra se manifestaron una parte de los legisladores de los partidos provinciales, un grupo de frepasistas disidentes, los socialistas y los legisladores justicialistas que responden al matrimonio integrado por el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, el único mandatario que se negó a firmar el pacto, y su esposa, la diputada Fernández de Kirchner.

La votación se impuso por 144 a favor, frente a 17 en contra y una abstención. El acuerdo, firmado por los gobernadores y la Nación el 17 de noviembre, fue consecuencia de un proceso que comenzó con la presión financiera sobre las cuentas públicas, continuó con la necesidad de pedir un “blindaje” a los organismos de crédito internacional y derivó en la aprobación de dos leyes destinadas a dar muestras de gobernabilidad: el presupuesto 2001 y el Pacto Fiscal Federal.

Fue una sesión distendida, donde se sabía imposible rechazar un acuerdo avalado por el gobierno y los líderes del PJ.

La defensa del pacto por parte del oficialismo recayó sobre el radical José Dumon, quien defendió la necesidad del gobierno de “enfrentar la crisis financiera” y enfrentó las críticas sobre posibles perjuicios para las provincias al destacar que recibirán “225 millones de dólares para atender los planes sociales” y, si existe superávit en las cuentas públicas, se reflejará en un aumento de la coparticipación. (DyN)

Puntos centrales

• Congela el gasto de las provincias por los próximos cinco años a cambio de fijar montos mínimos de coparticipación en el mismo período.

• Incluye una excepción para cuando se compruebe que el crecimiento vegetativo de la población pone en riesgo la prestación de servicios básicos como salud, educación y seguridad.

• Como contrapartida el gobierno central garantiza a las provincias en el 2001 y el 2002 1.364 millones mensuales, y en el 2003, 2004 y 2005 el promedio de los 3 años anteriores con un piso de 1.400, 1440 y 1480 millones respectivamente.

• El gobierno se compromete a incrementar y redistribuir fondos para garantizar un paquete de ayuda social de 225 millones de pesos.

• Las provincias se comprometen a unificar los registros de beneficiarios de planes sociales con la Nación y las municipalidades.

• Además se fija un plazo para suscribir un sistema único de identificación tributaria.

(DyN)

La gestión De la Rúa tiene la imagen por el piso

A punto de cumplir un año en el poder, la imagen de la gestión del presidente De la Rúa, está literalmente por el piso, según un sondeo difundido ayer por la consultora privada Centro de Estudios Nueva Mayoría.

La encuestadora reveló que la imagen positiva de la admnistración del mandatario se desplomó al 7% en diciembre desde el 47% en marzo, cuatro meses después de su asunción.

A su vez, el 56% de los encuestados se mostraron enfadados con la gestión presidencial. Este nivel de consenso es el más bajo al que llega un gobierno argentino desde 1986, según Nueva Mayoría.

A la imagen personal de De la Rúa no le va mejor: sólo cosechó el 15% de las preferencias de los encuestados, mientras que el 47% lo rechazó.

Los analistas aseguran que la imagen de ética con la que De la Rúa ganó las elecciones se esfumó al estallar el escándalo por el presunto pago de sobornos a senadores para que aprobaran una reforma laboral impulsada por el gobierno. Además, subrayan, la solidez de la Alianza tambaleó cuando el vicepresidente del país, Carlos Alvarez, renunció por la falta de decisión de De la Rúa para investigar a fondo el caso.

En cambio, el sondeo indicó que Alvarez mantiene una imagen positiva de 33%. La encuesta de la consultora fue realizada el 1 y 2 de diciembre entre 400 personas de Buenos Aires y el cordón urbano que la rodea. La consultora no informó el margen de error del sondeo. (Reuters)


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