Hallan una bomba “capaz de causar daño” en una locación de gas en Allen

El artefacto incendiario fue detectado ayer en un área que maneja la empresa YPF, donde existen ocho pozos de gas en plena producción.

Estaba dentro de una mochila y tenía un escrito adjudicado a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), en el que se pedía la liberación de Jones Huala.

15 nov 2017 - 00:00
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Un artefacto incendiario fue detectado ayer en una locación de YPF, en Allen, donde existen 8 pozos de gas en producción. Estaba dentro de una mochila y tenía un escrito adjudicado a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), en el que se reclamaba por la liberación del lonko Facundo Jones Huala. “Era una bomba y tenía la capacidad de causar daños”, dijo el juez federal, Hugo Greca.

Nadie pudo salir del asombro cuando ayer al mediodía operarios que recorrían las instalaciones de YPF en el área EFO hallaron un bolso sobre un calentador de gas, en una locación multipozo que está ubicada al sur de la Ruta 22, camino al barrio Costa Oeste. Ese “detalle” desentonaba con el paisaje de cañerías y las válvulas de la locación. Entonces, al acercarse a las instalaciones, advirtieron que allí también había un mensaje manuscrito y rápidamente dieron aviso a las autoridades de la empresa.

YPF comunicó el hallazgo a la policía y en cuestión de algunos minutos se activó en rol de emergencia de la compañía. Como primera medida se dispuso un perímetro de 1.000 metros a la redonda para que nadie pueda acceder a la locación y así evitar cualquier tipo de riesgo

Poco después llegaron al lugar los Bomberos Voluntarios de Allen y los especialistas en explosivos para revisar el bolso. Dentro del mismo había un artefacto que –se presumía– podía ser explosivo. Entonces se extremaron los recaudos y absolutamente nadie puso atravesar el perímetro de seguridad.

Junto al bolso, el cartel hallado adjudicaba la colocación del artefacto a la RAM. “Wall Mapu Libre. Libertad al lonko Jones Huala. Wall Pikun Mapu”, rezaba el mensaje escrito en un papel.

Por tratarse de un delito de instancia federal, se inició una causa en ese fuero. El juez Hugo Greca viajó hasta Allen y dio las primeras directivas de la investigación. “Era una bomba”, confirmó el juez a “Río Negro”, cuando ayer alrededor de las 16:00 se retiraba del lugar.

El magistrado indicó que el artefacto estaba construido con dos detonadores, una batería y otros elementos. Explicó que el mismo tenía poder destructivo, pero dijo que habrá que aguardar los resultados de las pericias para determinar las características del artefacto que, según pudo averiguar este medio, tenía además un reloj que cumplía la función de temporizador y un líquido que podría tratarse de combustible.

La bomba con todos sus componentes fue retirada por la Policía Federal para ser peritada en Buenos Aires, según adelantó el juez federal Hugo Greca. También estuvo presente durante el desarrollo del operativo Andrés Giglio, quien fue designado hace algunos meses atrás por YPF como Gerente de Asuntos Internos de Río Negro de la compañía y tiene a su cargo la relación con las comunidades originarias.

El hallazgo de la bomba provocó preocupación en la región y en Allen, una ciudad que es el epicentro del área hidrocarburífera EFO, operada por YPF. Los investigadores ahora analizan si el episodio guarda relación con un hecho ocurrido en Neuquén el jueves pasado, en un pozo petrolero de la meseta de Valentina Norte, perteneciente a la empresa Pluspetrol. Allí se desató un incendio y se encontró una botella de combustible con un mensaje firmado por la RAM.

Dato
2
eran los detonadores que se encontraron con el artefacto incendiario puesto en las instalaciones de YPF.
“Era una bomba. Hay que aguardar los resultados de las pericias para determinar las características del artefacto”.
Hugo Greca,
juez federal
Más prevención
y dudas sobre la autoría
Las petroleras tienen protocolos que activan cada vez que un hecho interno o externo afecta sus operaciones. La aparición de un segundo artefacto, con potencial incendiario, en menos de una semana y en dos yacimientos sin relación entre sí, obligó a las autoridades locales de las empresas a repensar la seguridad de sus locaciones.
Pluspetrol, firma que el jueves 9 denunció un ataque en un pozo del yacimiento Centenario, y que no tuvo daños, confirmó que incrementó sus medidas de vigilancia. YPF avanzaba en el mismo sentido. Desde otra operadora aseguraron que se activó un alerta: “algo casi cotidiano, es una comunicación interna para que el personal esté atento y pueda informar cualquier situación”.
Varias de las fuentes consultadas entienden que hay elementos comunes que permiten pensar en acciones que buscan más impacto en la opinión pública que provocar un daño real. Sobre los autores, las fuentes relativizaron la presencia regional del RAM, pero no descartaron una identificación de algún sector con las reivindicaciones que se le atribuyen a la organización.
Seguridad,
un tema a revisar
Si el artefacto incendiario hubiera detonado podría haber desatado un drama cuyas proporciones no fueron estimadas. La locación en la que se produjo el hallazgo está ubicada a menos de 1.000 metros del barrio Costa Oeste, en un sector sumamente transitado por los vecinos que viven en la zona de chacras y por cientos de deportistas que a diario eligen esa zona para practicar.
La seguridad de las instalaciones hidrocarburíferas es un tema a revisar por YPF. Desde hace ya varios meses la compañía dejó de contratar los policías que realizaban servicios adicionales. Las tareas de vigilancia sólo se limitan al trabajo de los recorredores y al control, bastante limitado, de una empresa privada. Hace poco este medio ingresó al repositorio del cutting de YPF localizado en la barda Norte, sin ningún impedimento. Allí no había guardias pese a los riesgos del lugar. “Río Negro” advirtió lo que sucedía pero la empresa sólo informó que se colocaría un nuevo cerco perimetral. Hasta el momento eso no ocurrió.
Allen

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