Maldonado: un gendarme dijo que disparó balas de goma contra un manifestante que cruzaba el río Chubut

La defensa insiste en negar los “excesos”, pero reconoció que “los choferes iban armados”. “Esa es una obligación que tienen”, afirmó.

16 sep 2017 - 17:24
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Cuatro gendarmes completaron hoy la semana de declaraciones testimoniales ante el juez federal de Esquel, Guido Otranto, en el marco de la investigación por la desaparición del joven Santiago Maldonado, cuyo paradero se desconoce desde el primero de agosto pasado.

Se trata de los efectivos Diego Ramos, Dardo Zoilán, Aníbal Cardozo y el alférez Emmanuel Echazú, quienes participaron del operativo realizado por Gendarmería el primero de agosto último en la comunidad mapuche Resistencia Cushamen, en el noroeste de Chubut.

Está todo bien claro. No existe ningún tipo de contradicción entre los gendarmes. Están diciendo la verdad y no existe ningún tipo de encubrimiento ni contradicción entre lo que han dicho”, dijo el abogado de los gendarmes, Gustavo Dalzone.

Para el letrado, “no surge de las actuaciones internas” que algún efectivo de la fuerza no haya dicho la verdad al inicio de la investigación sobre la desaparición de Maldonado, tal como sugirió hoy el ministro de Justicia, Germán Garavano.

El abogado de Gendarmería además rechazó la hipótesis referida a la acción individual de algún gendarme, al señalar: “Quien sostenga eso deberá probarlo porque en la causa no surge absolutamente nada (...) porque de otra manera hubieran pedido un procesamiento por falso testimonio”.

Ningún efectivo actuó en exceso de sus facultades”, insistió Dalzone, y negó que algún gendarme haya disparado un arma letal, aunque reconoció que “los choferes iban armados pero esa es una obligación que tienen y así quedó bien claro en las actuaciones desde un principio, e incluso las armas fueron secuestradas”.

Sobre la situación procesal del sargento Neri Robledo, a quien se señala en algunas versiones como el que arrojó una piedra hiriendo a uno de los manifestantes en proximidades del río Chubut, el abogado informó que hasta el momento no fue citado a declarar.

El testimonio de Echazú había despertado expectativa, ya que fue quien resultó con heridas durante el operativo del primero de agosto que le causaron triple fractura en el rostro y puso bajo sospecha que, producto de las lesiones que recibió, podría haber actuado en el lugar devolviendo la agresión.

Echazú fue el primer gendarme que se retiró hoy del juzgado, en el marco de un operativo de distracción que montó la Policía Federal, tras estacionar una camioneta con vidrios polarizados para simular su salida por la puerta principal de la calle 25 de Mayo mientras el efectivo salía por otra lateral, ubicada en la calle San Martín.

Sin embargo, fue el testimonio de Zoilán el que cobró hoy más dimensión luego de que trascendiera que -en la investigación interna de Gendarmería- declaró haber efectuado “uno o dos disparos” con postas de goma a seis metros de distancia, a través de una barrera tupida de sauces, a un manifestante que cruzaba el río Chubut” que tenía vestimenta negra o azul y que finalmente logró cruzar el cauce.

La jornada de testimonios comenzó pasadas las 9 y concluyó cerca de las 13 cuando el juez Otranto abandonó el edificio de San Martín y 25 de Mayo de Esquel, sin brindar declaraciones a la prensa, al igual que la fiscal Silvina Ávila y la querellante Verónica Heredia en representación de la familia, quienes salieron pocos minutos antes.

A diferencia del abogado Dalzone, el Defensor Público oficial ante el Juzgado Federal de Primera Instancia de Esquel, Jorge Fernando Machado, aseguró que los gendarmes “han entrado en contradicciones” en sus testimonios y subrayó que “hay circunstancias que no se compadecen con los dichos de Echazú”.

En tanto, la familia de Maldonado cuestionó hoy la decisión del juez Otranto de rechazar su recusación.

Agencia Télam.

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