Brasil: nuevas denuncias acorralan a Temer y complican a Lula y Dilma

Un fiscal acusó al presidente de obstruir la Justicia y de pagar coimas, luego que un alto ejecutivo revelara manipulación a testigos y el pago de us$ 4,6 millones.

El mayor empresario de la carne confesó el envío de unos 150 millones de dólares a cuentas en paraísos fiscales de los expresidentes Da Silva y Rousseff.

20 may 2017 - 00:00
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El presidente brasileño Michel Temer batallaba ayer por conservar su cargo luego de ser acusado por la Fiscalía de Brasil de tentativa de obstrucción a la justicia y supuesto intento de soborno, que lo puso contra las cuerdas y dejaron su destino en manos de aliados tentados por abandonar el barco en un Congreso plagado de corrupción.

Los pormenores de la denuncia del empresario Joesley Batista, protagonista del escándalo de corrupción en torno a Michel Temer en Brasil, incriminaron aún más al presidente .

Miles de personas en Rio de Janeiro y en la capital, Brasilia, pidieron ayer su renuncia, y hay más manifestaciones previstas para el fin de semana.

Ayer por la tarde, O Globo, el periódico más grande del principal conglomerado de medios en Brasil, exigió la renuncia de Temer, lo que asestó un fuerte golpe a las posibilidades de sobrevivencia política del gobernante. El grupo de medios, que había apoyado la reforma propuesta por Temer, ejerce en general gran influencia debido a sus populares telenovelas y su participación predominante en la prensa local.

Batista acusó a Temer ante la Justicia de haberle pedido sobornos desde 2010 por unos 15 millones de reales (4,6 millones de dólares) en sobornos, según detalles publicados ayer por varios medios brasileños, después de que el Tribunal Supremo levantara el secreto judicial a la denuncia del empresario.

Batista también sostuvo que oyó a Temer hablar de una posible ayuda con influencias políticas a su correligionario Eduardo Cunha, el ex presidente de la Cámara de Diputados, hoy preso por el caso “Lava Jato”. El empresario, investigado él mismo también por corrupción, sostuvo haberse reunido unas 20 veces con Temer desde 2010.

Al mismo tiempo, según documentos dados a conocer, dijo a los fiscales que transfirió 150 millones de dólares a cuentas en el extranjero para las campañas de los expresidentes Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva.

Los documentos y los videos de las declaraciones del empresario en su cooperación con la Justicia para obtener beneficios en su propio juicio (”delación premiada”) fueron ampliamente difundidos en Brasil, después de que la revelación de una conversación grabada entre Temer y él causara un terremoto político .

Batista entregó a la Justicia un audio de esa charla, que mantuvo con Temer a comienzos de marzo durante una visita nocturna a su residencia. En la grabación, se oye a Temer avalando aparentemtente el pago de un soborno a Cunha en prisión, para que éste no revele detalles sobre la corrupción política.

El escándalo colocó a Temer al borde de la caída. El mandatario se negó sin embargo a dimitir en una combativa comparecencia el jueves en el Palacio de Planalto. “No renunciaré. Repito: no renunciaré”, subrayó.

En medio de la polémica, Temer se reunió por la mañana con sus principales ministros del área política. “El gobierno está trabajando en tres frentes para volver a la normalidad después de la crisis: político, judicial y económico. El propio presidente forma parte de las negociaciones con la base aliada”, dijeron fuentes del Palacio presidencial de Planalto. Temer enfrenta ocho pedidos de impeachment presentados en el Congreso y pone todo su empeño en mantener su coalición de gobierno. El jefe de Estado, de 76 años está en la cuerda floja, menos de un año después de haber asumido el cargo en reemplazo de la izquierdista Dilma Rousseff, destituida por el Congreso tras un juicio político (impeachment).

La Bolsa de Sao Paulo cerró con un alza de 1,69%, recuperando terreno tras el derrumbe del jueves cuando cayó casi un 9%, tras las denuncias.
La supervivencia del presidente depende de un Congreso muy volátil

El fiscal Janot dijo que a través de métodos legislativos e influyendo sobre investigadores de la policía, Temer y el senador Aecio Neves han intentado descarrilar la pesquisa anticorrupción relacionada con Petrobras.

Como el asunto implica a un presidente en turno, el proceso es distinto a cualquier otro caso penal. El siguiente paso de Janot es decidir si las acusaciones tienen méritos suficientes para remitir el caso a la Cámara de Diputados. Si al menos dos tercios de los miembros de la cámara baja votan a favor, el caso será regresado al STJ, que decidirá entonces si Temer es sometido a juicio. Si la corte decide enjuiciar a Temer, él será suspendido por 180 días. Si es declarado culpable, será destituido. Pero para que esto ocurra, la coalición que apoya a Temer, o al menos una parte de ella, debería darle la espalda. Por eso es clave saber si los partidos que forman la base del gobierno se mantienen o lo dejarán.

Las principales
acusaciones de JSB
Según la confesión de un director de la empresa de carne JBS como parte de un acuerdo con la justicia el presidente de Brasil, Michel Temer, recibió unos 15 millones de reales (4,6 millones de dólares) en sobornos.
Los testimonios de ejecutivos de JBS se conocieron el viernes luego que el Supremo Tribunal Federal abrió una investigación a Temer por obstrucción a la justicia y corrupción pasiva.
Varios ejecutivos de JBS también relataron pagos de sobornos a Temer y a un diputado a cambio de acabar con el monopolio de la petrolera Petrobras en el abastecimiento de gas natural.
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