Un nuevo método anticonceptivo ya está entre nosotras: el parche
Es novedoso, transdérmico y se ha vuelto una de las últimas alternativas del mercado.
La ciencia no conoce barreras y pareciera estar sometida permanentemente a un autoejercicio de plena superación de sí misma. Y esto no es menos cierto dentro del ámbito de la prevención de embarazos no deseados.
Luego de la revolución que significó la aparición de la píldora en la década del '70 los métodos anticonceptivos ganaron amplio terreno en la confianza de las usuarias gracias a su alto grado de efectividad y reducción de los efectos colaterales.
En este panorama, un novedoso anticonceptivo transdérmico en forma de parche se erige como la última alternativa anticonceptiva del mercado y trae consigo amplias ventajas para las usuarias.
¿En qué consiste el nuevo método?
Muy simple. Es un parche liso que mide 4,5 centímetros de cada lado y que se coloca sobre la piel semanalmente para prevenir el embarazo. Actúa suministrando hormonas a través de la epidermis hasta el flujo sanguíneo.
Una caja contiene 3 parches de color beige cuyo reverso contiene el medicamento y un adhesivo que lo mantiene sobre la piel una semana.
Permanece adherido y es efectivo aún con la ducha, en condiciones extremadamente húmedas o durante la realización de actividades tales como la natación.
Cada parche libera la misma cantidad de hormonas y se usa durante una semana durante tres semanas consecutivas, aplicándoselo siempre el mismo día.
En la cuarta semana, como una pastilla anticonceptiva de 21 días, se «descansa» del parche y se inicia el ciclo menstrual.
Puede aplicarse en los glúteos, el abdomen, la parte superior del torso (exceptuando los senos) y la parte superior y exterior del brazo. Después de los 28 días se debe comenzar una nueva caja.
Fernando Morello, especialista en ginecología y obstetricia, calificó de «alternativa confiable» a los parches que se presentan como una novedad dentro de los métodos de anticoncepción hormonal, entre los que ya figuran las pastillas, los inyectables y los implantes.
«El parche se adhiere bien a la piel y no se desprende con el baño. Además, resulta muy ventajoso para aquellas mujeres que tengan problemas relacionados con el nivel de tolerancia a la pastilla, ya que al ser transdérmico y no pasar por la barrera hepática, no genera trastornos gastrointestinales» afirmó Morello.
Como sucede con todo método nuevo, el parche podría despertar dudas en cuanto a su efectividad, pero el ginecólogo explicó que posee el mismo grado de efectividad que las pastillas anticonceptivas ya que actúa de la misma manera y con el
mismo tipo de hormonas. «Todo producto nuevo nos genera resquemores en cuanto a su efectividad, pero primero debe evaluarse el programa científico que presenta. En este caso la casuística es muy alta, se evaluó el método en más de 3.000 pacientes» aclaró Morello.
Según estudios realizados por el laboratorio, el parche demostró la misma efectividad que los anticonceptivo orales (99,4 %).
Contiene 6,00 miligramos de norelgestromin y 0,60 miligramos de etinil estradiol que básicamente inhiben la ovulación y producen cambios en el moco cervical y el endometrio, hecho que aumenta la dificultad de la entrada del esperma en el útero y reduce la probabilidad de implantación.
El especialista comentó que muchas veces la renuencia a aceptar métodos nuevos se genera debido a la falta de información sobre el producto, y al hecho de que si una persona está conforme con el método que usa, le cuesta confiar en otro.
Morello comenzó a recetar el parche a sus pacientes recién este año y aseguró que en general la reacción ante el nuevo método fue siempre de adhesión e incluso de conformidad en las usuarias.
En Roca, menos del 1%
usa el parche
Sin embargo, haciendo cálculos personales, el ginecólogo estimó que en Roca menos de un 1 por ciento de las mujeres en edad fértil utiliza los parches y explicó este porcentaje aduciendo que «todo método nuevo requiere de un tiempo para ser finalmente aceptado y adoptado por la gente».
Si bien los parches presentan ventajas importantes sobre otros métodos, también tienen una contrapartida.
Las principales residen en el hecho de que aquellas mujeres que sufren de algún tipo de alergia en la piel seguramente tendrán dificultades al usarlos. Asimismo, no se recomienda su uso en mujeres cuyo peso supere los 90 kilos, ya que la efectividad se ve, a partir de análisis de laboratorio, significativamente reducida.
El factor económico también se plantea, en cierta medida, poco ventajoso (ver aparte).
De todas maneras, vale recordar que en la actualidad, afortunadamente, existe un método anticonceptivo para cada mujer y que se deben evaluar una serie de factores antes de decidir cuál usar.
En cualquier caso la consulta médica es fundamental, ya que ayuda a definir el mejor método de control de la natalidad que corresponde a cada mujer, de acuerdo a su estilo de vida, historial y antecedentes médicos.
(Agencia Roca)
Pocas farmacias lo tienen
Como siempre sucede cuando un producto medicinal nuevo asoma al mercado, las reacciones que genera en el ámbito de los compradores potenciales se presentan como extremadamente diversas, máxime cuando la carencia de información parece ser el único factor aglutinante.
Sin establecer comparaciones ociosas, las opiniones dentro de los grupos de mujeres jóvenes, de entre 20 y 25 años, de clase media, pueden clasificarse en tres tendencias principales.
Existe un grupo de jóvenes que se manifestó muy entusiasmado con la idea de usar un método nuevo que no implique tener que recordar todos los días la ingestión de una pastilla. Para ellas el parche se presenta como la alternativa más cómoda.
Otra franja de la población consultada manifestó no tener inconvenientes en probar el nuevo método, siempre y cuando, ya se haya instalado en el mercado y haya sido probado por muchas personas conocidas que les generen confianza.
El último grupo de mujeres mantuvo sus reservas en cuanto a la efectividad de los parches. Muchas desconfían de la capacidad del parche de mantenerse adherido a la piel, sobre todo cuando la usuaria toma varios baños al día o practica natación.
De todos modos, no todas las farmacias céntricas ofrecen el nuevo método anticonceptivo, fundamentalmente en razón de la ausencia de demanda. Sucede que la caja de parches tiene un costo de entre 45 y 52 pesos, precio elevado sobre todo si se considera que existen pastillas anticonceptivas ampliamente efectivas de tan sólo 8 pesos. Esto se debe al hecho de que por el momento existe un único laboratorio que las comercializa y, al no tener competencia, los precios difícilmente experimenten una tendencia a la baja.
La ciencia no conoce barreras y pareciera estar sometida permanentemente a un autoejercicio de plena superación de sí misma. Y esto no es menos cierto dentro del ámbito de la prevención de embarazos no deseados.
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